Sosúa, Puerto Plata, RD. – Autoridades locales, hoteleros, dueños de restaurantes y otros sectores vinculados al turismo de Sosúa y autoridades gubernamentales discutieron ayer sobre la importancia del ordenamiento territorial en el destino de turismo puertoplateño durante un encuentro realizado en el Ayuntamiento Municipal.
Se trató de una conversación sobre el uso del suelo, las construcciones y la planificación urbana que coloca nuevamente en primer plano el futuro de uno de los destinos históricos de la costa norte dominicana. El encuentro Diálogos Ciudadanos se produce mientras Sosúa tiene pendiente avanzar en la formulación de su Plan Municipal de Ordenamiento Territorial, iniciada en mayo de 2025.
La planificación que necesita un destino en transformación
La discusión sobre el ordenamiento territorial en Sosúa tiene una dimensión que va más allá de la planificación urbana. Se trata de cómo organizar el crecimiento de un municipio cuya economía, identidad y proyección internacional están estrechamente vinculadas al turismo, sin comprometer los recursos naturales, los espacios públicos y las condiciones de vida de sus comunidades.
Ese es el contexto en el que se desarrolló ayer jueves el encuentro «Importancia del ordenamiento territorial en Sosúa, Puerto Plata», como parte de la iniciativa Diálogos Ciudadanos. La actividad reunió a autoridades nacionales y municipales, representantes del sector turístico y miembros del Concejo Municipal en el salón de sesiones Guarionex Gell del Ayuntamiento.
En la conversación participaron Domingo Matías, viceministro de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Regional; el arquitecto Nolberto Mota, director de Planeamiento Urbano del Ayuntamiento; Michelle Brukier, asesor honorífico de Turismo del cabildo, y Johanna Ramos, asesora jurídica municipal. También estuvieron presentes representantes del sector hotelero y gastronómico y los regidores Wellington Padilla, Fausto Santos, Francisco Martínez, Chiselle Hernández, Oscar Luis Gómez y Rafael Almonte Cuchilla.
La importancia del encuentro reside tanto en el tema convocante como en el momento en que se produce. Sosúa se encuentra en una etapa de renovación de su oferta turística, recuperación de espacios costeros e interés por nuevas inversiones. En ese escenario, la planificación del territorio deja de ser un asunto exclusivamente técnico: determina dónde y bajo cuáles condiciones se puede construir, qué áreas deben preservarse, cómo se conectan las comunidades y qué servicios e infraestructuras deberán acompañar el desarrollo.
Un municipio turístico con varias realidades territoriales
Sosúa fue elevada a la categoría de municipio en 1978 y su historia contemporánea está marcada por la llegada, en 1938, de alrededor de 500 refugiados judíos acogidos por el país. Aquella comunidad impulsó actividades agroindustriales que dejaron una huella en la identidad local. A partir de la década de 1980, el municipio consolidó su vocación turística y pasó de ser una pequeña localidad costera a convertirse en uno de los enclaves más reconocidos de Puerto Plata.
Su atractivo no se limita a la playa que lleva su nombre. El municipio comprende también los distritos municipales de Cabarete y Sabaneta de Yásica, territorios con dinámicas económicas y paisajes distintos, desde el turismo de playa y deportes acuáticos hasta comunidades rurales, áreas agrícolas y entornos naturales vinculados a ríos, humedales y litoral atlántico.
El Censo Nacional de 2022 registró 56,982 habitantes en el municipio, incluyendo 36,035 en la cabecera de Sosúa, 16,148 en Cabarete y 4,799 en Sabaneta de Yásica. Esa composición ayuda a dimensionar el reto: el ordenamiento debe mirar el conjunto municipal y sus conexiones, no solamente el frente turístico de Playa Sosúa.
La ubicación próxima al Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón, la conexión con Puerto Plata y Cabarete, la diversidad de playas y la presencia de hoteles, alojamientos vacacionales, restaurantes y actividades recreativas mantienen a Sosúa dentro del mapa turístico de la costa norte. A ello se suma el interés por nuevas inversiones, como la anunciada llegada de Croma Sosúa Beach, que refleja la atención empresarial que continúa despertando el destino.
La recuperación de Playa Sosúa y las tensiones por el uso del suelo
El debate tiene antecedentes concretos. La recuperación y el reordenamiento de Playa Sosúa han puesto de manifiesto la complejidad de intervenir en un espacio donde conviven actividad comercial, uso público, turismo y protección del litoral. El proceso de levantamiento y empadronamiento de establecimientos comenzó en 2021 e identificó 208 locales dentro de la franja de 60 metros de playa. En noviembre de 2024, el Gobierno informó sobre la demolición de estructuras vacías y previamente notificadas ubicadas en esa zona.
En abril de 2026, el presidente Luis Abinader entregó las obras renovadas del frente costero y la nueva plaza de vendedores. La intervención, con una inversión reportada de RD$568 millones y un área de 15,000 metros cuadrados, incorporó locales comerciales, parqueos, espacios recreativos y servicios. La obra representa una transformación visible del principal espacio público turístico de Sosúa, pero también recuerda que la recuperación de un frente costero necesita reglas permanentes de ocupación, mantenimiento, accesibilidad y convivencia.
Las controversias sobre construcciones próximas a playas, intervenciones en áreas ambientalmente sensibles, accesos públicos y características de edificaciones en sectores como Cabarete y Playa Laguna muestran que los desafíos no se agotan en una obra puntual. Son asuntos que requieren criterios claros sobre densidades, alturas, retiros, movilidad, infraestructura, riesgos, protección ambiental y coordinación entre las autoridades con competencia sobre el territorio.
En octubre de 2026, el Gobierno informó que Puerto Plata se acercaba a los tres millones de visitantes, frente a menos de un millón en 2019, y destacó el dinamismo de los cruceros, las nuevas inversiones y proyectos de conectividad. Esa cifra corresponde a la provincia, no exclusivamente a Sosúa, pero ayuda a comprender la escala de la transformación turística que alcanza a toda la costa norte.
Del primer paso de 2025 a la necesidad de un plan municipal
El encuentro de noviembre también recupera un antecedente institucional importante. El 7 de mayo de 2025, el Ayuntamiento de Sosúa celebró la primera reunión de sensibilización para iniciar la formulación del Plan Municipal de Ordenamiento Territorial (PMOT-Sosúa), en coordinación con el Viceministerio de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Regional, entonces adscrito al Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo.
En aquella jornada, el alcalde Wilfredo Olivences expresó el compromiso municipal con un instrumento integrado, sostenible y participativo. Domingo Matías ofreció el acompañamiento técnico del Gobierno, mientras que el arquitecto Nolberto Mota abordó los retos y oportunidades del ordenamiento urbano. También participó el arquitecto Marco Gómez, director ejecutivo del PMOT de Santiago, quien presentó propuestas sobre la estructura organizativa y la metodología para conducir el proceso. La reunión concluyó con acuerdos institucionales que marcaron el inicio formal de los trabajos.
Desde entonces, el país cuenta con un marco normativo más desarrollado. La Ley 368-22, promulgada en diciembre de 2022, estableció las herramientas para regular el uso del suelo y formular planes de ordenamiento en los niveles nacional, regional y municipal. Su reglamento de aplicación fue aprobado mediante el Decreto 486-25, en agosto de 2025. La legislación contempla la clasificación del suelo, la protección de áreas de valor ambiental y cultural y procedimientos de consulta y participación ciudadana.
Al 6 de noviembre de 2026, la información pública localizada confirma el inicio del proceso de formulación en mayo de 2025, pero no permitió verificar la publicación de un PMOT de Sosúa aprobado. Por tanto, el desafío inmediato es que aquel primer paso se traduzca en un documento técnico, debatido públicamente y aprobado por las instancias correspondientes. El plan debe ofrecer certidumbre tanto a las comunidades como a quienes desean invertir, con reglas transparentes y aplicables.
Verón-Punta Cana: una referencia reciente, no una fórmula automática
La experiencia de Verón-Punta Cana permite observar la dimensión que puede alcanzar este debate en un destino turístico de rápido crecimiento. El Gobierno presentó su Plan Municipal de Ordenamiento Territorial el 17 de julio de 2026, después de un proceso de elaboración iniciado años antes. El instrumento fue anunciado como una guía para clasificar y regular los usos del suelo, proteger áreas ambientales y agrícolas, orientar inversiones públicas en infraestructura y equipamientos y ordenar la expansión urbana.
El caso también evidencia que formular un plan no cierra la discusión. Tras su presentación, el documento debía pasar por vistas públicas antes de su aprobación municipal. En agosto de 2026 se reportaba que todavía no había fecha para esas vistas y que las autoridades procuraban escuchar a empresarios, desarrolladores, transportistas y comunidades, incluidas las de La Ceiba y El Salado. Las inquietudes sobre usos, límites y efectos de las decisiones territoriales forman parte de un proceso participativo que puede ser exigente, pero resulta esencial para la legitimidad del instrumento.
Para Sosúa, la comparación es útil por la lección institucional, no porque ambos destinos tengan idénticas condiciones. El ordenamiento debe partir de su propia geografía, estructura municipal, historia turística, comunidades y ecosistemas. En el caso sosuense, la relación entre la cabecera municipal, Cabarete y Sabaneta de Yásica hace especialmente importante la coordinación entre gobiernos locales y la definición de responsabilidades sobre permisos, servicios y protección territorial.
La conversación debe convertirse en decisiones
Diálogos Ciudadanos coloca nuevamente el tema en la agenda pública y reúne alrededor de la misma mesa a actores que tienen responsabilidades distintas en la transformación del municipio. El siguiente paso consiste en conectar esa conversación con el proceso técnico iniciado en 2025, asegurar información accesible, abrir espacios de participación y explicar con claridad cuáles criterios regirán el crecimiento futuro.
Para un destino turístico, ordenar el territorio no significa detener la inversión ni limitar su vocación económica. Significa establecer condiciones para que hoteles, viviendas, comercios, vías, servicios y espacios públicos puedan coexistir sin deteriorar aquello que hace atractivo al lugar. También supone proteger el acceso a las playas, los recursos naturales y la calidad de vida de quienes habitan el municipio durante todo el año.
Sosúa tiene una historia turística consolidada y nuevas oportunidades ante la reactivación de Puerto Plata. La discusión de noviembre recuerda que el futuro del destino no dependerá únicamente de cuántos proyectos se construyan o de cuántos visitantes lleguen, sino también de la capacidad de sus instituciones y comunidades para decidir, con reglas claras y visión de largo plazo, cómo quieren que ese crecimiento se exprese sobre el territorio.








