Santo Domingo, RD. – La Dirección General de Migración (DGM) informó que el sistema de control migratorio automatizado Autogate comenzó a operar en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana para los dominicanos que poseen el nuevo pasaporte electrónico o biométrico.
Con esta incorporación, la terminal turística más transitada del país se suma a una facilidad que ya funcionaba en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) y en el Aeropuerto Internacional del Cibao, completando así una red de tres aeropuertos con el servicio disponible.
Un trámite que desaparece
Hasta ahora, cualquier viajero que quisiera usar las puertas automáticas debía pasar primero por un registro presencial ante la DGM: entregar sus documentos, dejar su huella dactilar y una fotografía, y esperar a que el sistema validara que no tuviera impedimentos para viajar. Ese paso queda eliminado para los titulares del pasaporte electrónico. Basta con colocar el documento en el lector del Autogate para que el sistema realice, en cuestión de segundos, la verificación de entrada o salida del país.
La clave está en la interoperabilidad tecnológica que lograron la DGM y la Dirección General de Pasaportes (DGP). Al insertar el pasaporte biométrico en el lector, el sistema consulta automáticamente la base de datos de la DGP y valida en tiempo real la identidad del viajero a partir de la información almacenada en el chip del documento: datos demográficos, fotografía, firma digital encriptada y elementos biométricos como huellas dactilares y rasgos faciales. Los equipos combinan además lectura con luz natural, infrarroja y ultravioleta para detectar posibles alteraciones o intentos de fraude.
El titular de la DGM, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, y el director general de Pasaportes, Lorenzo David Ramírez Uribe, presentaron la medida como resultado de una mesa técnica conjunta que ambas instituciones venían desarrollando desde hace cerca de dos años. Según explicaron sus responsables, el propósito del nuevo pasaporte dominicano nunca fue limitarse a sustituir la libreta tradicional, sino convertirse en un documento capaz de integrarse a las plataformas tecnológicas del Estado para generar beneficios concretos a los ciudadanos.
Qué representa para el país
La llegada del Autogate a Punta Cana tiene un peso simbólico y práctico considerable. Se trata de la terminal aérea con mayor volumen de pasajeros del país, principal puerta de entrada y salida del turismo internacional, por lo que la ampliación del sistema busca agilizar el flujo migratorio en uno de los puntos de mayor congestión y, al mismo tiempo, reforzar los estándares de seguridad fronteriza mediante una verificación biométrica más rápida y menos dependiente de la revisión manual de un inspector.
La medida se enmarca dentro del programa gubernamental Burocracia Cero, que impulsa la digitalización y simplificación de trámites públicos, y confirma una tendencia hacia la modernización progresiva del control fronterizo dominicano, que ya lleva una década utilizando tecnología de autochequeo desde su introducción en 2016.
¿Y quienes tienen el pasaporte tradicional?
La implementación del nuevo sistema no deja fuera a quienes aún conservan el pasaporte dominicano de lectura mecánica. Estos ciudadanos pueden seguir usando el Autogate, pero conservan la obligación de inscribirse previamente ante la DGM, ya sea en sus oficinas o en los puntos de servicio gubernamentales (GOB), donde se les toma huella y fotografía antes de habilitarles el acceso.
¿Pueden los extranjeros con pasaporte biométrico usar el Autogate?
De acuerdo con los anuncios oficiales más recientes de la DGM y la DGP, la eliminación del registro previo mediante pasaporte electrónico está dirigida específicamente a ciudadanos dominicanos. Ninguno de los comunicados sobre la expansión a Punta Cana menciona a viajeros extranjeros como beneficiarios de esta nueva facilidad, independientemente de que su pasaporte sea biométrico.
Esto tiene una explicación histórica dentro del propio diseño del sistema. Cuando Migración introdujo los autogates en 2016 en Las Américas, Santiago y Punta Cana, el mecanismo se pensó fundamentalmente para el ciudadano dominicano, del que las autoridades tienen mayor trazabilidad (cédula, pasaporte, historial migratorio).
Los extranjeros, en cambio, han estado sujetos a otros niveles de control: en el caso puntual de Punta Cana, el Autogate para no residentes ha operado tradicionalmente solo para la salida del país, aprovechando los datos biométricos —huellas y foto— que ya quedaron registrados en el sistema durante su entrada, momento en el que se aplican controles migratorios más estrictos por tratarse de pasajeros sin historial previo en las bases de datos dominicanas.








