Santo Domingo, RD. – El crecimiento de la industria turística dominicana abre una nueva presión sobre el mercado laboral: no solo se necesitan más trabajadores, sino colaboradores mejor preparados para atender a un visitante internacional cada vez más diverso y asumir posiciones de mayor responsabilidad dentro de los hoteles y demás empresas del sector.
En ese contexto, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) anunció la entrega de 4,000 becas de formación en inglés para colaboradores turísticos, una iniciativa que Asonahores considera de impacto significativo para la industria.
El anuncio fue realizado por el ministro Rafael Santos durante la Expo Comercial Asonahores 2026, celebrada en BlueMall Punta Cana, donde participaron representantes del empresariado turístico, entre ellos el presidente de la Asociación de Hoteles del Este, Ernesto Veloz, y la vicepresidenta ejecutiva de Asonahores, Angie Lendor.
La decisión responde, según explicó Santos, a la elevada demanda que ha encontrado el programa de inglés virtual para la empleabilidad dirigido a trabajadores de hoteles. El funcionario reveló que las primeras becas disponibles fueron colocadas en menos de dos horas, una respuesta que llevó al Mescyt a evaluar sus resultados y a comprobar, mediante un informe técnico, que estaban siendo aprovechadas satisfactoriamente.
A partir de esa experiencia, el Mescyt decidió ampliar el programa con 2,000 becas adicionales para Asonahores y otras 2,000 destinadas a colaboradores de polos turísticos en proceso de desarrollo, para completar las 4,000 oportunidades de capacitación anunciadas.
La dimensión estratégica del anuncio está precisamente en que el fortalecimiento del inglés acompaña una industria cuya expansión depende de su capacidad para relacionarse con mercados internacionales. Para Santos, la formación del recurso humano debe ir incluso más allá del dominio de idiomas y preparar a profesionales dominicanos para ocupar posiciones de liderazgo.
“Me comprometo a apoyar la formación gerencial para que la industria turística y hotelera dominicana pueda comenzar a dominicanizar los mandos altos y los mandos medios”, afirmó el ministro.
La declaración introduce otro componente relevante en el debate sobre el futuro del turismo: que el crecimiento de la planta hotelera y de la llegada de visitantes se traduzca también en una mayor participación de profesionales dominicanos en los niveles de decisión de la industria.
Desde Asonahores, Lendor valoró la ampliación del programa y consideró que el aumento de las becas tendrá una repercusión concreta sobre la preparación de los trabajadores. “El contar con estas becas, con 2,000 becas adicionales para llegar a 4,000 a nivel nacional, se va a sentir en el impacto. Es una diferencia importante”, expresó.
Lendor vinculó directamente la capacitación en inglés con la estructura de los mercados turísticos dominicanos, al recordar que Estados Unidos constituye el principal país emisor de visitantes hacia República Dominicana. En su valoración, el desafío no consiste únicamente en que la industria continúe creciendo, sino en asegurar que ese crecimiento esté acompañado por el talento nacional.
“Nuestro principal país emisor es Estados Unidos y necesitamos seguir fortaleciendo las capacidades de nuestros colaboradores. La industria turística, principal motor de la economía, va a crecer, pero para crecer necesita hacerlo de la mano del talento dominicano”, manifestó.
Las 4,000 becas adquieren así una dimensión que trasciende el aprendizaje de un segundo idioma. En una industria donde el contacto directo con el visitante define buena parte de la experiencia turística, mejorar las competencias lingüísticas puede contribuir a elevar la calidad del servicio, ampliar las posibilidades de empleabilidad y preparar a los trabajadores para interactuar con un mercado internacional que tiene en Estados Unidos una de sus principales fuentes de visitantes.
Al mismo tiempo, la intención expresada por el Mescyt de respaldar la formación gerencial apunta hacia una segunda necesidad: que la expansión turística genere una mayor cantera de profesionales dominicanos capaces de ocupar puestos medios y altos dentro de los establecimientos hoteleros.
El mensaje que emerge de la iniciativa es, por tanto, el de un turismo que necesita acompañar su crecimiento físico —más habitaciones, nuevos polos y mayor conectividad— con una expansión equivalente de las capacidades de las personas que sostienen la operación de la industria.
Para República Dominicana, las 4,000 becas representan una oportunidad de convertir parte de ese crecimiento turístico en capital humano, movilidad laboral y mayor liderazgo dominicano dentro de una de las actividades económicas de mayor peso para el país.








