Madrid, España.- La Organización Mundial del Turismo (OMT) aseguró hoy que sin un apoyo firme, la caída repentina e imprevista del turismo podría devastar las economías de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID).

Puesto que el turismo es un pilar socioeconómico esencial de muchos pequeños Estados insulares, el impacto que está teniendo la COVID-19 en el sector pone en riesgo millones de puestos de trabajo y empresas, siendo los más vulnerables las mujeres y los trabajadores informales.

En el segundo número de la serie de Notas Informativas sobre turismo y COVID-19, la OMT ha puesto de relieve el fuerte impacto que la pandemia podría tener en los medios de vida de estos destinos.

Según los datos más recientes del organismo especializado de las Naciones Unidas, el turismo representa más del 30% de las exportaciones totales en la mayor parte de los 38 PEID. En algunos países, este porcentaje se eleva hasta el 90%, lo que los vuelve especialmente vulnerables a la caída del número de turistas.

Una sacudida como esta se traduce en una pérdida masiva de puestos de trabajo y un abrupto declive de los ingresos de divisas e impuestos, lo que frena la capacidad de gasto público y la posibilidad de desplegar las medidas necesarias para apoyar el empleo durante la crisis, advierte también la OMT.

El organismo resalta que las llegadas de turistas internacionales han caído de forma dramática, y los destinos que dependen del sector para mantener el empleo y el bienestar económico, como las pequeñas islas, serán los más duramente afectados

En 2019, los PEID recibieron alrededor de 44 millones de turistas internacionales y el sector generó 55.000 millones de dólares de los EE.UU. en ingresos de exportación. Las llegadas de turistas internacionales cayeron un 47% en los cuatro primeros meses de este año.

El secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, dijo que la pandemia de COVID-19 ha causado una disrupción sin precedentes en el turismo.

Y es que las llegadas de turistas internacionales han caído de forma dramática, y los destinos que dependen del sector para mantener el empleo y el bienestar económico, como las pequeñas islas, serán los más duramente afectados.

Por ello, hoy más que nunca hacen falta medidas para mitigar el impacto de la COVID-19 en estos Estados y para estimular la recuperación del turismo”.