Santo Domingo, RD. – La República Dominicana cerró agosto de 2026 con una ocupación hotelera de 68%, tres puntos porcentuales por encima del 65% registrado en igual mes de 2025, según el más reciente informe del Ministerio de Turismo.
El avance se produce en un contexto de expansión de la planta hotelera y de llegada récord de visitantes: el país recibió 856,858 visitantes en agosto, frente a 806,720 en agosto de 2025, un incremento de 6,2%.
Entre enero y agosto de 2026, la ocupación promedio nacional se mantuvo en niveles cercanos a los de 2024 y 2023, mientras la demanda acumulada alcanzó 8,556,415 visitantes, 6,9% más que en el mismo período de 2025. La combinación de ambos indicadores revela un escenario en el que el crecimiento del turismo convive con una oferta de habitaciones cada vez más amplia y concentrada en pocos destinos.
Demanda al alza, ocupación con avance moderado
El aumento de tres puntos en la ocupación de agosto (de 65% a 68%) debe leerse junto al crecimiento absoluto de visitantes. En términos relativos, la llegada de visitantes subió 6,2% interanual, mientras la ocupación hotelera avanzó unos 3 puntos porcentuales.
Esta diferencia sugiere que el incremento de la demanda se distribuye sobre una base de habitaciones mayor que la del año anterior. Si la planta hotelera crece más rápido que las noches vendidas, la tasa de ocupación puede subir de manera moderada aun cuando el número total de huéspedes y pernoctaciones aumente de forma significativa.
La oferta de habitaciones sigue en expansión

El comportamiento de agosto debe analizarse en relación con la expansión de la infraestructura de alojamiento. Datos sectoriales citados por Asonahores y la Oficina Nacional de Estadística indican que el país cerró 2025 con 1,030 establecimientos hoteleros y 94,309 habitaciones, frente a 90,055 habitaciones en 2024, lo que representa un aumento de 4,7%. La provincia La Altagracia concentra la mayor parte de esa capacidad, con aproximadamente 54,418 habitaciones y 172 establecimientos, equivalentes al 57,7% de la planta nacional reportada para 2025.
A esta oferta se suma el alojamiento de corta estancia. Al cierre de 2025, el país disponía de más de 86,000 habitaciones a través de plataformas digitales para rentas cortas, una capacidad que se aproxima al tamaño de la planta hotelera tradicional. En conjunto, la disponibilidad real de plazas para visitantes es considerablemente mayor que la reflejada únicamente en las estadísticas hoteleras.
Bávaro-Punta Cana: gran volumen, ocupación en línea con el promedio
En agosto, Bávaro-Punta Cana registró una ocupación de 69%, apenas un punto por encima del promedio nacional de 68%. Aunque la tasa no destaca frente a otros destinos, su relevancia radica en la escala: la zona concentra la mayor cantidad de habitaciones del país y funciona como principal puerta de entrada aérea, con 49% de los vuelos internacionales del mes.
El comportamiento de Bávaro-Punta Cana ilustra cómo un destino puede presentar una ocupación porcentual similar al promedio nacional y, al mismo tiempo, alojar a un volumen muy superior de turistas debido al tamaño de su planta hotelera.
Bayahíbe y La Romana lideran la ocupación
Bayahíbe alcanzó 83% de ocupación en agosto, la tasa más alta entre las zonas turísticas evaluadas, seguida por La Romana, con 80%. Ambos destinos superaron ampliamente el promedio nacional y reafirman la fortaleza del corredor La Romana-Bayahíbe, apoyado en una oferta de hoteles todo incluido, excursiones marítimas y acceso a Isla Saona.
El polo La Romana-Bayahíbe cuenta con aproximadamente 6,000 habitaciones distribuidas en el entorno costero de La Romana, San Pedro de Macorís y Bayahíbe. Sobre esa base, una ocupación de 80-83% implica una utilización intensa de la capacidad disponible durante el mes.
Miches se consolida como destino emergente
Miches registró 77% de ocupación en agosto, la tercera tasa más alta del país. El resultado confirma el posicionamiento del destino, que ha recibido nuevas inversiones hoteleras y proyectos orientados a segmentos de mayor gasto y experiencias de naturaleza.
Aunque la ocupación de Miches es elevada, su oferta de habitaciones es aún reducida en comparación con La Altagracia. Por eso, el 77% no representa el mismo volumen absoluto de habitaciones ocupadas que una tasa similar en Bávaro-Punta Cana, pero sí constituye una señal positiva para la consolidación del destino.
Brechas territoriales en la ocupación
El informe del Ministerio de Turismo muestra diferencias marcadas entre destinos:

La tabla evidencia tres grupos:
Destinos líderes: Bayahíbe, La Romana y Miches, todos por encima del 75%.
Destinos de desempeño medio-alto: Cabrera, Bávaro-Punta Cana, Santiago, Samaná-Las Terrenas y Puerto Plata, entre 67% y 74%.
Destinos con menor ocupación: Juan Dolio-Boca Chica, Gran Santo Domingo, Barahona y el resto del país, por debajo del promedio nacional.
Ocupación y oferta: una relación que redefine el éxito
El avance de 65% a 68% en la ocupación de agosto, junto al aumento de 806,720 a 856,858 visitantes, indica que el sector está absorbiendo más demanda, pero sobre una base de habitaciones en expansión. En este contexto, una subida de 3 puntos porcentuales no debe interpretarse como un desempeño débil, sino como el resultado de un mercado que crece en paralelo con la infraestructura.
Los datos oficiales parecen confirmar el hecho de que si la oferta de habitaciones aumenta más rápido que las noches vendidas, la ocupación porcentual puede mantenerse estable o subir de manera moderada, aun cuando el número absoluto de huéspedes, ingresos y empleos vinculados al alojamiento continúe creciendo.
Implicaciones para el sector
Una lectura a los datos ofrecidos este domingo por el ministro de Turismo, David Collado, durante su acostumbrado encuentro con la prensa y el liderazgo del sector, plantean cuatro lecturas principales:
La demanda se mantiene sólida. La llegada de visitantes sigue en trayectoria ascendente, con un nuevo récord acumulado enero-agosto.
La expansión hotelera eleva la competencia. Los nuevos proyectos amplían la capacidad de alojamiento y obligan a los establecimientos a competir por visitantes, tarifas y canales de distribución.
El Este domina el negocio hotelero. La Altagracia concentra más de la mitad de las habitaciones y mantiene una posición privilegiada por conectividad y reconocimiento.
La diversificación territorial es un desafío pendiente. Las brechas entre Bayahíbe, La Romana y Miches, por un lado, y Barahona, Gran Santo Domingo o el resto del país, por otro, muestran que el crecimiento no se distribuye de forma homogénea.
Una industria que crece en tamaño y complejidad
La ocupación de 68% en agosto 2026, tres puntos por encima de agosto 2025, refleja un sector que opera a mayor escala y con más capacidad instalada. El reto inmediato consiste en convertir ese crecimiento de oferta en mayor ocupación, estadías más largas y un gasto turístico más elevado, especialmente en destinos que aún no aprovechan plenamente su potencial.
Lo que evidencian las cifras de agosto es un sistema turístico robusto, con polos de elevada ocupación y una expansión hotelera que abre oportunidades, pero que también exige una distribución más equilibrada de la demanda. La cifra nacional de 68% no contradice el récord de visitantes: refleja el nuevo tamaño de la industria dominicana y el desafío de llenar de manera más uniforme la creciente oferta de habitaciones.








