Cuando vuelvas a Madrid tus escapadas tendrán un destino cultural obligado. Llegarás a recorrer el primer paisaje histórico urbano declarado en Europa como patrimonio de la humanidad.

Y es que la 44 Asamblea de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró como bien Patrimonio de la Humanidad el eje Paseo del Prado- Recoletos y el Parque del Retiro, en Madrid. ​La Asamblea se realizó de manera virtual  desde Fuzhou (China).

La candidatura ha sido apoyada por los 21 países que forman parte del comité del Patrimonio Mundial.

En la reunión del pasado domingo 25, el Comité del Patrimonio Mundial inscribió, además, a   Quanzhou: Emporium of the World in Song-Yuan China (China), el Templo Kakatiya Rudreshwara (Ramappa) y Telangana (India), Ferrocarril Transiraní (Irán).

 

La primera candidatura de un espacio verde urbano europeo

La propuesta del Paseo del Prado y del Parque del Retiro para ser designados como Patrimonio de la Humanidad constituyen la primera candidatura europea de un espacio verde urbano a este tipo de reconocimientos.

Ambos espacios fueron pioneros en la introducción de la naturaleza en la ciudad en el siglo XVI, siendo el Paseo del Prado el primer paseo arbolado diseñado en una capital europea. De esta manera, se conseguía un espacio en el que todos los ciudadanos, sin distinción de clases, podían disfrutar del ocio y el paseo. Este modelo de alameda planificada se extendió rápidamente por toda la península ibérica y el continente americano.

España cuenta ya con 49 sitios de Patrimonio Mundial declarados. Con esta inscripción se erige como el tercer país con mayor número de bienes inscritos por UNESCO.​

España, Paseo del Prado y Buen Retiro, un paisaje de Artes y Ciencias

Paseo del Prado y Buen Retiro, un paisaje de Artes y Ciencias.

Situado en el corazón urbano de Madrid, el paisaje cultural de 200 hectáreas evolucionó desde la creación del arbolado Paseo del Prado, prototipo de la alameda hispánica, en el siglo XVI.

La avenida cuenta con importantes fuentes, entre las que destacan la Fuente de Cibeles y la Fuente de Neptuno, y la Plaza de Cibeles, símbolo icónico de la ciudad, rodeada de prestigiosos edificios. El sitio encarna una nueva idea de espacio urbano y desarrollo del período ilustrado absolutista del siglo XVIII.

Los edificios dedicados a las artes y las ciencias se unen a otros en el sitio que están dedicados a la industria, la salud y la investigación. En conjunto, ilustran la aspiración de una sociedad utópica durante el apogeo del Imperio español. Los Jardines del Buen Retiro de 120 hectáreas, un vestigio del Palacio del Buen Retiro del siglo XVII, constituye la mayor parte de la propiedad mostrando diferentes estilos de jardinería desde el siglo XIX hasta la actualidad.

El sitio también alberga el Real Jardín Botánico en terrazas y el barrio mayoritariamente residencial de Barrio Jerónimos con su rica variedad de edificios de los siglos XIX y XX que incluyen lugares culturales.