Madrid, España.-Después de dos semanas de negociaciones, esta Conferencia de la ONU sobre el clima acaban de cerrar en Madrid (España), con un mensaje claro y desmoralizador: los gobiernos no están a la altura de las circunstancias y no está respondiendo de forma efectiva a la crisis climática global.

El Secretario General de la ONU se dijo decepcionado con los resultados: “La comunidad internacional perdió una oportunidad importante de mostrar una mayor ambición en la mitigación, adaptación y financiamiento para afrontar la crisis climática”, señaló en su cuenta de Twitter y en un comunicado de su portavoz resalta el portal de noticias de la ONU

António Gutiérres, secretario General de la ONU

António Gutiérres, secretario General de la ONU no habla de fracaso pero se muestra poco conforme con los resultados: “Han dado un impulso en el impulso, la cooperación y la ambición. Pero todavía no estamos allí. Necesitamos planes más concretos, más ambición de más países y más empresas. Repito mi llamamiento: no deberían construirse nuevas centrales eléctricas de carbón después de 2020. Quiero decirles claramente: podemos ganar esta carrera”.

Las negociaciones se extendieron dos días adicionales para terminar pidiendo a los países que eleven sus metas de disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero y las presenten en la reunión del próximo año. El Secretario General expresó decepción pero se rehusó a darse por vencido y reafirmó su determinación de seguir trabajando para que todos los países se comprometan con la acción climática que hace falta para evitar un desastre.

Planes climáticos 2020: frenar las emisiones de carbono

La Cumbre del Clima sin grandes resultados a favor del planeta pero “podemos ganar esta guerra”
Manifestación llamando a actuar contra la crisis climática en la COP25. Foto UNFCCC.

El texto de la decisión final de la COP25 “enfatiza con gran preocupación la necesidad urgente de abordar la brecha significativa entre el efecto agregado de los esfuerzos de mitigación de las Partes en términos de emisiones anuales globales de gases de efecto invernadero para 2020 (…)”, al mismo tiempo que “Subraya la urgencia de una mayor ambición para garantizar el mayor esfuerzo posible de mitigación y adaptación de todas las Partes”.

A pesar de esto, el texto generalmente es muy circular. Lo establecen los mismos relatores de la Cumbre al afirmar que no hay una declaración clara de una oración a la luz de la urgencia climática lo que alienta a las partes a presentar mejoras en 2020.

Durante toda la larga jornada de la Cumbre hubo claras advertencias de los científicos que van desde la peligrosa pérdida de diversidad, hasta la situación y los riesgos a los que se enfrentan tanto las tierras como los océanos y la criosfera en la presente emergencia, los niveles récord de protestas en todo el mundo y las graves impactos climáticos que se suceden con más y más frecuencia. Sin embargo,  las conversaciones climáticas en la Cumbre cayeron víctima de las importantes diferencias que existen entre los países, las cuales están resultando difíciles de resolver.

El G20 como culpables junto a los que callan

Greta Thundberg se unió a otros jóvenes activistas en la COP25 para pedir acción urgente contra el cambio climático. Foto UNFCCC
Greta Thundberg se unió a otros jóvenes activistas en la COP25 para pedir acción urgente contra el cambio climático. Foto UNFCCC

Los observadores presentes en Madrid identifican a los países del G20 como culpables de este mal resultado, con Estados Unidos, Brasil, Australia, Arabia Saudita y las principales compañías de petróleo, gas y carbón implicadas en socavar las propuestas de la cumbre para proteger el planeta del sobrecalentamiento.

Trump, Morrison y Bolsonaro parecen impasibles pese a los catastróficos incendios en la California, Sydney y la Amazonía este año, que destruyeron ecosistemas invaluables y dejaron a miles de personas sin hogar.

Ahora bien, el problema no solo en los países que abiertamente han bloqueado este proceso, sino en aquellos que (aún sin estar de acuerdo) callan. El silencio complaciente de muchas Partes (recordemos que son 197 las que se reúnen en estas cumbres) también contribuyó al mal desempeño de esta COP, que muchos calificaron como “la peor desde Copenhague (COP15)”.

En este sentido, las principales economías – incluimos aquí a Canadá, Unión Europea, Japón, China e India – fueron culpadas por su autocomplacencia, por no brindar más apoyo a las naciones vulnerables frente a los brutales impactos que están sufriendo y por no presionar para que se dé una respuesta colectiva más dura en 2020, cuando los países deben presentar nuevos planes climáticos de acuerdo a lo que convinieron bajo el Acuerdo de París.