Bayahibe, L.A., RD. – El paraíso de aguas turquesa y arrecifes de coral que cada año atrae a cientos de miles de visitantes vivió este fin de semana una de las emergencias más serias de su historia reciente. Un incendio de gran magnitud consumió parte de las instalaciones del hotel Viva Wyndham Dominicus Beach, en Bayahíbe, provincia La Altagracia, obligando a evacuar a cerca de 1,690 huéspedes y cobrando la vida de una turista italiana.
Al amanecer del sábado, el fuego permanece controlado y las brigadas continúan labores de enfriamiento en la zona para evitar cualquier reactivación de las llamas.
Bayahíbe, la joya turística que no para de crecer
Para entender la magnitud del golpe, hay que entender primero qué es Bayahíbe para el turismo dominicano. Este pequeño poblado costero de la provincia La Altagracia, puerta de entrada al Parque Nacional del Este y a la mítica Isla Saona, se ha consolidado como uno de los destinos de buceo y playa más codiciados del Caribe, con aguas cristalinas, arrecifes protegidos y una oferta hotelera todo incluido que combina naturaleza, historia y descanso. Lejos de ser un destino secundario, Bayahíbe lidera hoy las estadísticas nacionales de ocupación: durante los primeros cinco meses de 2026 registró un 92% de ocupación hotelera, la cifra más alta de todo el país, por encima incluso de Bávaro-Punta Cana y Puerto Plata, de acuerdo con cifras del Ministerio de Turismo (Mitur).
Junto a La Romana, conforma uno de los polos turísticos con mayor índice de visitantes repetidores de República Dominicana, sostenido por mercados emisores como Estados Unidos, Canadá y un creciente flujo de turistas argentinos e italianos. Es, en otras palabras, uno de los motores más sólidos del turismo dominicano, y eso explica por qué un incendio de esta naturaleza generó alarma inmediata dentro y fuera del país.
Lo que se sabe del incendio
El fuego se originó la mañana del viernes en los techos de cana de las áreas comunes del hotel, cerca de la zona de recepción, y se propagó con rapidez favorecido por las condiciones del viento y la alta combustibilidad de ese tipo de cubierta tradicional. Lo que comenzó como un siniestro localizado escaló en cuestión de horas hasta convertirse en una emergencia de gran escala, con una columna de humo visible desde distintos puntos de la zona turística.
Las autoridades activaron un Sistema de Comando de Incidentes para coordinar la respuesta, en la que participaron unidades de los cuerpos de bomberos de La Romana, San Pedro de Macorís, Higüey, Verón-Punta Cana, El Seibo y Hato Mayor, junto a personal del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, la Defensa Civil, la Policía Nacional y la Digesett. El operativo recibió además un refuerzo poco habitual: helicópteros UH-1H Huey de la Fuerza Aérea dominicana, equipados con sistemas Bambi Bucket, realizaron descargas de agua sobre las zonas más afectadas, mientras drones del 911 y de la Defensa Civil sobrevolaban el área para detectar focos de calor. Central Romana Corporation y el Aeropuerto Internacional de Punta Cana también aportaron equipos especializados de combate contra incendios.
Para este sábado, el panorama ya es otro: el incendio se encuentra controlado y los esfuerzos se concentran en el enfriamiento del terreno y la evaluación estructural de los daños, una etapa clave para descartar nuevos focos y permitir el acceso seguro a las áreas afectadas.
Una pérdida humana lamentable
Pese al control logrado sobre las llamas, el saldo más doloroso del incidente es la muerte de Francesca Valentino, ciudadana italiana de 46 años, oriunda del municipio de Caserta, quien según las autoridades colaboraba en la evacuación de habitaciones cuando una densa nube de humo la alcanzó en la zona de playa. La turista sufrió una crisis respiratoria, fue atendida por personal del 911 y trasladada de urgencia al centro médico Central Romana, en La Romana, donde llegó sin signos vitales. El médico legista a cargo del caso determinó como causa preliminar la asfixia por inhalación de humo. El embajador de Italia en el país se reunió posteriormente con el esposo de la víctima.
Además del deceso, varios huéspedes recibieron atención médica por inhalación de humo, dificultad respiratoria, quemaduras leves y síntomas asociados al esfuerzo físico y el calor durante la evacuación, aunque ninguno reportó condiciones de gravedad.
La respuesta del destino

La capacidad de reacción del clúster turístico quedó a prueba y, según los reportes oficiales, funcionó: el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el Clúster Turístico La Romana-Bayahíbe, el Ministerio de Turismo y los hoteles de la zona activaron de inmediato sus planes de contingencia. Los cerca de 1,690 huéspedes evacuados fueron reubicados en el hotel Viva Wyndham Dominicus Palace —de la misma cadena, que no sufrió daños y opera con normalidad—, así como en establecimientos de Miches y en los hoteles Catalonia y Sunscape de Bayahíbe. La cadena hotelera suministró artículos de primera necesidad a los afectados, y alrededor de 285 turistas italianos que se hospedaban en el complejo serían repatriados con el apoyo de su embajada.
Las autoridades insisten en un punto que interesa especialmente al sector: la actividad turística en el resto de Bayahíbe no presenta afectaciones y continúa desarrollándose con normalidad, una señal que buscan transmitir tanto a los operadores como a los viajeros que tienen reservas en la zona.
Lo que viene

Las causas exactas del incendio siguen bajo investigación de una comisión técnica, que rendirá su informe una vez concluyan las labores de evaluación de daños en el lugar. Para un destino que llegaba a este 2026 batiendo récords de ocupación y fidelidad de sus visitantes, el reto ahora será doble: cerrar con transparencia las investigaciones sobre lo ocurrido y reafirmar, con hechos, la confianza de quienes hacen de Bayahíbe uno de los rincones más queridos del Caribe dominicano.











