Bávaro, Punta Cana, LA, RD. – Hay lugares en el Caribe donde las vacaciones comienzan con esa ilusión de abrir la puerta de la habitación y sentir el sol y el mar tocarnos hasta el alma mientras se reactivan nuestras vibras. Pero en ese mismo Caribe existe una nueva apuesta que te sorprenderá mucho antes de alcanzar las olas. La experiencia comienza en el lobby cual mágico jardín tropical para seguir por senderos llenos de fauna local mientras escucha el agua correr y seguirte, cruzar piscinas entre palmeras y llegar a montañas rocosas, y entre ellas, cenotes transparentes y cascadas inmensas que mecen sus caídas entre la música alegre de los bares cercanos y la belleza de una arquitectura imponente de hoteles de gran lujo.
En Playa Bávaro, una de las franjas costeras más reconocidas de la República Dominicana, Lopesan Hotel Group estrerna esa nueva manera de escapar al Caribe conn sus tres nuevos resorts que se suman al Costa Bávaro para formar un solo mundo vacacional. Este reportaje te invita a recorrerlo completo, puerta por puerta porque en ellos cada miembro de la familia puede encontrar su propia manera de disfrutar el tiempo.
La escena es la de un nuevo universo vacacional que se despliega entre jardines, espejos de agua, arquitectura contemporánea y espacios concebidos para prolongar el placer de quedarse. Su protagonista no es un único hotel, sino tres establecimientos que comparten un territorio y una filosofía de hospitalidad, pero invitan a vivir experiencias diferentes: Lopesan Caoba Lagoon Resort, Spa & Casino; Lopesan Serenity Bay Resort, Spa & Casino, y Lopesan Splash Cove Resort, Spa & Casino que llegaron para unirse al todo incluido cinco estrellas Lopesan Costa Bávaro Resort, Spa & Casino y conformar una nueva forma de vivir el Caribe en Punta Cana.
Lo que distingue esta expansión es la intención de transformar la propia manera de elegir unas vacaciones. En lugar de ofrecer un único resort para todo tipo de viajero, Lopesan propone tres personalidades: una experiencia premium con una gran laguna como emblema, un refugio de tranquilidad reservado a los adultos y un escenario familiar donde el agua y el juego adquieren dimensiones extraordinarias.
Todo ello en Bávaro, donde un mar turquesa, la finas y blancas arenas de la playa y las palmeras siguen siendo los grandes anfitriones que completan la amabilidad, la alegría y la disposición de servir del dominicano.
Un paisaje construido para dejarse llevar
Hay una idea que ayuda a comprender la arquitectura de los tres nuevos hoteles: el agua no está allí únicamente para refrescar al visitante. Al recorrer los amplios espacios de bosques tropicales recreados te darás cuenta que es parte del paisaje, organiza los espacios y define el carácter de la experiencia.
La propuesta arquitectónica se inspira en la naturaleza caribeña, en sus formaciones rocosas y en esos
espacios donde la vegetación y el agua crean rincones de calma. El resultado no pretende reproducir una playa virgen ni sustituir la experiencia del mar. Busca construir otro paisaje dentro del resort: uno en el que el huésped pueda pasar de la piscina al jardín, de una terraza a un restaurante y de un espacio de descanso a una actividad recreativa sin perder la sensación de estar de vacaciones.
La gran protagonista visual de esta apuesta es la laguna artificial de 127 metros de longitud del Caoba Lagoon, acompañada por diez cascadas y elementos inspirados en los cenotes inspirados en las formaciones costeras naturales características del Caribe. La imagen se completa con jardines que ocupan más de 110, 000 metros cuadrados.
Es una arquitectura pensada también para caminarla, descubrirla y fotografiarla. En los resorts contemporáneos, el paisaje interior se ha convertido en parte de la memoria del viaje: el rincón donde se toma el primer café, el reflejo del atardecer sobre el agua o la piscina a la que los huéspedes regresan cada tarde. En Lopesan, ese escenario adquiere tres interpretaciones distintas:
Caoba Lagoon: una laguna monumental en el corazón de las vacaciones
Es el resort premium. Imaginemos una mañana en la que el sol comienza a iluminar los jardines y el agua refleja los primeros destellos del día. En lugar de tener que elegir entre la piscina y un paseo por el paisaje tropical del entorno de Higüey, el huésped encuentra un escenario donde ambas experiencias se entrelazan.
Ese es uno de los conceptos que definen al Lopesan Caoba Lagoon Resort, Spa & Casino, el establecimiento más grande de los tres nuevos hoteles.
Sus 554 habitaciones lo convierten en el núcleo de la expansión. La amplitud de sus jardines, la laguna de 127 metros, las cascadas y los espacios de piscina conforman una propuesta para quienes buscan unas vacaciones de alta categoría con una diversidad de experiencias dentro del mismo alojamiento.
El agua actúa como hilo conductor. No se limita a una piscina principal rodeada de tumbonas: la inspiración en los cenotes, los cambios de perspectiva en sus recurrentes fuentes o entre los jardines y zonas de baño y la presencia de cascadas buscan dar a cada espacio una identidad visual.
La propuesta se completa con habitaciones y suites de diferentes categorías, con balcones o terrazas según el tipo de alojamiento, además de una oferta gastronómica que incluye 6 estaurantes temáticos, un buffet internacional, 16 bares y dos clubes de playa y piscina. Los espacios de piscina y playa amplían las alternativas para alternar entre el descanso, la actividad y la contemplación del paisaje.
La experiencia que propone Caoba Lagoon es la de un resort donde el huésped puede organizar el día a su propio ritmo. Una mañana de piscina puede continuar con una comida en uno de los restaurantes, una tarde dedicada al bienestar y una noche de espectáculos o entretenimiento. No es necesario que cada jornada siga el mismo itinerario. Precisamente, la amplitud de instalaciones busca que las vacaciones puedan cambiar de ritmo sin abandonar el complejo y la experiencia de un solo fin de semana nos permitió confirmarlo.
Bienestar para detener el reloj
El spa y las instalaciones de acondicionamiento físico forman parte de esa visión integral de las vacaciones. El objetivo es que el bienestar no aparezca como una actividad aislada, sino como una posibilidad que acompañe la estancia.
La propuesta de Lopesan incluye espacios de relajación y tratamientos, además de áreas donde el visitante puede mantener su rutina de ejercicio. La empresa anunció para su oferta de bienestar un spa de aproximadamente 16,000 pies cuadrados, con 31 salas de tratamiento.
Para quienes viajan en pareja, con amigos o simplemente desean alternar días activos con momentos de calma, estos servicios añaden otra dimensión al alojamiento: el lujo entendido no solo como amplitud o decoración, sino también como tiempo disponible para uno mismo.
Un nuevo escenario para reuniones y eventos
Caoba Lagoon también incorpora una dimensión que lo conecta con otro mercado: el turismo de reuniones con su Lopesan Convention Center con capacidad para más de 2,000 asistentes disponible para enero próximo. Su diseño contempla espacios para congresos, convenciones, incentivos y eventos corporativos, lo que amplía las posibilidades del proyecto más allá de las vacaciones tradicionales.
Cuando entre en funcionamiento, podrá facilitar que Bávaro / Punta Cana combine la estancia vacacional con encuentros profesionales, convenciones y viajes de incentivo, un segmento que contribuye a diversificar la actividad hotelera.
Lopesan Serenity Bay: el arte de unas vacaciones sin prisa
El refugio exclusivo para adultos. Las encuestas a los turistas hablan de los viajeros que llegan al Caribe buscando música, movimiento y actividades desde temprano. Otros sueñan con un desayuno prolongado, una piscina donde conversar sin prisas y una tarde en la que la única decisión importante sea elegir dónde contemplar el atardecer. Para estos últimos, el Lopesan Serenity Bay Resort, Spa & Casino construye una experiencia diferente.
Con 239 habitaciones, el establecimiento está reservado exclusivamente a adultos. Su propuesta se centra en el bienestar, la privacidad y un ambiente más sereno, con suites luminosas, piscinas y espacios concebidos para favorecer el descanso. Acceso directo a playa Bávaro, 7 piscinas, incluyendo piscina exclusiva para adultos, 9 restaurantes, dos de buffets más 7 a la carta más 17 bares y dos clubes de playa y piscina. Esta variedad permite que las comidas se conviertan en parte del itinerario vacacional. El visitante puede alternar entre distintas propuestas gastronómicas, elegir un ambiente para una cena especial o disfrutar de un aperitivo junto al agua.
Su condición de hotel para adultos constituye la diferencia más importante respecto a los otros dos establecimientos. La propuesta se dirige a parejas, amigos y viajeros adultos que prefieren un ambiente sin actividades infantiles y con servicios adaptados a ese perfil.
Gastronomía para quedarse un poco más
La oferta gastronómica del hotel es amplia: la información oficial de Lopesan describe nueve restaurantes y once bares, además de espacios vinculados a la piscina y la playa.
Concepto enfocado en bienestar, tranquilidad y sofisticación tiene acceso a Playa Bávaro, pero cuenta con 7 piscinas, incluyendo piscina exclusiva para adultos. En su interior dominan las habitaciones junior Suites King o Queen, Vista Tropical, Vista Piscina, Swim Up, habitaciones conectadas, habitaciones accesibles, Suites de 1 dormitorio King con Vista Tropical o Swim Up.
La experiencia se complementa con áreas exclusivas para adultos, entre ellas piscina con bar y espacios de descanso. El concepto no consiste simplemente en prohibir la entrada a menores, sino en construir un ambiente donde la distribución de las instalaciones, los servicios y la atmósfera respondan a una expectativa específica de viaje.
Tranquilidad sin renunciar al entretenimiento
Pero la serenidad no significa aislamiento. Uno de los atractivos del modelo Lopesan es que los hoteles forman parte de un desarrollo conectado con otras posibilidades gastronómicas y recreativas.
Quédate en 1, disfruta de 3: acceso a Caoba Lagoon, Splash Cove, The Boulevard y parques acuáticos. Así, la estancia puede comenzar con una mañana tranquila y continuar con una cena, un espectáculo o una salida nocturna dentro de la oferta del complejo, según las condiciones de acceso aplicables a cada reserva.
Para una pareja que celebra un aniversario, un viaje romántico o simplemente unas vacaciones sin las obligaciones de la rutina, Serenity Bay ofrece una manera de vivir Bávaro / Punta Cana donde el lujo se expresa en la calma, la atención al detalle y la libertad de decidir cómo transcurre el día.
Lopesan Splash Cove: cuando la diversión se convierte en el destino
El resort familiar. En unas vacaciones familiares, el éxito de la jornada puede medirse de una manera muy particular: por el momento en que los niños preguntan si podrán regresar mañana al mismo lugar donde pasaron horas jugando. Y siempre ocurre cuanto tu vida gira alrededor de los pequeños
El Lopesan Splash Cove Resort, Spa & Casino, con 242 habitaciones, se construyó pensando en ese tipo de recuerdo. Aquí, el agua es sinónimo de aventura. Las piscinas, las atracciones acuáticas, la piscina de olas y los espacios de recreación forman parte de una propuesta que busca mantener a las familias activas y entretenidas sin depender exclusivamente de las excursiones fuera del hotel.
Ocho piscinas de agua dulce, entre ellas dos parques acuáticos y una piscina de olas destinada especialmente a los pequeños. El establecimiento ofrece habitaciones de diferentes categorías, incluidas opciones familiares y habitaciones comunicadas, pensadas para grupos que necesitan compartir la estancia sin sacrificar comodidad.
Es una diferencia importante para los viajes con niños: no basta con disponer de una habitación amplia. También se necesita una oferta de actividades que permita organizar el día, alternar momentos de juego con descanso y ofrecer alternativas a los adultos. Dispone de 6 piscinas, incluyendo infantil, lagunas, piscina de olas y cenotes, 7 restaurantes, uno de buffet + 6 a la carta. Pero igual los adultos disponen de 16 bares y dos clubes de playa y piscina. Para los pequeños un mini club, un teen club, piscinas infantiles y múltiples opciones de entretenimiento. La propuesta es quedarte en uno y disfrutar dos pues tendrás acceso al Caoba Lagoon, al boulevard y parques acuáticos.
Vacaciones para distintas generaciones
Splash Cove responde a una tendencia reconocible del turismo vacacional: los viajes en los que participan varias generaciones de una misma familia.
Los niños encuentran espacios para el juego; los padres pueden combinar la supervisión y las actividades compartidas con ratos de descanso; y otros familiares pueden elegir entre piscina, gastronomía o las áreas de ocio.
La propuesta gastronómica incluye ocho restaurantes y diez bares, según la información oficial del establecimiento. Esta variedad amplía las posibilidades de organizar comidas y encuentros familiares dentro del resort.
El valor de Splash Cove está en hacer que la diversión acuática no sea un complemento de las vacaciones, sino una de sus razones principales. Para muchas familias, esa diferencia puede pesar tanto como la proximidad a la playa al decidir dónde alojarse.
Y aunque la piscina de olas y los parques acuáticos no son una novedad absoluta en la hotelería de Punta Cana, su integración en un hotel con identidad familiar propia y conectado a una oferta mayor de restaurantes y entretenimiento forma parte de la apuesta de Lopesan.
La impronta de líderes fogueados en el negocio
Carlos Fresco es un reconocido ejecutivo de la industria hotelera de lujo con más de 30 años de trayectoria internacional. Tiene sobre sus hombros la dirección de los hoteles Lopesan Caoba Lagoon, Splash Cove y Serenity Bay, y David Castillo, otro destacado ejecutivo hotelero, es el actual director de Operaciones de Lopesan Costa Bávaro.
Bajo su experiencia ambos destacan la propuesta de los hoteles Lopesan en Bávaro como una experiencia que combina diversidad, naturaleza y entretenimiento bajo una misma identidad.
Para Fresco con la vivencia de haber dirigido importantes complejos turísticos en México, Europa y el Caribe, aunque los establecimientos comparten espacios, cada uno responde a un perfil distinto: Serenity Bay está reservado para adultos; Splash Cove apuesta por las familias que buscan diversión y actividades acuáticas, y Caoba Lagoon ofrece una atmósfera más tranquila, inspirada en la naturaleza.
Resalta la arquitectura de jardines con relieves, cenotes, cascadas y piscinas busca crear la sensación de adentrarse en un bosque tropical, mientras que el bulevar compartido funciona como una especie de “distrito comercial”, pequeña ciudad de ocio con restaurantes, tiendas, casino, teatro, discoteca y espacios para niños y jóvenes.
Para Castillo, cuyo liderazgo operativo ha logrado que el Costa Bávaro consolide su estatus en el sector recibiendo reconocimientos oficiales de calidad turística del país, como la certificación Qualitur, gran parte del éxito radica en combinar la playa, la gastronomía y la zona Unique, concebida como una experiencia de categoría superior dentro de toda la oferta Lopesan.
UNIQUE by Lopesan – Experiencia VIP Exclusiva
Cuando Castillo habla de Unique by Lopesan se refiere al concepto premium de Lopesan Costa Bávaro Resort, Spa & Casino, diseñado para huéspedes que buscan una experiencia vacacional superior, con atención personalizada, servicios exclusivos y mayor confort.
Tanto Fresco como para Castillo esta combinación amplía las alternativas para parejas, familias y viajeros que buscan privacidad, servicio y entretenimiento sin tener que salir del complejo. Fresco añade que la inversión responde a la aspiración de atraer a un visitante más exigente, habituado a encontrar propuestas de este nivel en otros destinos del Caribe.
Rubén Gómez, toda la experiencia en la gastronomía de Lopesan Bávaro
Para Rubén Gómez, chef corporativo y director gastronómico con más de 25 años de experiencia, la diferenciación de los tres nuevos hoteles comienza mucho antes de que el huésped se siente a la mesa: se construye desde el diseño de las cocinas hasta la personalidad de cada menú. Su participación en la planificación de los espacios de producción y los bufés le permitió organizar instalaciones especializadas para cada tipo de restaurante y, después, desarrollar propuestas gastronómicas que eviten repetir la misma experiencia entre Caoba Lagoon, Splash Cove, Serenity Bay y Costa Bávaro.
Aunque platos como los tacos, las pastas o los postres parten de ingredientes y preparaciones conocidas, cada establecimiento busca imprimirles sus propios matices. Gómez subraya, además, la apuesta por la elaboración artesanal: el grupo produce su propia panadería y pastelería, con un equipo de alrededor de 110 personas dedicado a estas labores, y procura abastecerse de productos frescos de productores locales.
La gastronomía, sostiene su planteamiento, no debe reducirse a la facilidad de recurrir a preparados industriales, sino recuperar el trabajo culinario desde sus ingredientes básicos. Esa búsqueda de identidad también incluye mantener presente la cocina dominicana en los bufés y adaptar la oferta a celebraciones, congresos y otros eventos. Así, la propuesta culinaria se convierte en otra herramienta para distinguir los hoteles y ofrecer al visitante algo más que variedad: experiencias con carácter propio.
The Boulevard: salir a pasear sin abandonar el universo vacacional
Uno de los elementos que ayuda a comprender la dimensión del proyecto es The Boulevard, el paseo que reúne espacios comerciales, gastronomía y entretenimiento para los huéspedes del conjunto.
La idea es sencilla, pero importante para la experiencia: que el día no termine cuando se abandona la piscina ni que la noche obligue necesariamente a salir del complejo.
Restaurantes, bares de cócteles, tiendas, casino y un teatro con capacidad para 820 espectadores conforman una zona de encuentro que amplía las posibilidades de ocio. El visitante puede cambiar de ambiente, pasear, cenar en uno de los tantos restaurantes temáticos o asistir a un espectáculo sin tener que trasladarse a otro establecimiento.
En los grandes resorts contemporáneos, estos espacios cumplen una función que va más allá de los servicios complementarios. Crean lugares de reunión y ofrecen alternativas para quienes desean variar la rutina durante una estancia de varios días.
Para las parejas, puede ser el escenario de una cena en el restaurante francés, o en el italiano o en el tailandés o en el que prefieran, o una noche de entretenimiento hasta terminar bailando hasta más no poder en la discoteca exclusiva del destino. Para grupos de amigos, un lugar donde reunirse después de pasar el día en la playa. Para familias, una opción para cerrar la jornada con actividades compartidas.
Las condiciones de acceso a los restaurantes y servicios pueden variar según el hotel y el paquete contratado, por lo que conviene comprobar qué está incluido en cada reserva.
Tres hoteles, tres maneras de entender el lujo
La expansión de Lopesan tiene una particularidad que merece atención: los tres establecimientos no intentan competir por exactamente el mismo tipo de huésped.
Caoba Lagoon concentra la experiencia premium y una gran diversidad de espacios; Serenity Bay ofrece un entorno exclusivo para adultos; y Splash Cove coloca las actividades familiares en el centro de su propuesta.
Esa segmentación responde a una realidad del mercado vacacional. Una pareja que busca tranquilidad no necesariamente quiere alojarse en el ambiente más animado de un resort familiar. Una familia con niños puede valorar mucho más la piscina de olas y los parques acuáticos que un espacio concebido para el descanso de adultos.
Lopesan intenta resolver esa diferencia sin renunciar a las ventajas de un desarrollo integrado. Los hoteles tienen identidades propias, pero se relacionan con un conjunto de servicios gastronómicos y recreativos que amplía las opciones disponibles.
La sostenibilidad también forma parte de ese desafío. En un destino costero, la eficiencia en el uso del agua y la energía, la gestión de residuos y la protección del entorno son cuestiones esenciales para mantener el atractivo turístico del que depende la actividad hotelera. Más si la apuesta se basa sobremanera en la recreación del bosque tropical y el uso del agua como hilo conductor entre hoteles.
Si bien Lopesan presenta el proyecto como una apuesta por la eficiencia y la gestión responsable de los recursos, será el seguimiento de indicadores verificables lo que permitirá conocer hasta qué punto esos compromisos se traducen en resultados y el primero forma parte esencial del negocio: la arquitectura del bosque tropical, el agua y el placer seguirán marcando el ritmo de Lopesan Bávaro, una nueva manera de vivir el Caribe.








