Europa afronta una nueva oleada de caos climático: vuelos cancelados, trenes suspendidos y miles de turistas atrapados

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Hoteles

spot_imgspot_img

Aerolíneas

Londres, Reino Unido. –  Europa despierta este lunes 12 de enero intentando recuperar el aliento tras un fin de semana de parálisis casi absoluta. La combinación de una masa de aire ártico persistente y el paso devastador de la tormenta Goretti, calificada por los meteorólogos como una «bomba meteorológica», ha dejado una red de transporte continental operando a medio gas y a miles de viajeros atrapados en aeropuertos y estaciones de tren.

Y es que la intensa combinación de tormentas invernales, olas de frío ártico y nevadas persistentes está provocando nivel récord de interrupciones en vuelos y transporte terrestre en Europa y el Reino Unido, afectando la movilidad de turistas y población local, y poniendo a prueba la capacidad de respuesta de aerolíneas y redes ferroviarias en pleno invierno.

Cancelaciones y retrasos masivos de vuelos

Una revisión de los últimos cables de noticias internacionales da cuenta de que la última semana ha visto una avalancha de cancelaciones y retrasos en vuelos comerciales en múltiples países europeos:

Más de 2,400 vuelos han sufrido retrasos, mientras que cerca de 170 han sido cancelados solo el 10 de enero de 2026, según datos consignados por varias fuentes de aviación y aeropuertos europeos.

Los principales hubs afectados incluyen Amsterdam (Schiphol), Zurich, Frankfurt, Atenas y Toulouse, con miles de pasajeros atrapados por la interrupción de servicios y equipos que luchan por despejar nieve y hielo de pistas y aeronaves.

En Laplandia (Finlandia), temperaturas extremas de hasta −35 °C han impedido las operaciones normales de deshielo y mantenimiento, dejando miles de turistas varados en aeropuertos como Kittilä y conectados con vuelos a Londres, París y Ámsterdam cancelados o pospuestos.

Schiphol, uno de los aeropuertos más transitados de Europa, ha enfrentado cancelaciones y retrasos continuos por nieve y viento, con reports anteriores de entre 800 y más de 2,700 vuelos afectados en días recientes.

También en Irlanda, tras el paso de la tormenta Goretti, el servicio meteorológico nacional emitió una alerta amarilla por viento para once condados desde las 16:00 del domingo 10 de enero hasta la medianoche, advirtiendo sobre “vientos muy fuertes y racheados del suroeste” que podrían desprender escombros en las carreteras, derribar andamios sin asegurar y generar condiciones peligrosas para la conducción. Los condados afectados abarcan desde Clare y Kerry en la costa atlántica hasta Wexford y Wicklow, lo que refleja la extensión del sistema meteorológico.

En Francia, la borrasca provocó cortes en el suministro eléctrico a 380.000 hogares, la mayoría en el norte de Normandía, según el proveedor de energía Enedis. Durante la noche, se registraron rachas de hasta 216 kilómetros por hora en la región francesa de La Manche, al noroeste del país, según las autoridades.

El norte de Alemania sufrió graves perturbaciones debido a la intensa nevada y los fuertes vientos provocados por la tormenta Elli. Se ordenó el cierre de escuelas en Hamburgo y Bremen y se cancelaron los servicios ferroviarios de larga distancia.

Estas interrupciones han generado estrés operacional en aerolíneas como KLM, Lufthansa, EasyJet, Wizz Air, Swiss y otras, que han tenido que lidiar con la falta de fluidos de deshielo, cancelaciones en cadena y una sobrecarga de reprogramaciones.

Perspectiva para las próximas horas

Aunque la intensidad de la tormenta Goretti empieza a remitir hacia el este, las autoridades advierten que las temperaturas bajo cero persistirán durante gran parte de la semana. Esto significa que el «caos operativo» tardará en disiparse, ya que el equipo y el personal están trabajando al límite de su capacidad para despejar infraestructuras clave.

La recomendación a los viajeros

Las aerolíneas y los principales aeropuertos internacionales recomiendan  «encarecidamente» a los viajeros confirmar el estado de los vuelos y billetes de tren con al menos 6 horas de antelación, ya que las cancelaciones de «efecto dominó» se esperan hasta el miércoles.

Transporte terrestre en crisis: trenes, carreteras y ferrocarriles

El mal clima también ha tenido impacto profundo en el transporte terrestre. Las fuertes nevadas han forzado a operadores ferroviarios a reducir, retrasar o cancelar servicios en Alemania, Francia, Bélgica y el Reino Unido, con Deutsche Bahn suspendiendo trenes de larga distancia y varias líneas regionales paralizadas por nieve y hielo acumulado en las vías.

El Eurostar y otros servicios internacionales han registrado retrasos significativos o cancelaciones mientras equipos trabajan para despejar hielo en infraestructuras clave. Mientras en el Reino Unido, las fuertes nevadas y ráfagas de viento han limitado circulaciones ferroviarias y provocado cierres preventivos de líneas para garantizar la seguridad, complicando aún más los itinerarios de turistas y viajeros locales. La acumulación de nieve también ha colapsado carreteras y arterias principales, obligando a autoridades a emitir advertencias y recomendar evitar viajes no esenciales hasta que las condiciones mejoren.

Impacto directo en el turismo

Los datos dan cuenta que para el sector turístico, especialmente en plena temporada invernal en destinos tradicionales de nieve y festividades, el mal tiempo se ha traducido en pérdida de ingresos por cancelaciones de vuelos y trenes que dejaron sin movilidad a turistas programados para visitar ciudades europeas, estaciones de esquí y mercados de invierno.

Las reservas alteradas o reprogramadas a corto plazo, han saturando los centros de atención al cliente de aerolíneas y agencias de viaje ante la incertidumbre de los cambios climáticos.

Los turistas se han visto obligados a extender estancias, cambiar itinerarios o abandonar planes de visita programados, generando costos adicionales no recuperables en alojamiento y transporte.

Este fenómeno climático representa una importante interrupción operativa para la industria turística europea, que ya ha enfrentado desafíos por el clima extremo en los últimos años y se encuentra ahora en una fase de reorganización de protocolos de emergencia y resiliencia ante fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.

El mal tiempo que azota Europa y el Reino Unido, con tormentas invernales fuertes, oleadas de frío ártico, nieve y viento ha desencadenado una amplia crisis en el transporte aéreo, ferroviario y terrestre, afectando al turismo en múltiples frentes: cancelaciones masivas de vuelos, interrupción de trenes, carreteras bloqueadas y miles de pasajeros atrapados.

Las consecuencias vuelven a poner de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras de transporte frente a eventos climáticos extremos, así como la necesidad de reforzar los sistemas de contingencia para proteger a los viajeros y a los sectores económicos vinculados al turismo.

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Destinos dominicanos

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img