Florencia, Italia. – Un nuevo análisis de The Data Appeal Company (división Mabrian, del grupo Almaviva), difundido en junio de 2026, confirma el reacomodo de los flujos turísticos mundiales que se venía anticipando desde hace meses: el Sur de Europa se consolida como la región más dinámica del verano, Norteamérica mantiene un comportamiento sólido impulsado por el Mundial de fútbol, y Asia Oriental y Occidental ceden terreno por el impacto de la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio.
El estudio se basa en el llamado Índice de Cuota de Búsquedas, una métrica propia de Data Appeal Mabrian que mide la intensidad de la demanda turística internacional a partir del comportamiento global de búsquedas de vuelos. Para esta edición, la compañía comparó la intención de viaje proyectada para junio, julio y agosto de 2026 con el mismo trimestre de 2025, y de ese ejercicio surgieron cinco grandes tendencias.
Cinco tendencias para el verano
La primera y más destacada es el liderazgo del Sur de Europa, que concentrará el 11,71% de la intención global de viaje internacional para el verano de 2026, un incremento de 2,47 puntos porcentuales respecto al año anterior. Grecia, España e Italia son los motores de ese crecimiento, impulsados por una conectividad aérea sólida y el atractivo del sol y playa. Atenas encabeza el repunte regional, mientras Barcelona, Madrid, Roma y Milán también refuerzan su posición entre los destinos urbanos europeos con mejor desempeño.
La segunda tendencia apunta a Norteamérica, que retiene el 8,36% de la intención de viaje internacional, con un crecimiento de 1,01 puntos porcentuales, en buena medida gracias a la demanda generada por las ciudades sede de la Copa del Mundo, con Nueva York, Los Ángeles, Miami y Orlando entre los polos más buscados, y con Vancouver y Calgary destacando del lado canadiense.
La tercera tendencia describe cómo Asia absorbe el costo de la inestabilidad geopolítica. Asia Oriental y el Sudeste Asiático siguen siendo, en conjunto, las regiones con mayor cuota de demanda mundial, pero Asia Oriental registra una caída interanual de 1,67 puntos, y Asia Occidental sufre el descenso más pronunciado de todas las regiones analizadas, con una pérdida de 2,69 puntos porcentuales respecto al verano de 2025, como reflejo directo de las tensiones en Oriente Medio. El Sudeste Asiático, en cambio, logra mantenerse en positivo gracias a destinos como Bali, Manila y Yakarta.
La quinta tendencia se centra en el Norte de Europa, donde se consolida el fenómeno de las llamadas «coolcations»: viajes hacia destinos de clima más fresco y perfil urbano, cultural o de naturaleza, como Londres, Edimburgo, Dublín, Copenhague e Islandia, que en conjunto suman el 5,96% de la demanda internacional, con un crecimiento moderado de 0,60 puntos porcentuales.
La mirada al Caribe: la cuarta tendencia
La que más interesa para esta región es la cuarta tendencia, que el propio estudio resume bajo el título «América Latina y África se benefician de los cambios de la demanda global». Según el análisis, América Latina y el Caribe alcanzan el 3,38% de la intención de viaje internacional durante el verano de 2026, con una ganancia de 0,72 puntos porcentuales interanuales, situándose entre las regiones con mayores incrementos de demanda turística de la temporada.
El informe vincula directamente este repunte con la reorganización de los corredores aéreos provocada por la guerra en Oriente Medio. Data Appeal ya había anticipado este desplazamiento semanas después del estallido del conflicto, cuando observó que la demanda de larga distancia comenzaba a redirigirse hacia destinos percibidos como más cercanos, familiares y accesibles. Esa misma lógica, que explica el auge del Mediterráneo Sur, parece operar también a favor de América Latina y el Caribe como alternativa más segura y conveniente frente a la incertidumbre en otras regiones del mundo.
Dentro de ese 3,38%, el estudio identifica a Perú, Brasil y México como los países que lideran el crecimiento de la demanda en América Latina, pero coloca junto a ellos, de forma explícita, a tres destinos caribeños: Puerto Rico, Aruba y Guatemala (este último centroamericano, aunque agrupado en la misma mención).
El informe atribuye este desempeño al crecimiento en los segmentos de turismo urbano, de sol y playa y cultural, una combinación que coloca a las islas caribeñas en una posición favorable dentro de la oferta de «sol y playa» que también beneficia al Sur de Europa, pero sin la misma presión de saturación que enfrentan destinos como Grecia o Croacia.
Lectura de conjunto
El cuadro que dibuja Data Appeal para el verano de 2026 muestra un mapa turístico mundial más fragmentado: mientras Asia Oriental y Occidental pierden cuota por factores geopolíticos, los destinos percibidos como estables, cercanos y con buena conectividad —el Mediterráneo europeo, Norteamérica y, en menor escala pero con un salto interanual significativo, el Caribe y América Latina— capturan parte de esa demanda desplazada.
Para el Caribe, el dato de 0,72 puntos porcentuales de crecimiento interanual, aunque modesto en términos absolutos frente al 11,71% que concentra el Sur de Europa, representa una de las variaciones más pronunciadas del estudio y sugiere una oportunidad real para que destinos como Puerto Rico y Aruba consoliden su posición dentro de las rutas que los viajeros de larga distancia están reconfigurando este verano.











