RIU celebra 35 años en República Dominicana y reafirma su apuesta por el turismo sostenible

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Bávaro, La Altagracia, RD. – Hay inversiones que cuentan su historia en cifras y otras que también permiten medir la evolución de un destino turístico. Los 35 años de RIU Hotels & Resorts en República Dominicana celebrados este jueves en uno de sus principales resort en Bávaro con la participación del ministro de Turismo, David Collado, reúnen ambas dimensiones: una trayectoria de expansión hotelera, renovación de instalaciones y generación de empleos que comenzó en Punta Cana en 1991 y que hoy se proyecta hacia una nueva etapa, marcada por la sostenibilidad y la responsabilidad con el entorno.

La cadena hotelera celebró este jueves su trayectoria en el país con la presencia del ministro de Turismo, David Collado, quien reconoció la confianza mantenida por la empresa en República Dominicana y sus aportes a la inversión, la creación de empleos y el desarrollo de la industria turística nacional.

La conmemoración adquiere una relevancia especial porque fue precisamente en territorio dominicano donde RIU inició su expansión internacional, convirtiendo al país en uno de los escenarios fundamentales de su crecimiento fuera de España.

Más que una celebración corporativa, el aniversario invita a examinar cómo una relación de largo plazo entre una cadena internacional y un destino caribeño puede contribuir a la consolidación de una industria que representa una de las principales actividades económicas de República Dominicana.

Una apuesta que se traduce en hoteles y empleos

Las cifras divulgadas por la compañía ofrecen una dimensión de su presencia actual: cinco hoteles, más de 4,500 habitaciones y más de 3,800 colaboradores en República Dominicana. Detrás de esos números existe una operación que demanda trabajadores, servicios, suministros y una amplia red de actividades vinculadas a la experiencia turística.

La contribución de una cadena hotelera no termina en las instalaciones que reciben a los visitantes. Su actividad puede dinamizar proveedores locales, transporte, comercio, excursiones y servicios complementarios, aunque el alcance de esos beneficios debe evaluarse mediante datos verificables sobre compras nacionales, calidad del empleo, salarios y participación de las empresas dominicanas en su cadena de abastecimiento.

En ese sentido, la permanencia de RIU durante tres décadas y media representa una señal de confianza empresarial en la capacidad de República Dominicana para atraer visitantes, mantener su conectividad y competir en el mercado internacional de vacaciones.

También refleja una decisión de largo plazo: mantener y modernizar activos hoteleros en un destino donde la calidad de la oferta y la experiencia del visitante son determinantes para sostener la demanda.

Reinvertir para mantener la competitividad

Vista aérea hacia el mar del hotel Riu Palace Bávaro en La Altagracia, República Dominicana.
Vista aérea hacia el mar del hotel Riu Palace Bávaro en La Altagracia, República Dominicana.

La historia reciente de RIU en el país muestra que su estrategia no se limita a conservar los hoteles existentes. Durante la última década, la cadena ha desarrollado nuevas propuestas y ejecutado importantes renovaciones para actualizar sus instalaciones y servicios.

Entre los hitos figura la apertura de Riu República en 2016, seguida de su ampliación en 2017. A estas inversiones se sumaron las reformas de Riu Bambu y Riu Palace Punta Cana, la renovación de Riu Palace Macao en 2023 y la transformación integral de Riu Palace Bávaro, que reabrió en agosto de 2024.

El caso de Riu Palace Bávaro ilustra esa evolución. La renovación incorporó el concepto Elite Club, espacios destinados a familias y grupos de amigos y una propuesta gastronómica ampliada, con un total de 32 puntos de consumo en el complejo. Estas transformaciones buscan responder a viajeros que demandan experiencias más diferenciadas, variedad gastronómica y servicios que se adapten a distintos perfiles de huéspedes.

La compañía también anunció la renovación de Riu Bambu para 2027, una señal de continuidad de su programa de modernización en República Dominicana.

La reinversión es relevante para el destino porque permite actualizar la infraestructura, renovar la experiencia de alojamiento y preservar la competitividad de una oferta turística que se enfrenta a viajeros cada vez más exigentes.

Sin embargo, el valor de estas inversiones debe apreciarse más allá de la novedad arquitectónica o del número de habitaciones si se observa la trayectoria de la cadena hotelera. Su contribución de largo plazo depende también de la eficiencia operativa, la estabilidad del empleo, el desarrollo de capacidades locales y el uso responsable de los recursos naturales.

La sostenibilidad entra en el centro de la estrategia

La celebración de los 35 años coincide con la presentación en Punta Cana de la estrategia de sostenibilidad Proudly Committed, lanzada por RIU en 2024 y concebida para incorporar criterios sociales y ambientales a las decisiones de la compañía. La información periodística publicada este jueves confirma la participación de David Collado en esa actividad.

La estrategia corporativa abarca ámbitos como los destinos sostenibles, las comunidades, las personas, los entornos naturales y la transparencia. RIU también ha documentado iniciativas relacionadas con la conservación de ecosistemas marinos, la protección de arrecifes de coral y proyectos sociales y educativos en distintos destinos donde opera.

En República Dominicana, la cadena ha informado de colaboraciones con organizaciones vinculadas a la conservación marina, la educación y la protección de la infancia. Entre las entidades mencionadas en su información corporativa figuran Fundemar, Save the Children y organizaciones que trabajan con comunidades vulnerables.

Estos compromisos resultan especialmente importantes en destinos costeros como Punta Cana, donde la actividad turística depende de la calidad de las playas, la biodiversidad marina, el paisaje y los servicios ambientales que sostienen el atractivo del territorio.

La sostenibilidad, por tanto, no puede limitarse a una declaración institucional. Debe traducirse en medidas comprobables de ahorro de agua y energía, reducción de residuos, protección de ecosistemas, capacitación del personal y participación de las comunidades en las oportunidades económicas generadas por el turismo.

El desafío para RIU, como para el conjunto de la industria hotelera dominicana, consiste en demostrar que el crecimiento empresarial puede convivir con la conservación ambiental y producir beneficios que alcancen más allá de los límites de los complejos turísticos y uno un mero lavado de imagen verde o “greenwashing” para utilizar un anglicismo muy conocido en la actualidad para referirse a la pose ecologista de muchos hoteles.

David Collado y la importancia de la confianza empresarial

El ministro de Turismo, David Collado, encabezó la comisión oficial del Ministerio de Turismo a los actos del 35 aniversario de hoteles RIU al país. El reconocimiento expresado por el funcionario pone de relieve una dimensión esencial de la política turística dominicana: la necesidad de mantener condiciones que estimulen la inversión privada y favorezcan la continuidad de los proyectos.

La relación entre el sector público y las cadenas hoteleras internacionales ha sido uno de los componentes del posicionamiento de República Dominicana como destino vacacional del Caribe. La inversión requiere atractivos naturales y conectividad, pero también estabilidad, infraestructura, recursos humanos capacitados y capacidad institucional para acompañar el desarrollo del sector, condiciones que por décadas ha mostrado República Dominicana.

La trayectoria de RIU ofrece un ejemplo de esa relación prolongada. La empresa ha mantenido su presencia en el país y ha continuado destinando recursos a la renovación de sus establecimientos, mientras República Dominicana ha ampliado y diversificado su oferta turística.

El siguiente paso consiste en consolidar una visión en la que la confianza empresarial y la competitividad del destino estén acompañadas por objetivos cada vez más exigentes de sostenibilidad, inclusión económica y protección del patrimonio natural.

Una relación de 35 años que mira hacia el futuro

Para República Dominicana, los 35 años de RIU son una oportunidad para reconocer el papel de la inversión hotelera en la expansión del turismo, pero también para reflexionar sobre el modelo de desarrollo que necesita el país en las próximas décadas.

La continuidad de una empresa internacional en un mismo destino puede contribuir a la estabilidad del empleo, la actualización de la infraestructura y la confianza de otros inversionistas. Su importancia aumenta cuando esa permanencia se acompaña de una relación productiva con las comunidades y de medidas que ayuden a preservar los recursos que hacen atractivo el territorio.

La historia de RIU comenzó en Punta Cana en 1991. Treinta y cinco años después, su presencia forma parte de la evolución del destino dominicano y de la consolidación de su industria hotelera.

El reto de la nueva etapa es que la inversión no se mida solamente por habitaciones, reformas y visitantes, sino también por la capacidad de generar prosperidad compartida, proteger el medioambiente y contribuir a que el turismo siga siendo una fuente de oportunidades para las próximas generaciones de dominicanos.

Redacción VD
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