Punta Cana, La Altagracia, RD. – La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) y la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) formalizaron esta semanauna alianza dirigida a profundizar el encadenamiento entre el sector turístico y la industria nacional.
El propósito declarado por ambos gremios es ampliar las oportunidades para la producción dominicana y lograr que el crecimiento del turismo se traduzca en un mayor impacto sobre la economía del país.
El acuerdo fue suscrito en el marco de la XXXVIII Exposición Comercial de Asonahores por Mario E. Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, y Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva del gremio hotelero, dos de las voces técnicas más visibles de sus respectivos sectores en los últimos años.
Dos pilares: encadenamiento y sostenibilidad
Según explicó Pujols, la alianza se sostiene sobre dos ejes de trabajo. El primero es el encadenamiento productivo, orientado a determinar cómo la industria y la producción nacional pueden vincularse de forma más efectiva con el sector turístico y ampliar su peso como suplidoras de los hoteles y establecimientos que operan en el país.
El segundo es la sostenibilidad, un terreno en el que —según el vicepresidente de la AIRD— ambas organizaciones ya tenían iniciativas propias, pero que hasta ahora avanzaban por separado; la idea es poner en común esas experiencias en temas como reciclabilidad y economía circular.
Para Pujols, el sentido de fondo del acuerdo es pasar de la narrativa sobre el encadenamiento productivo a una hoja de ruta con acciones concretas. El directivo insistió en que el sector industrial dominicano ya está en condiciones de competir localmente con productos de calidad, al señalar que la industria ha elevado sus estándares y que hay empresas certificándose bajo acreditaciones internacionales.
Una de las primeras tareas derivadas del pacto será un diagnóstico o «levantamiento» que permita saber con precisión qué está comprando hoy el sector turístico —tanto en el mercado local como en el exterior—, identificar qué productos podrían ser sustituidos por producción nacional y trabajar sobre las razones que hoy limitan esa sustitución.
Lo que ya compra el turismo
Por el lado de Asonahores, Lendor aportó cifras para dimensionar el punto de partida. El sector turístico compró el año pasado alrededor de RD$220,000 millones en el mercado local, aunque la propia ejecutiva aclaró que esa cifra agrupa distintos tipos de productos y no distingue con exactitud cuánto corresponde a manufactura industrial nacional. Lendor también recordó que en 2025 se abrieron 3,200 nuevas habitaciones hoteleras en el país, lo que abre demanda adicional para suplidores locales de alimentos, mobiliario, equipamiento, tecnología y servicios.
La vicepresidenta de Asonahores resumió el objetivo de fondo del diagnóstico señalando que lo ideal sería contar con un estudio que revele qué se está comprando hoy en el exterior y que, en cambio, podría suplirse localmente.
Una feria que también cambia de enfoque
El acuerdo llega, además, con un componente operativo ligado a la propia Exposición Comercial de Asonahores: una plataforma que permite a los hoteles conocer con antelación qué empresas participan en la feria, filtrar suplidores por rubro industrial y coordinar reuniones según sus necesidades. Para Asonahores, esa herramienta refleja una evolución de la feria hacia un espacio cada vez más orientado a facilitar conexiones comerciales concretas, y no solo exhibición de productos.
Qué está en juego: perspectiva del acuerdo
El pacto entre Asonahores y la AIRD se produce en un momento en que el turismo consolidó su peso como motor de la economía dominicana: según datos presentados por el propio gremio hotelero en la Exposición Comercial 2026, la contribución total del sector —sumando efectos directos, indirectos e inducidos— alcanzó cerca de 15.9 % del PIB en 2025, con ingresos por US$21,619 millones y una captación de US$1,288 millones en inversión extranjera directa. Hasta junio de 2026, los ingresos por turismo ya sumaban US$6,716 millones, 15 % más que en igual período de 2025.
La apuesta de fondo de la nueva alianza es que ese crecimiento no se quede únicamente en habitaciones ocupadas y llegadas de visitantes, sino que «gotee» con más fuerza hacia la industria dominicana: alimentos procesados, mobiliario, uniformes, materiales de construcción, tecnología, productos de limpieza y decoración, entre otros rubros que hoy exhiben los expositores de la propia Expo Asonahores.
Para la industria nacional, representada por la AIRD, el incentivo es doble: ganar mercado interno cautivo —miles de habitaciones y establecimientos que compran de forma recurrente— y, de paso, usar esa relación comercial como entrenamiento de calidad, ya que competir por contratos con hoteles internacionales exige a las empresas dominicanas cumplir estándares, certificaciones y regulaciones similares a las que luego necesitarían para exportar.
Con todo, el propio lenguaje del acuerdo deja claro que, por ahora, se trata de una hoja de ruta y un compromiso de trabajo conjunto, no de metas cuantificadas ni de un cronograma público de resultados.
Tanto Pujols como Lendor coincidieron en que el reto inmediato es convertir la alianza en acciones concretas que efectivamente aumenten la participación de la producción nacional en las compras del sector turístico y generen un impacto medible sobre el empleo y la economía dominicana. El diagnóstico conjunto sobre compras locales versus importadas será, en ese sentido, la primera prueba de si el acuerdo logra traducirse en cifras y no solo en intenciones.








