Santo Domingo, RD. El ministro de Turismo de República Dominicana, David Collado, salió al paso ayer de los análisis internacionales que advierten sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio en la industria de viajes global, para asegurar que el país, no solo está blindado frente a esa tormenta, sino que atraviesa el mejor arranque de año de toda su historia turística.
Las declaraciones de Collado llegaron un día después de que Vive Dominicana publicara el amplio reportaje «Turismo en la sombra del conflicto: cómo la crisis en Oriente Medio frena la industria de viajes más dinámica del planeta», un análisis elaborado sobre la base del nuevo informe Global Economic Prospects del Banco Mundial, que proyecta una desaceleración del crecimiento global al 2,5% en 2026 —el más bajo desde la pandemia de COVID-19— y que identifica al sector turístico como uno de los más golpeados por el encarecimiento del combustible de aviación, el cierre del estrecho de Ormuz y la redistribución global de los flujos de viajeros.
«El mejor inicio de año de toda la historia del turismo»
El ministro ofreció sus declaraciones durante la tarde del lunes, en el acto de inauguración del Bulevar de la Salud, en el municipio de Haina, provincia San Cristóbal. Lejos de mostrarse a la defensiva, Collado recurrió a los datos para responder al sombrío panorama global que describía el artículo de Vive Dominicana.
«Recuperamos espacios turísticos, ¿y qué ha sucedido? Que el destino turístico más seguro en sus polos turísticos de todo el Caribe y de toda Latinoamérica es República Dominicana. ¿Y qué ha sucedido? Que, en medio de un conflicto bélico, como el que está viviendo el mundo con Irán, y en medio de la guerra que continúa entre Rusia y Ucrania, República Dominicana viene del mejor mes de enero con un millón 300 mil visitantes, mejor mes de marzo con un millón 300 mil visitantes, mejor mes de abril y mejor mes de mayo, y tenemos el mejor inicio de año de toda la historia del turismo», aseguró el ministro.
La recuperación de asientos aéreos, pieza clave de la ecuación
Uno de los puntos centrales del reportaje de Vive Dominicana era precisamente el impacto del conflicto sobre la aviación: el encarecimiento del combustible, el cierre de espacios aéreos estratégicos y las rutas redibujadas que añaden horas de vuelo y trasladan sus costos al precio del boleto. Collado abordó esa dimensión al referirse al impacto de la salida del mercado de aerolíneas como Spirit, y a los mecanismos que el gobierno ha activado para compensar esa pérdida de conectividad.
«Las líneas aéreas como Spirit cerraron sus puertas y Dominicana perdió 324,000 asientos, pero tenemos un tablero desde el que vamos viendo cómo recuperamos esos asientos. De Canadá, con WestJet, tenemos más de 30,000 asientos nuevos; de Sunwing, tenemos más de 20,000. Condor llamó y puso más de tres vuelos nuevos a Punta Cana», detalló el ministro, pintando un cuadro de gestión activa frente a la incertidumbre aérea global.
La comparación con la competencia caribeña
Collado también aprovechó el momento para trazar una comparación directa con los destinos competidores de la región, otro de los ángulos que el artículo de Vive Dominicana había abordado al señalar que el conflicto bélico tiende a redistribuir, más que destruir, la demanda turística mundial: los viajeros no dejan de viajar del todo, sino que buscan alternativas percibidas como más seguras o accesibles.
«En Cuba el turismo colapsó. Cuando miran a México, tiene temas de seguridad y los turistas prefieren venir a Dominicana; y cuando miran a Jamaica, no se han podido recuperar luego de la tormenta», señaló Collado, subrayando que la crisis global puede convertirse en una oportunidad para un destino que sale al ruedo en su mejor forma.
Esa lectura coincide con lo que organismos como ONU Turismo han documentado recientemente: alrededor del 17% de los expertos turísticos consultados a nivel global reportan un aumento del turismo receptor en sus destinos precisamente como consecuencia de las perturbaciones en otros mercados, una dinámica de la que República Dominicana parece estar sacando partido.
Un «tablero» permanente como escudo preventivo
La posición de Collado no es de triunfalismo ingenuo. En declaraciones anteriores, el ministro ya había advertido que el país se mantiene en «sesión permanente» con el sector privado para actualizar estrategias ante cualquier giro de la crisis, y que uno de los enfoques preventivos es fortalecer los vuelos de corta distancia como mecanismo de amortiguación en caso de que el encarecimiento del combustible llegue a afectar la conectividad de largo recorrido.
El sector turístico dominicano está aprovechando la crisis de seguridad en Medio Oriente para aumentar los vuelos provenientes de Europa, aunque la situación mantiene a funcionarios vinculados a esa actividad en un monitoreo constante, previéndose un impacto, principalmente por el incremento del combustible de aviación.
El contexto: lo que el Banco Mundial advierte

El informe del Banco Mundial que sirvió de base al artículo de Vive Dominicana proyecta que la guerra en Oriente Medio ha disparado el precio del petróleo Brent a un promedio de 94 dólares por barril en 2026, un 36% por encima del nivel de 2025. ONU Turismo, por su parte, estima que el conflicto reducirá el crecimiento global de las llegadas internacionales entre uno y dos puntos porcentuales respecto a las previsiones iniciales, y análisis especializados calculan que la región de Oriente Medio recibirá entre 23 y 38 millones de turistas menos en 2026, con pérdidas de entre 34.000 y 56.000 millones de dólares.
En ese contexto, los números que exhibe República Dominicana —un millón 300 mil visitantes en cada uno de los mejores meses de su historia— representan no solo una buena noticia doméstica, sino también una demostración práctica del fenómeno que los analistas identifican como el lado inesperado de la crisis: la redistribución de la demanda hacia destinos seguros, estables y con oferta hotelera disponible, justo la descripción con la que el propio Collado define al país ante el mundo.











