Santo Domingo, RD / París, Fr. – La República Dominicana concluye hoy su Semana Dominicana en Francia 2026 con una agenda que ha llevado a París una propuesta de posicionamiento internacional que trasciende la promoción convencional de sus playas y complejos hoteleros.
Durante los encuentros celebrados en la capital francesa, el país ha buscado reforzar su atractivo para la inversión, abrir oportunidades comerciales en Europa, promover sus exportaciones y acercar su cultura a nuevos públicos.
Organizada por la Embajada dominicana en Francia, ProDominicana y la Cámara de Comercio e Industria Franco-Dominicana (CCIFD), la iniciativa ha reunido diplomacia, negocios, tecnología, energía, agroexportación y cultura en una programación concebida para estrechar las relaciones bilaterales. Su desarrollo ha coincidido con SIAL París 2026, uno de los principales escaparates internacionales de la industria alimentaria.
El balance de esta edición tiene dos dimensiones. La primera es la presencia institucional y empresarial dominicana en espacios estratégicos franceses. La segunda, igualmente importante para la proyección turística, es la oportunidad de presentar al país como un destino caribeño cuya oferta incluye naturaleza, gastronomía, patrimonio, arte y experiencias culturales, además de sol y playa.
Aunque las actividades y los contactos reportados evidencian una estrategia de promoción diversificada, todavía no se dispone de un balance público consolidado que permita cuantificar los contratos cerrados, las inversiones comprometidas o los negocios generados durante toda la semana. La importancia del encuentro deberá medirse, por tanto, tanto por la visibilidad conseguida como por la conversión posterior de esos contactos en resultados económicos.
Una agenda económica para atraer inversiones y diversificar la economía
Uno de los principales componentes de la Semana Dominicana ha sido la presentación de República Dominicana como una plataforma estratégica para operar en el Caribe, con ventajas para empresas interesadas en zonas francas, manufactura, logística e inversión.
El programa empresarial fue estructurado alrededor de tres ejes: República Dominicana: plataforma estratégica en el Caribe, con actividades en Business France y reuniones entre empresas; Luz Verde: energías renovables e inversión, centrado en las oportunidades del sector energético; y República Dominicana Digital, dedicado a nuevas tecnologías, fintech y ciberseguridad. La propuesta buscó conectar las capacidades productivas dominicanas con empresas, inversionistas y entidades especializadas francesas.
La agenda adquirió un componente adicional con la promoción del país como destino para empresas vinculadas a la industria de los semiconductores. En una información publicada este 22 de octubre, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) presentó a República Dominicana ante representantes de la industria tecnológica europea como una opción para establecer operaciones de ensamblaje, prueba y empaque de estos componentes.
Esta iniciativa apunta a una actividad de mayor contenido tecnológico que las manufacturas tradicionalmente asociadas a las zonas francas y refleja el interés dominicano en atraer inversiones que amplíen la diversificación industrial.
La agenda incluyó, además, contactos institucionales en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Business France, la Asamblea Nacional y el Senado francés. Estos espacios forman parte de los esfuerzos por ampliar el diálogo político y económico, explorar áreas de cooperación y fortalecer la relación entre los sectores público y privado de ambos países.
La transición energética también ocupó un lugar en la programación, con una jornada dedicada a las energías renovables y a las posibilidades de inversión. Para República Dominicana, este tema se relaciona tanto con la transformación de su matriz energética como con la competitividad de las actividades industriales y turísticas, que necesitan avanzar hacia modelos de operación más eficientes y sostenibles.
El desafío ahora consiste en transformar los intercambios en proyectos concretos: inversiones anunciadas, alianzas empresariales, transferencia tecnológica y nuevas oportunidades de empleo.
SIAL París: la puerta europea para los productos dominicanos
La participación dominicana en SIAL París constituyó otro de los componentes estratégicos de la semana. La feria, celebrada del 17 al 21 de octubre en Paris Nord Villepinte, permitió situar la oferta exportable del país en un escenario internacional que conecta productores, compradores, importadores y distribuidores del sector alimentario.
ProDominicana coordinó la presencia nacional con un pabellón destinado a promover los productos dominicanos. La programación anunciada contemplaba la participación de más de diez exportadores y encuentros comerciales orientados a ampliar el acceso a mercados internacionales y generar contactos con potenciales compradores.
Esta presencia tiene una lectura que va más allá del comercio. Productos agrícolas, alimentos procesados y especialidades dominicanas también contribuyen a construir una identidad de destino. El cacao, el café, las frutas tropicales y otros productos asociados a la gastronomía nacional pueden funcionar como embajadores de la cultura dominicana y estimular el interés por conocer sus lugares de origen.
La relación entre agroexportación y turismo adquiere especial relevancia cuando los productos se integran a experiencias gastronómicas, rutas rurales, visitas a fincas y propuestas de turismo comunitario. La promoción en Francia abre un espacio para explorar esas conexiones, aunque su materialización requiere iniciativas específicas entre productores, operadores turísticos y empresas comercializadoras.
En términos comerciales, la participación en SIAL debe evaluarse por los contactos efectivamente realizados, las negociaciones iniciadas y las exportaciones que puedan concretarse después de la feria, más que por la sola presencia en el recinto.
La cultura dominicana conquista un espacio propio en París
Uno de los hitos más visibles de la programación cultural fue la inauguración de la exposición Archipiélago improbable. Los mundos dominicanos de José Castillo, celebrada en la Maison de l’Amérique latine con la participación de autoridades dominicanas y francesas.
La muestra rinde homenaje al artista dominicano José Castillo (1955-2018), cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada a París. Según las informaciones publicadas, reúne cerca de 80 obras y permanecerá abierta al público hasta el 15 de enero de 2027, por lo que su alcance supera la duración de la Semana Dominicana.
La presencia del ministro dominicano de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, y de la ministra delegada francesa de Asuntos Exteriores, Eleonore Caroit, otorgó a la apertura una dimensión institucional que refuerza el intercambio cultural entre ambos países.
Durante su visita, Salcedo destacó la importancia de vincular la promoción turística con el conocimiento de la identidad dominicana. El planteamiento apunta a que quienes visitan el país puedan acercarse también a su historia, sus valores, sus expresiones artísticas y las experiencias de su gente, en lugar de limitar su percepción al producto tradicional de sol y playa.
La programación cultural incluyó asimismo el lanzamiento del programa de residencias artísticas República Dominicana × Cité internationale des arts, orientado a ampliar las oportunidades de creación, movilidad e intercambio internacional para artistas dominicanos. La iniciativa abre una vía de colaboración cultural que puede proyectar el talento nacional y fortalecer los vínculos entre creadores de ambos países.
La gastronomía completó esta dimensión de la presencia dominicana, con la participación de la chef Dayanny de la Cruz y una propuesta que combina sabores dominicanos y franceses. En una ciudad donde la cocina forma parte esencial de la experiencia cultural, la gastronomía ofrece una vía directa para despertar curiosidad por los productos, las tradiciones y los destinos del Caribe.
¿Qué significa esta semana para el turismo dominicano?
Para el sector turístico, la Semana Dominicana en Francia representa una oportunidad de ampliar la narrativa internacional del destino. República Dominicana cuenta con un posicionamiento consolidado en el mercado europeo por sus playas, sus hoteles y su oferta de vacaciones; el reto consiste en sumar motivos para viajar, diversificar las experiencias y distribuir mejor los beneficios económicos de la actividad.
La promoción de la cultura, la gastronomía y el patrimonio puede ayudar a fortalecer esa estrategia. Una exposición de arte dominicano en París, por ejemplo, no equivale por sí misma a una campaña de captación de visitantes, pero sí contribuye a la visibilidad del país y a la construcción de una imagen más compleja y diferenciada.
El mismo principio se aplica a la presencia en ferias comerciales y a los encuentros de inversión. Un país que atrae empresas, desarrolla su oferta exportable y fortalece sus relaciones internacionales también crea condiciones para ampliar su conectividad, sus servicios y las oportunidades de colaboración que benefician al turismo.
La relación entre ambas dimensiones no debe darse por automática. Para convertir la visibilidad cultural y empresarial en más visitantes, será necesario articular las iniciativas diplomáticas con la promoción turística, las aerolíneas, los turoperadores, los agentes de viajes y las empresas dominicanas que comercializan experiencias en el mercado francés.
También resulta fundamental que la imagen internacional incluya destinos más allá de los grandes enclaves hoteleros: ciudades históricas, gastronomía local, rutas culturales, montañas, comunidades rurales y experiencias vinculadas con la naturaleza. Esa diversidad puede contribuir a que el visitante permanezca más tiempo, consuma servicios locales y conozca mejor el país.
Un balance que deberá medirse después de París
Vive Dominicana echa una mirada a lo que puede esperarse en el país una vez concluida la Semana Dominicana en Francia 2026. Este evento concluye con una agenda amplia que combinó diplomacia económica, promoción de inversiones, agroexportación, innovación y cultura. La presencia en SIAL, los contactos con instituciones francesas, la presentación de oportunidades para la industria tecnológica y la apertura de la exposición de José Castillo representan los principales componentes documentados de esta edición.
Sin embargo, el verdadero alcance de la iniciativa dependerá de lo que ocurra después del cierre: cuántas relaciones comerciales se conviertan en contratos, qué proyectos de inversión avancen, qué oportunidades de exportación se concreten y cómo se mantengan los intercambios culturales iniciados en París.
Para el turismo dominicano, la principal enseñanza es que la promoción internacional gana profundidad cuando el destino se presenta como algo más que un lugar para vacacionar. La República Dominicana puede competir por visitantes y, al mismo tiempo, mostrar su capacidad productiva, su talento artístico, su gastronomía y sus posibilidades de cooperación. Y aunque no se negoció durante la semana, aquí fue donde se anunció la vuelta de hoteles Accor al país con 23 proyectos hoteleros.
París ha servido como escenario para esa apuesta. El siguiente paso será convertir la visibilidad en relaciones duraderas y las relaciones en resultados verificables para la economía y para los territorios dominicanos.








