Londres, Reino Unido. – La presidenta y directora ejecutiva del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Julia Simpson, denunció que las últimas medidas fiscales impuestas a los viajeros internacionales socava por completo la política de crecimiento del Reino Unido.
En un comunicado del organismo plantea que, en lugar de convertir al Reino Unido en un lugar atractivo para visitar, constituye otra barrera para el turismo.
Y es con abril, entraron en vigencia los aumentos de un 60% el precio de la solicitud que se requerirá a partir de ahora a todo aquel que quiera entrar en el país como parte de los cambios radicales diseñados en la era post Brexit para fortalecer la seguridad fronteriza.
Desde este miércoles, los ciudadanos de la UE tendrán que pedir el llamado Sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA, en inglés), basado en el programa que utilizan ya otros países como Estados Unidos o Australia.
La tarifa es de 10 libras (alrededor de 12 euros), pero a partir del 9 de abril, ascenderá a las 16 libras (20 euros). El pago, obligatorio también para los menores de edad, no se trata de un visado, sino de un permiso para realizar viajes de turismo de hasta seis meses. Es válido por dos años o hasta que caduque el pasaporte del titular. Aunque no garantiza la entrada definitiva en el Reino Unido, ya que el pasajero seguirá teniendo que pasar por el control de fronteras al llegar.
Julia Simpson sostuvo que los visitantes internacionales son, en realidad, exportaciones, dado que aportan divisas valiosas.
Agregó que el Reino Unido es uno de los países más caros para visitar, resaltando que tiene un IVA superior al promedio, impuestos de pasajeros aéreos, precios inflados impulsados por el Seguro Nacional de Empleadores y la ausencia de compras libres de impuestos para clientes valiosos. Goles en propia puerta que perjudican nuestra economía.
“El sector de viajes y turismo aporta más de 280,000 millones de libras a la economía del Reino Unido y sustenta más de 4 millones de empleos en todo el país, y nuestras empresas pagan 100.000 millones de libras anuales al Tesoro en ingresos fiscales”, dijo Simpson.
“El Primer Ministro Starmer debe centrarse en el crecimiento de la economía y la protección del empleo, no en introducir políticas que los pongan en peligro”, sugirió.