Santo Domingo, RD. – La histórica crisis del turismo cubano, provocada por una severa escasez de combustible ante el endurecimiento del bloqueo de Estados Unidos y la gestion de su sistema político que ha provocado un deterioro económico generalizado, ha desencadenado una caída sin precedentes del sector que durante décadas fue uno de los principales motores del crecimiento en la isla.
La falta de combustible para aviones y para el funcionamiento básico de servicios, junto con cancelaciones masivas de vuelos, ha obligado a cerrar hoteles, reubicar turistas y ha derivado a viajeros hacia otros destinos del Caribe como Punta Cana en la República Dominicana y Cancún en México.
La industria del turismo en Cuba enfrenta un deterioro acelerado en 2026. Las principales aerolíneas internacionales, incluyendo líneas desde Canadá, Europa y otros mercados emisores, han cancelado o suspendido vuelos hacia La Habana y otros destinos cubanos por falta de jet fuel en los aeropuertos.
Esto ocurre en medio de una crisis energética más amplia en el país, con apagones, escasez de productos básicos y servicios públicos comprometidos, lo que ha provocado incluso advertencias de viaje desde gobiernos extranjeros.
Las cifras de visitantes han bajado de manera sostenida: en 2025 Cuba cerró con alrededor de 1.8 millones de turistas internacionales, la cifra más baja en más de dos décadas, muy por debajo de su objetivo de 2.6 millones y muy lejos de los 4.6 millones de visitantes registrados en 2018.
Analistas internacionales coinciden en que el escenario refleja tanto el impacto del deterioro interno como de las sanciones y bloqueos energéticos que han recortado el suministro de combustible en un país que depende fuertemente del transporte aéreo para su conectividad turística.
Destinos beneficiados: Punta Cana en República Dominicana y Cancún en México
Mientras Cuba lucha por mantener su infraestructura turística, algunos destinos han experimentado un fuerte incremento de visitantes que han redireccionado sus planes de viaje:
Cancún (México) y Punta Cana (República Dominicana) han visto un aumento significativo de turistas internacionales, en especial viajeros tradicionales del Caribe que antes contemplaban Cuba.
Operadores turísticos reportan que Canarias y similares destinos de clima cálido atraen ahora a viajeros de mercados como Canadá, Europa y Estados Unidos en busca de playas, resorts todo incluido y una infraestructura turística sólida y estable.
Este desplazamiento no solo se observa en las reservas de paquetes turísticos, sino también en las autorizaciones para vuelos adicionales en hubs como República Dominicana, que ha permitido a varias aerolíneas reprogramar rutas para absorber parte de la demanda desatendida de Cuba.
Efectos en la hotelería cubana y perspectivas futuras
Antes de la crisis, Cuba contaba con una notable presencia de grandes cadenas hoteleras internacionales, como Meliá Hotels International, Iberostar Hotels & Resorts y operadores como Blue Diamond. Estos grupos mantenían inversiones importantes en Varadero, Cayo Coco y otros polos turísticos clave.
Sin embargo, la combinación de escasez de combustible, caída de la ocupación hotelera y cancelación de vuelos ha empujado a estos operadores a reevaluar sus estrategias.
Ya se han reportado cierres temporales de hoteles y reubicación de clientes en instalaciones más eficientes y ajustes operativos por parte de aerolíneas y operadores internacionales que suspenden rutas o integran escalas de repostaje vía hubs alternativos como Santo Domingo.
Por igual se observan las reducciones en la ocupación hotelera a niveles históricamente bajos, con empresas que enfrentan decisiones críticas sobre mantenimiento, apertura y viabilidad futura en el mediano plazo.
Expertos del sector opinan que la recuperación del turismo en Cuba dependerá de la estabilización energética, la restauración de la conectividad aérea y la confianza de los mercados emisores, condiciones que actualmente parecen lejanas sin un cambio sustancial en el entorno económico y político del país.
Un cambio de mapa turístico en el Caribe
La crisis energética y la caída del turismo en Cuba no solo han transformado el panorama dentro de la isla, sino que han beneficiado indirectamente a otros destinos caribeños con infraestructura estable y conectividad robusta, como México y República Dominicana.
La industria turística regional enfrenta así una reconfiguración de flujos de viajeros, donde los turistas tradicionales que antes elegían Cuba ahora buscan alternativas competitivas que garanticen servicios, vuelos y experiencias de calidad.











