Santo Domingo, RD. – La Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) de la República Dominicana acaba de presentar el Anuario de Estadísticas Económicas 2025 que entrega, entre otros aspectos de la economía dominicana, una fotografía más sosegada del comportamiento de la industria de turismo del país mostrando que amplió su capacidad, mantuvo elevados niveles de ocupación y cerró el año con US$11,318.5 millones en ingresos por turismo, mientras Punta Cana y Puerto Plata concentraron buena parte del movimiento aéreo y marítimo.
Una mirada general permite observa que la industria turística dominicana cerró 2025 con una combinación de crecimiento de la oferta, elevados flujos de visitantes y una importante generación de divisas.
El balance estadístico revela que el turismo no solo movilizó millones de viajeros por aeropuertos y puertos, sino que sostuvo una actividad hotelera con una tasa promedio de ocupación de 75 %, elevó a 94,309 las habitaciones hoteleras disponibles al cierre del año y acumuló US$11,318.5 millones en ingresos por turismo.
Si bien cada mes el Ministerio de Turismo rinde un informe del movimiento del turismo, la publicación de la ONE permite una nueva mirada al reunir series mensuales y trimestrales y, en el caso del sector turismo, incorpora información sobre llegadas aéreas, nacionalidades, motivos de viaje, ingresos fiscales, ocupación hotelera, pasajeros marítimos y movimiento internacional en los aeropuertos.
Un año de expansión de la oferta y los ingresos
Uno de los indicadores que permite observar la evolución de la industria más allá de las llegadas es la combinación entre habitaciones, ocupación e ingresos.
El inventario hotelero pasó de 91,458 habitaciones en enero-marzo a 94,309 al cierre de diciembre, un aumento de 2,851 habitaciones, equivalente a aproximadamente 3.1 % durante el año.
Mientras la capacidad hotelera aumentaba, los ingresos por turismo también fueron acumulándose a lo largo de 2025: US$3,250.4 millones durante el primer trimestre, US$5,819.4 millones al primer semestre, US$8,552.3 millones a septiembre y US$11,318.5 millones al cierre del año.
El ritmo de generación de ingresos fue relativamente consistente después del primer trimestre: el segundo trimestre añadió US$2,569 millones, el tercero US$2,732.9 millones y el cuarto US$2,766.2 millones.
La lectura conjunta de estos indicadores muestra una industria que terminó el año con más infraestructura hotelera y un flujo de ingresos distribuido durante los cuatro trimestres, aunque con diferencias importantes en la ocupación según los períodos y destinos.
Casi 10 millones de pasajeros llegaron por vía aérea

Los aeropuertos dominicanos registraron 9,882,365 llegadas de pasajeros por vía aérea durante 2025.
De ese total, 8,860,709 correspondieron a pasajeros no residentes y 1,021,656 a residentes. Dentro del grupo de no residentes, los extranjeros representaron 7,341,745 llegadas y los dominicanos residentes en el exterior 1,518,964.
La serie mensual evidencia una fuerte estacionalidad. Diciembre fue el mes de mayor movimiento, con 1,053,482 llegadas, seguido de julio, con 973,576. En el extremo contrario, septiembre registró 575,654 llegadas.
La diferencia entre septiembre y diciembre supera las 477,000 llegadas, una variación que permite apreciar cómo la dinámica turística dominicana se intensifica durante determinados períodos del año.
El turismo sigue siendo esencialmente vacacional
La distribución de las llegadas según motivo de viaje ofrece otra de las señales relevantes del anuario.
De los 9.88 millones de pasajeros llegados por vía aérea, 7,171,297 declararon como motivo la recreación, equivalentes a cerca del 72.6 % del total.
Le siguieron las visitas a amigos o particulares, con 1,412,973 pasajeros; otros motivos, con 947,259; negocios, con 210,662; conferencias o conversatorios, con 94,128, y estudios, con 46,045.
El dato confirma la enorme dependencia de la industria dominicana del segmento vacacional, aunque la estadística también muestra un movimiento significativo asociado a visitas personales, negocios y otros motivos.
Estados Unidos domina, pero América mantiene un peso determinante
La composición por nacionalidades confirma la importancia del mercado norteamericano.
Estados Unidos aportó 2,707,522 llegadas de extranjeros no residentes, mientras Canadá registró 933,196 y México 177,376.
En conjunto, América del Norte aportó 3,818,094 llegadas de extranjeros no residentes.
América del Sur representó otro bloque importante, con 1,535,622 llegadas, encabezadas por Argentina, con 450,501, y Colombia, con 439,821.
Europa aportó 1,073,876 llegadas de extranjeros no residentes. Entre sus principales mercados estuvieron Reino Unido, con 188,413; Francia, con 149,826; España, con 128,882; Alemania, con 121,053, e Italia, con 107,033.
La estadística también revela una presencia relevante de los mercados regionales del Caribe y Centroamérica, que en conjunto aportaron 637,030 llegadas.

Punta Cana concentra el movimiento aéreo
El mapa aeroportuario del turismo dominicano aparece claramente definido en las estadísticas de la ONE tal cual se observa en los datos de otras institucionales.
Los aeropuertos internacionales registraron 20,300,048 movimientos de pasajeros —entradas y salidas— durante 2025.
Punta Cana concentró 11,330,889 movimientos, equivalente a aproximadamente 55.8 % del total. Le siguieron Las Américas, con 5,423,253; Cibao, con 2,296,157; y Gregorio Luperón, con 818,324.
La distribución confirma el papel central de La Altagracia en el modelo turístico nacional, pero también muestra la importancia de Santo Domingo y Santiago como grandes puertas de entrada y salida del país.
El aeropuerto Cibao, con 2.30 millones de movimientos internacionales, constituye además un indicador de la creciente importancia de Santiago dentro de la conectividad turística y de los viajes asociados a la diáspora dominicana.
La ocupación hotelera revela dos velocidades del turismo
El promedio nacional de ocupación hotelera fue de 75 % durante 2025, pero detrás de ese promedio existe una marcada diferencia entre destinos.
La Romana-Bayahíbe registró una ocupación promedio de 82.4 %, mientras Punta Cana-Bávaro alcanzó 81.6 %. Puerto Plata llegó a 60.7 % y Sosúa-Cabarete a 52.1 %.
Samaná registró 57.1 %, Santiago 52.8 %, Santo Domingo 53.5 % y Boca Chica-Juan Dolio 66.0 %.
El comportamiento mensual también evidencia la estacionalidad. El promedio nacional alcanzó 86.8 % en febrero, mientras descendió hasta 58.2 % en septiembre.
La comparación territorial es particularmente reveladora: durante algunos meses los principales destinos de sol y playa mantuvieron ocupaciones superiores al promedio nacional, mientras otros destinos experimentaron descensos mucho más pronunciados durante la temporada de menor demanda.
El turismo también llegó por mar
El movimiento de cruceros añadió 2,774,442 llegadas de pasajeros por vía marítima durante 2025.
Puerto Plata concentró 2,193,340, equivalente a casi 79 % del total nacional. Dentro de ese resultado, Taíno Bay registró 1,117,162 pasajeros y Amber Cove 1,076,178.
La Romana recibió 275,191 pasajeros, mientras Cabo Rojo, en Pedernales, alcanzó 157,373 durante su primer período de actividad registrado en el anuario.
El comportamiento mensual también fue ascendente hacia el cierre del año: diciembre registró 412,290 llegadas marítimas, frente a 98,511 en septiembre.
El dato de Pedernales resulta particularmente significativo desde la perspectiva territorial: aunque su volumen todavía es considerablemente menor que el de Puerto Plata, la estadística de 2025 incorpora ya a Cabo Rojo dentro del mapa de los puertos que reciben pasajeros internacionales.
¿Y de dinero qué? Una industria que también genera ingresos fiscales
El anuario registra RD$16,795.7 millones en ingresos fiscales vinculados a la actividad turística durante 2025.
De ese monto, RD$11,072.7 millones correspondieron al total de impuestos y RD$5,723.1 millones a tasas, asociadas en esta estadística a las tarjetas de turismo.
El impuesto a la salida de pasajeros al exterior por aeropuertos y puertos representó la mayor parte del componente tributario registrado, con RD$11,050.5 millones.
El resultado aporta otra dimensión al análisis de la actividad: además de generar divisas para la economía y sostener una extensa cadena de servicios, el movimiento turístico produce ingresos fiscales vinculados directamente con los flujos de viajeros.
Puerto Plata aparece como protagonista en dos frentes
Uno de los contrastes más interesantes que deja el anuario está en Puerto Plata.
Mientras su ocupación hotelera promedio de 2025, de 60.7 %, se situó por debajo de los niveles registrados en Punta Cana-Bávaro y La Romana-Bayahíbe, la provincia tuvo un peso extraordinario en el turismo de cruceros.
Los puertos Amber Cove y Taíno Bay recibieron conjuntamente más de 2.19 millones de pasajeros de cruceros, casi cuatro de cada cinco pasajeros marítimos registrados en el país.
La estadística permite así observar dos dimensiones diferentes del turismo: la capacidad de alojamiento y el flujo de excursionistas de cruceros no necesariamente evolucionan al mismo ritmo.
2025: un turismo de gran escala, pero territorialmente concentrado
El conjunto de indicadores del Anuario de Estadísticas Económicas 2025 dibuja una industria turística dominicana de gran escala, pero aun así con una fuerte concentración en pocos polos.
El país cerró el año con 9.88 millones de llegadas aéreas, 94,309 habitaciones hoteleras, una ocupación promedio de 75 %, US$11,318.5 millones en ingresos por turismo y 2.77 millones de pasajeros llegados por vía marítima.
Pero el mismo conjunto de datos muestra que ese crecimiento no se distribuye de manera homogénea.
Punta Cana-Bávaro y La Romana-Bayahíbe sobresalen en ocupación hotelera; Punta Cana domina el movimiento aeroportuario; Puerto Plata concentra el turismo de cruceros; Santiago gana peso como puerta aérea; y Cabo Rojo comienza a incorporarse al mapa del turismo marítimo internacional.
Vista desde las estadísticas de la ONE, la historia turística de 2025 es, por tanto, algo más compleja que un simple récord de visitantes: es la historia de una industria que amplió su capacidad y sus ingresos, mantuvo una elevada ocupación promedio y diversificó sus puertas de entrada, pero que todavía presenta fuertes diferencias entre destinos y una marcada dependencia de la demanda vacacional y de determinados mercados emisores.








