Washintong, EEUU.- El nuevo presidente de Estados Unidos dispuso mediante decreto la construcción de dos oleoductos polémicos vetados por el gobierno anterior luego de una gran lucha librada por el movimiento ecologista de este país.

Se trata del Keystone XL que transportará crudo desde Canadá a refinerías en EE.UU., y el Dakota Access, que atravesará territorio indígena en Dakota del Norte. Ambos habían sido vetados por Obama en base a informes que señalaban que dañarían el medioambiente y afectarían a poblaciones originarias.

Donald Trump, actual presidente de EEUU

Trump dijo que las regulaciones ecologistas “están fuera de control” y revivió los proyectos para dar trabajo a 28.000 estadounidenses, según estimó.

Organizaciones en defensa del medioambiente condenaron este martes la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de dar luz verde a la construcción de los polémicos oleoductos Keystone XL y Dakota Access, y le advirtieron de que harán todo lo posible para impedirlo.

“Donald Trump ha estado en el cargo solo cuatro días, y ya ha demostrado ser la peligrosa amenaza climática que todos temíamos”, dijo el director ejecutivo del Sierra Club, Michael Brune.

“Pero la construcción de estos oleoductos no está nada clara. Millones de norteamericanos y cientos de tribus que se opusieron a ellos en su día no se quedarán callados, y continuarán peleando contra estos proyectos sucios y peligrosos”, agregó Brune.

“La empresa de oleoductos Enbridge no tiene derecho a destruir nuestro futuro”, ha sido el lema de los líderes de los pueblos indígenas de Dakota del Norte opuesto al oleoducto.

El año pasado, más de mil activistas de pueblos originarios de distintas tribus se dieron cita en el campamento Espíritu de la Piedra Sagrada donde los manifestantes bloquean la construcción del oleoducto Dakota Access de $3,8 mil millones de dólares.

Ante la decisión del nuevo presidente se han Los manifestantes afirman que el oleoducto amenazaría con contaminar el río Missouri, que proporciona agua no solo a la tribu sioux de Standing Rock sino también a millones de personas que viven río abajo. Obama, en su momento decidió anular la obra.