Roma, Italia.– La recuperación de los vínculos entre República Dominicana y Venezuela abre una oportunidad para ampliar el intercambio turístico entre ambos países, aprovechando la conectividad aérea restablecida y la posibilidad de convertir los contactos diplomáticos en acuerdos comerciales que beneficien a hoteles, aerolíneas, agencias de viajes y operadores turísticos.
El presidente dominicano, Luis Abinader, y la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, abordaron la cooperación turística durante una reunión bilateral celebrada el 12 de octubre en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, en el marco del Foro Mundial de la Alimentación 2026. Aunque la información oficial no detalla compromisos turísticos específicos ni anuncia nuevas rutas o inversiones, Rodríguez expresó el interés de profundizar la cooperación turística y energética.
Al finalizar el encuentro, ambos mandatarios respondieron preguntas de la prensa y ofrecieron detalles sobre los asuntos tratados durante la reunión.
El presidente Luis Abinader informó sobre la apertura del consulado dominicano en Venezuela, con el propósito de fortalecer las relaciones consulares y garantizar la atención a los ciudadanos de ambos países.
Asimismo, indicó que conversaron sobre la posibilidad de establecer compras directas de derivados del petróleo, específicamente combustible AC30 y gas licuado de petróleo (GLP), cuyos detalles serán tratados por las autoridades de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) y de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Por su parte, Rodríguez agradeció al mandatario dominicano y lo felicitó por su discurso ante la FAO, en el que destacó la salida oficial de la República Dominicana del Mapa del Hambre.
La reunión bilateral forma parte de la agenda del presidente Luis Abinader en Roma, donde participa en el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO, escenario en el que la República Dominicana comparte sus experiencias en producción agropecuaria, protección social y avances en la lucha contra el hambre.
La conectividad aérea, punto de partida
Uno de los antecedentes más importantes es la reactivación de los vuelos comerciales entre ambos países, autorizada por la Junta de Aviación Civil dominicana el 2 de febrero de 2026, después de casi dos años de suspensión. La decisión habilitó nuevamente las operaciones de pasajeros, carga y correo. Entre las aerolíneas venezolanas identificadas por la JAC figuran RAV, Rutaca, Laser, Turpial y Avior; por la parte dominicana, Red Air y Sky High Aviation Dominicana.
La recuperación de las operaciones aéreas crea condiciones para reanimar los viajes de vacaciones, las visitas familiares, los desplazamientos de negocios y el turismo de eventos. Sin embargo, la existencia de autorizaciones no significa que todas las rutas y frecuencias estén funcionando con la misma intensidad. Todo dependerá de la verificación de temas tales como los itinerarios, la disponibilidad de asientos, los precios y la evolución de la demanda de los pasajeros aéreos.
Venezuela: atractivos diversos y desafíos de desarrollo

Venezuela dispone de recursos turísticos que permiten desarrollar productos distintos del tradicional turismo de sol y playa: las islas de Margarita y Los Roques, los paisajes del Parque Nacional Canaima, los tepuyes, los Andes venezolanos, la gastronomía, el patrimonio histórico y la oferta cultural de sus principales ciudades.
El Ministerio venezolano de Turismo ha promovido operaciones internacionales hacia Margarita y otros destinos. En febrero de 2025 informó sobre visitantes procedentes de Cuba, Polonia y Trinidad y Tobago mediante vuelos chárter. En noviembre y diciembre de ese año también reportó vuelos chárter desde Rusia hacia Margarita.
Un perfil económico del Banco Mundial publicado en 2025, con indicadores de referencia para 2024, estimó que viajes y turismo representaban alrededor del 6.3 % del producto interno bruto venezolano y el 11.5 % del empleo. El mismo perfil situó a Venezuela en el puesto 103 entre 119 economías en el índice de desarrollo de viajes y turismo de 2024. Son estimaciones que deben leerse con cautela debido a las limitaciones de información y las diferencias metodológicas.
¿Adónde viajan los venezolanos para vacacionar?
Los registros internacionales de turismo emisor de Venezuela presentan rezagos. Una compilación de datos de ONU Turismo registra 1,079,000 salidas turísticas en 2017, frente a 1,931,000 en 2013. Esa referencia histórica no describe el mercado actual, pero muestra por qué se necesitan datos recientes antes de cuantificar la demanda venezolana de viajes vacacionales. Los últimos informes del Barómetro del Turismo Mundial de ONU Turismo no recogen actividad de la industria en Venezuela.
Los países que reciben a la diáspora venezolana no deben confundirse con los destinos elegidos para hacer turismo. Colombia, Perú y Estados Unidos figuran entre los principales países de residencia de venezolanos emigrados, pero esas cifras no permiten concluir que sean, en el mismo orden, sus destinos preferidos para vacaciones.
Cómo puede beneficiarse el turismo dominicano
Un ejercicio de análisis para visualizar las oportunidades para República Dominicana permitiría proyectar que el mercado venezolano podría ayudar a diversificar los países emisores de República Dominicana, siempre que la promoción se apoye en datos de demanda y una oferta aérea suficiente. Una línea de trabajo sería fortalecer la promoción de Punta Cana, Santo Domingo, Puerto Plata, Samaná y otros destinos mediante campañas adaptadas a diferentes presupuestos y motivaciones de viaje siempre que la economía venezolana repunte tras la normalización de su situación geopolítica.
Aunque durante la reunión de Abinader y Rodríguez y durante el encuentro con la prensa no se ofrecieron mayores detalles concretos de lo tratado alrededor de potenciar el turismo entre ambos países, hoteles, operadores receptivos, agencias, empresas de transporte y organizadores de eventos podrían explorar acuerdos para facilitar reservas, desarrollar circuitos y promover viajes combinados. También existe espacio para el intercambio de conocimientos en promoción internacional, gestión de destinos, turismo de cruceros y desarrollo de productos especializados.
Durante el intercambio con la prensa en Roma se mencionó la posibilidad de organizar una miniserie de béisbol entre las selecciones de ambos países, denominada “La Revancha”. Si se concreta, podría servir como plataforma para paquetes de viajes, actividades para aficionados y promoción de destinos vinculados al evento.
El consulado como instrumento para facilitar los viajes
Abinader informó sobre la apertura del consulado dominicano en Venezuela y Rodríguez señaló que la representación venezolana en Santo Domingo contará próximamente con un cónsul designado. Una representación consular activa puede facilitar la orientación a los viajeros, la asistencia en situaciones que lo requieran y la comunicación institucional. No implica por sí sola cambios en los requisitos migratorios, que deben confirmarse con las autoridades competentes.
Energía: el otro componente de la relación bilateral
Los mandatarios también exploraron la posibilidad de establecer compras directas de derivados del petróleo, específicamente combustible AC30 y gas licuado de petróleo (GLP). Los detalles deberán ser tratados por la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) y Petróleos de Venezuela (PDVSA). Por ahora, se trata de conversaciones sobre posibles operaciones comerciales, no de un contrato anunciado con volúmenes, precios o calendario definidos.
La energía y el turismo son actividades distintas, pero ambas forman parte del entorno económico que sostiene el transporte, la movilidad y los servicios. No sería correcto afirmar que las conversaciones producirán una reducción de los costos turísticos sin conocer las condiciones de un eventual acuerdo.
Del acercamiento diplomático a los resultados turísticos
La reunión de Roma coloca el turismo dentro de una agenda bilateral que incluye energía, servicios consulares y vínculos deportivos. El siguiente paso será identificar proyectos, responsables, plazos y mecanismos de seguimiento que permitan transformar el interés expresado por los mandatarios en resultados verificables.
Para República Dominicana, la oportunidad está en explorar un mercado cercano y restablecer una relación turística que puede generar actividad para aerolíneas, hoteles, agencias, transportistas y otros proveedores. Para Venezuela, la cooperación puede ayudar a ampliar la comercialización internacional de sus destinos y aprovechar la experiencia dominicana en el desarrollo de productos turísticos.
El resultado requerirá vuelos disponibles, precios competitivos, promoción coordinada, información estadística confiable, reglas claras para los viajeros y acuerdos concretos entre empresas. La reunión de Roma abrió la conversación; el desafío será traducirla en más viajes, nuevas oportunidades empresariales y beneficios medibles para ambos destinos.








