Santo Domingo Este, RD. – Costa del Faro, esa zona de Santo Domingo Este bañada por el mar Caribe en toda la avenida España cumplióayer su segunda cita con el mar al inaugurar el presidente de la República y el ministro de Turismo, la segunda etapa del Malecón más extenso de República Dominicana.
Luis Abinader y el ministro de Turismo, David Collado, cortaron el lazo simbólico que cerró un ciclo de transformación urbana sin precedentes en la historia de este municipio: la inauguración de la segunda etapa del Malecón de Santo Domingo Este.
La Avenida España lució diferente esta tarde. No era el bulevar deteriorado que durante décadas los residentes de Santo Domingo Este esquivaban al caer la noche, ni el litoral fragmentado que los turistas de paso apenas reconocían desde el ventanal de un automóvil en ruta hacia Las Américas. Era otra cosa. Se transformó en un paseo marítimo de 4.1 kilómetros que brillaba con luz propia bajo el sol del Caribe, repleto de palmeras, ciclovías, plazas recreativas y el rumor constante del mar que —fin al fin— había recuperado su lugar en la vida cotidiana de los sureños de la capital.
En el acto el presidente Abinader describió el dinamismo económico que vive el municipio más poblado del país y se refirió al malecón como un escenario que se convertirá en destino de recreación tanto para los residentes de Santo Domingo Este como para los turistas que lo visiten. Llamó a los munícipes a cuidar la obra y a asumirla como propia —una petición que, dada la convocatoria de la tarde, no pareció necesaria: la gente ya estaba allí, caminando, celebrando, fotografiando.
De su lado, David Collado, que apenas 24 horas antes había recorrido estos mismos tramos en una jornada de supervisión final junto a arquitectos e ingenieros, repitió la frase que viene construyendo desde que el programa de malecones tomó forma como política de Estado: «Es tiempo de que dejemos de vivir de espaldas al mar. Debemos aprovechar estos espacios marinos para beneficio de los residentes de nuestras comunidades y los turistas que lo visitan.»
Una inversión que se mide en kilómetros y en deuda saldada
La segunda etapa que se inauguró este miércoles tuvo una inversión de RD$314,411,200 y completa una intervención total de RD$685,261,126 repartida en dos fases. El proyecto abarca un litoral de 4.1 kilómetros a lo largo de la Avenida España, desde las instalaciones de la Base Naval Dominicana hasta la autopista Las Américas, configurando más de 237,734 metros cuadrados de parque natural urbano.
Esta segunda etapa incorporó once nuevas áreas de estacionamiento, ocho micro acentos que son unos espacios de plaza recreativos distribuidos a lo largo del paseo; mobiliario urbano, paisajismo, sistemas de drenaje pluvial e instalaciones eléctricas exteriores. Todo ello complementa la infraestructura de aceras y ciclovías construidas en sentido sur que articulan el recorrido completo del malecón.
La historia de esta obra no estuvo exenta de contratiempos. Tras la inauguración de la primera etapa —que transformó 2.3 kilómetros del litoral en un parque de 118,541 metros cuadrados con siete áreas de esparcimiento y siete estacionamientos para 264 vehículos— una tormenta afectó caminos internos, luminarias y baños. Todo fue reconstruido. El proyecto demostró tener la misma resiliencia que exige el Caribe: resistir, reponerse y seguir adelante.
Un collar de frentes marinos que rodea la isla
El malecón de SDE no es una obra aislada. Es la pieza más visible de una estrategia que el Ministerio de Turismo ha venido ejecutando sistemáticamente a lo largo del litoral dominicano con una premisa que Collado ha repetido en cada inauguración: los frentes marinos son activos turísticos de primer orden, y durante demasiado tiempo el país los trató como solares abandonados.
El mapa de intervenciones ya incluye a San Pedro de Macorís, La Romana, Samaná, Cabrera y Haina. A este collar de paseos marítimos recuperados se añade ahora el tramo más ambicioso en el área metropolitana, y en el horizonte próximo espera el Malecón de Pedernales —en construcción avanzada—, que extenderá el programa hasta el confín suroeste de la isla. El parque submarino La Caleta, cuyas obras también marcaban un avance significativo, completará la oferta costera de este corredor del Gran Santo Domingo.
La lógica es la del efecto dominó: cada malecón rehabilitado activa el comercio local, mejora la percepción de seguridad, atrae inversión privada y suma un argumento más al portafolio de experiencias que la República Dominicana ofrece más allá del clásico turismo de sol, arena y todo incluido.
Un antes y un después en el turismo urbano de la capital
Para una ciudad que compite por el turista cultural con la Zona Colonial Patrimonio de la Humanidad como carta mayor, el malecón de SDE representa el complemento que faltaba: un espacio de recreación costera de acceso libre, con iluminación nocturna, ciclovías, acceso universal para personas con movilidad reducida y un horizonte caribeño por el que no hay que pagar entrada.
Los cruceristas que desembarcan en Sans Souci, los visitantes de negocios que buscan una tarde diferente, las familias del municipio que, como anticipó David Collado en la víspera, llegan para celebrar, para estar tristes mirando el mar, para leer un libro o simplemente para sentir que el mar les pertenece: todos encontrarán en la Avenida España una respuesta que, hasta hace no mucho, este litoral no podía dar.
La Costa del Faro tenía una promesa pendiente. La tarde de este miércoles 21 de mayo de 2026, frente al Caribe y con 4.1 kilómetros de razones, quedó saldada.











