Santo Domingo, RD.– Hay un pleito cazado en lo alto de la loma. Vecinos de las comunidades aledañas a Valle Nuevo se resisten a abandonar los cultivos en Valle Nuevo sin un acuerdo que les garantice seguir produciendo para vivir. Ahora el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales emite otra resolución para regular, no solo la agricultura, sino la construcción de viviendas en las montañas.

Construir cabañas en zonas de montañas o terrenos con vocación forestal deberá observar una serie de requisitos relativos a las pendientes del terreno, a la cantidad de tierra a utilizar y a la altura de las construcciones.

La medida está contenida en la Resolución NO. 0005-2017 que indica que toda intervención en zona de montaña debe respetar la condición hidrológica del terreno; las riberas de los ríos y arroyos deben preservar y mejorar su cobertura florística y se consideran no urbanizables los treinta metros (30m.) desde la planicie de inundación de los cuerpos de agua.

Los manantiales, nacientes de ríos, las cañadas “secas”, las quebradas, drenajes naturales, lagunas y otros canales pluviales respetarán los treinta metros (30m) de protección de las márgenes. Si los proyectos son del Estado no tienen que observar nada establece la resolución.

¨Se mantendrá la cobertura boscosa nativa del lugar en por lo menos un sesenta por ciento (60%) del terreno total y en caso de que el terreno al momento de la intervención esté desprovisto de vegetación, el promotor del proyecto deberá incluir restaurar con especies nativas del sitio¨, indica la resolución.

También indica que ninguna infraestructura o estructura, incluyendo viviendas o lotificaciones, podrán ubicarse en alturas superiores a 1,200 metros sobre el nivel del mar.

Además, todo proyecto en zona de montaña debe evaluar la existencia de corredores biológicos y garantizar  la conectividad existente. Las intervenciones en montañas estarán supeditadas al mantenimiento de la función del ecosistema, evitando la fragmentación de los mismos, para no afectar las especias de fauna y de flora.

También, se deben realizar evaluaciones  ambientales con estudios costo-beneficio que justifique que el Estado Dominicano permita la intervención del proyecto frente al costo de corrección de los impactos ambientales.

Otra importante prevención es que las construcciones no deben sobrepasar la altura de la vegetación nativa y todo proyecto de montaña para ser ejecutado, debe realizar un estudio arqueológico antes de iniciar.

Asimismo, todo proyecto en zona de montaña debe crear un fideicomiso beneficiando al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para garantizar el cumplimiento del Programa de Manejo y Adecuación Ambiental (PMAA) con el objetivo de mitigar y compensar por el uso del espacio, uso del agua, uso de los recursos de flora y fauna.