La Romana, RD.– Con una ocupación hotelera promedio del 86% y avances sostenidos en sostenibilidad, promoción y gestión del destino, la Asociación de Hoteles La Romana–Bayahibe (AHRB) presentó un balance positivo de su gestión 2025 durante su Asamblea General Ordinaria, al tiempo que definió las prioridades estratégicas que marcarán el desarrollo del destino en 2026.
El encuentro, celebrado recientemente, sirvió como espacio de rendición de cuentas y planificación, reafirmando a La Romana–Bayahíbe como uno de los polos turísticos más sólidos y mejor estructurados del Caribe.
Un destino en plena madurez turística
Los resultados presentados por la AHRB evidencian un destino en etapa de consolidación, con indicadores que reflejan estabilidad y competitividad, siendo los principales el average del 86% de ocupación hotelera promedio en 2025, el cumplimiento del Plan Operativo Anual (POA), los avances en sostenibilidad bajo criterios ESG y fortalecimiento de la promoción turística y la gestión institucional.
Este desempeño posiciona a La Romana–Bayahíbe como un destino que no solo mantiene altos niveles de demanda, sino que también avanza hacia estándares internacionales de sostenibilidad y gobernanza.
Tres pilares que sostienen el éxito del destino
Durante la asamblea, se destacó que el desarrollo del destino se apoya en tres ejes clave, refiriéndose a la sostenibilidad, como base de la operación y gestión del territorio; la competitividad, centrada en la experiencia del visitante y la gobernanza y cohesión sectorial, para coordinar prioridades comunes
Este enfoque ha permitido articular esfuerzos entre sector privado y autoridades, generando una gestión más estructurada y orientada a resultados.
2026: más competencia y nuevos retos

De cara al próximo año, la AHRB advirtió sobre un entorno más exigente, marcado por una mayor competencia entre destinos turísticos, la expansión de nuevas zonas dentro de República Dominicana, la presión sobre recursos humanos y talento y la necesidad de mantener altos estándares de servicio.
A esto se suman factores externos como la volatilidad de los precios de la energía y el transporte, especialmente relevantes para un destino insular altamente dependiente de la conectividad aérea.
Plan 2026: trazabilidad, digitalización y sostenibilidad
La hoja de ruta definida para 2026 marca una evolución hacia una gestión más técnica y medible del destino, con cuatro prioridades centrales, la Trazabilidad conectando objetivos con resultados verificables; la Sostenibilidad operativa consolidándola: consolidarla como estándar del destino; la aceleración digital para mejorar la toma de decisiones y la conexión con el visitante y la articulación público-privada que les permite impulsar proyectos estructurales.
El objetivo es claro, plantea el documento de prensa distribuido por la AHRB, «hacer más visible, medible y sostenible el desarrollo del destino».
Un modelo de gestión turística en República Dominicana
La Asociación de Hoteles La Romana–Bayahibe reafirmó su rol como articulador del sector, alineando a hoteles, autoridades y aliados en torno a una visión compartida.
Este modelo de gobernanza ha permitido a La Romana–Bayahíbe destacarse no solo por su oferta turística —que incluye playas, resorts todo incluido y acceso a atractivos como Isla Saona— sino también por su capacidad de gestión, uno de los factores clave en la competitividad de los destinos modernos.
Más allá de los números, la asamblea de la AHRB confirma que La Romana–Bayahíbe ha entrado en una nueva etapa: la de los destinos que no solo crecen, sino que gestionan su crecimiento con criterios de sostenibilidad, datos y coordinación institucional. En un contexto global más competitivo, esta combinación podría convertirse en su principal ventaja estratégica dentro del turismo del Caribe.











