Buenos Aires, Argentina.– Un brote de hantavirus detectado en el crucero de expedición MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia rumbo al Atlántico Sur, endendió las alarmas sanitarias internacionales tras confirmarse al menos tres muertes y varios casos graves, en un incidente que mantiene a la embarcación aislada y bajo monitoreo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La emergencia sanitaria se desarrolló durante la travesía iniciada en marzo con cerca de 150 pasajeros de más de 20 nacionalidades. Los primeros fallecimientos corresponden a turistas europeos, mientras que otros pasajeros han sido evacuados a centros médicos en África y permanecen en estado crítico. Las autoridades sanitarias confirmaron casos positivos del virus y mantienen investigaciones sobre el origen del contagio.
El crucero permanece frente a Cabo Verde luego de que se le negara el atraque por razones de salud pública, en medio de estrictas medidas de aislamiento, vigilancia epidemiológica y coordinación internacional para evacuaciones médicas. La OMS ha desplegado equipos para evaluar el riesgo, mientras la naviera aplica protocolos de contención a bordo, incluyendo cuarentena, monitoreo constante y controles sanitarios a pasajeros y tripulación.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el contagio pudo haberse producido durante el viaje, aunque las autoridades argentinas analizan si algunos pasajeros estuvieron previamente en zonas endémicas. El hantavirus, transmitido principalmente por contacto con roedores, tiene una alta tasa de letalidad y presenta síntomas iniciales similares a una gripe, lo que dificulta su detección temprana.
El caso ha generado preocupación en la industria de cruceros de expedición, particularmente en rutas antárticas que parten desde Ushuaia, considerada la principal puerta de entrada al turismo polar. Expertos advierten que, aunque el riesgo de propagación es bajo, la percepción sanitaria podría afectar la demanda en el corto plazo, especialmente en mercados europeos.
En Ushuaia, operadores turísticos y autoridades locales siguen de cerca la evolución del caso, conscientes del impacto potencial en la temporada de cruceros. La ciudad depende en gran medida del turismo internacional de expedición, y cualquier alerta sanitaria vinculada a estos viajes puede traducirse en cancelaciones, ajustes de itinerarios o mayor cautela por parte de los viajeros.
Aunque hasta ahora no se han registrado casos vinculados directamente en Tierra del Fuego, el episodio ocurre en un contexto de incremento de casos de hantavirus en Argentina durante 2026, lo que ha llevado a reforzar las alertas sanitarias y los protocolos de prevención, especialmente en zonas turísticas y rurales.
Para el sector turístico argentino, el incidente representa un nuevo factor de incertidumbre en un segmento altamente especializado y en crecimiento. La evolución del brote y la gestión sanitaria internacional serán claves para determinar si se trata de un episodio aislado o de un evento con repercusiones más amplias en la confianza de los viajeros hacia los cruceros de expedición en el Cono Sur.
OMS: Brote de hantavirus vinculado a viajes en cruceros, varios países
Hantavirus: Descripción general de la OMS

Los hantavirus son virus zoonóticos que infectan naturalmente a los roedores y que ocasionalmente se transmiten a los humanos. La infección en personas puede provocar enfermedades graves y, a menudo, la muerte, aunque la gravedad de la enfermedad varía según el tipo de virus y la ubicación geográfica. En América, se sabe que la infección puede causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una afección de rápida progresión que afecta a los pulmones y al corazón, mientras que en Europa y Asia se sabe que los hantavirus causan la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), que afecta principalmente a los riñones y los vasos sanguíneos.
Si bien no existe un tratamiento específico que cure la enfermedad por hantavirus, la atención médica de apoyo temprana es fundamental para mejorar la supervivencia y se centra en el seguimiento clínico exhaustivo y el manejo de las complicaciones respiratorias, cardíacas y renales. La prevención depende en gran medida de reducir el contacto entre las personas y los roedores infectados.
La transmisión de hantavirus a los humanos se produce por contacto con orina, excrementos o saliva contaminados de roedores infectados. La infección también puede ocurrir, aunque con menos frecuencia, a través de mordeduras de roedores. Las actividades que implican contacto con roedores, como la limpieza de espacios cerrados o mal ventilados, la agricultura, los trabajos forestales y dormir en viviendas infestadas de roedores, aumentan el riesgo de exposición.











