Iberostar reduce su presencia en Cuba mientras crece la presión de las sanciones de Estados Unidos sobre el turismo de la isla

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Hoteles

spot_imgspot_img

Aerolíneas

La Habana, Cuba.- La cadena española Iberostar Hotels & Resorts estaría ejecutando una importante reducción de sus operaciones en Cuba en medio del endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el conglomerado militar GAESA, principal actor económico del sector turístico cubano.

Diversas fuentes del sector hotelero y medios especializados reportan que la compañía habría dejado de administrar 12 hoteles en la isla apenas días antes de que expire el plazo otorgado por Washington para que empresas extranjeras concluyan sus relaciones comerciales con entidades controladas por GAESA y sus filiales. La fecha límite fijada por las autoridades estadounidenses es el próximo 5 de junio.

Aunque Iberostar no ha anunciado oficialmente una retirada total de Cuba, la reducción de su cartera hotelera representa uno de los movimientos más significativos realizados hasta ahora por una empresa turística internacional desde que la administración del presidente Donald Trump intensificó las medidas contra el aparato económico controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

Las sanciones cambian el panorama para los inversionistas extranjeros

El origen de esta situación se encuentra en las nuevas disposiciones emitidas por Washington durante mayo, que amplían las sanciones contra empresas vinculadas a GAESA, conglomerado militar que controla hoteles, puertos, bancos, empresas inmobiliarias y buena parte de las actividades generadoras de divisas en Cuba.

Las autoridades estadounidenses establecieron un período de transición hasta el 5 de junio de 2026 para que compañías extranjeras e instituciones financieras puedan concluir operaciones relacionadas con entidades controladas por GAESA sin exponerse a posibles sanciones secundarias.

La medida coloca a numerosas cadenas hoteleras internacionales ante una compleja disyuntiva: mantener sus operaciones en Cuba y asumir mayores riesgos regulatorios o reestructurar su presencia en la isla para proteger sus intereses globales.

El turismo, nuevamente en el centro de la disputa

La importancia del sector turístico explica la atención que recibe esta nueva ofensiva económica.

El turismo representa una de las principales fuentes de divisas para Cuba y una parte significativa de la infraestructura hotelera del país opera bajo el paraguas de Gaviota, la división turística de GAESA. Según estimaciones citadas por medios internacionales, más de la mitad de los hoteles administrados por Gaviota son operados por cadenas españolas, entre ellas Iberostar y Meliá.

La presión estadounidense apunta precisamente a ese entramado empresarial.

El secretario de Estado Marco Rubio ha acusado reiteradamente a GAESA de concentrar los ingresos generados por sectores estratégicos de la economía cubana, mientras que el Gobierno cubano sostiene que las sanciones forman parte de una estrategia para profundizar la crisis económica de la isla.

Un cambio de tendencia para las hoteleras españolas

La situación resulta especialmente llamativa en el caso de Iberostar porque hasta hace pocos meses la compañía parecía reforzar su compromiso con Cuba.

En 2025 inauguró el Iberostar Selection La Habana, el hotel más alto y uno de los proyectos turísticos más ambiciosos desarrollados recientemente en la isla. Además, se convirtió en la primera cadena extranjera autorizada por el Gobierno cubano para operar bajo un modelo de arrendamiento hotelero más flexible, considerado entonces una señal de apertura económica.

Sin embargo, el deterioro del entorno operativo, marcado por apagones, dificultades de abastecimiento, caída de la demanda internacional y nuevas restricciones financieras, ha modificado sustancialmente las condiciones del negocio turístico cubano.

Un indicador del nuevo escenario para Cuba

Más allá del caso específico de Iberostar, los acontecimientos de las últimas semanas reflejan el creciente nerviosismo entre los inversionistas extranjeros presentes en Cuba.

La incertidumbre regulatoria, la presión de las sanciones estadounidenses y la profunda crisis económica que atraviesa la isla están obligando a numerosas empresas a revisar sus estrategias de permanencia en uno de los mercados turísticos más complejos del Caribe.

Si finalmente se confirma la reducción permanente de la presencia de Iberostar, el movimiento podría convertirse en uno de los símbolos más visibles del impacto que las nuevas sanciones estadounidenses están teniendo sobre la industria turística cubana y sobre la capacidad de la isla para atraer y retener inversión extranjera en un momento particularmente delicado para su economía.Por su parte, la minera canadiense Sherritt International, a la que Cuba le adeuda 277 millones de dólares, suspendió su participación directa en sus empresas mixtas el 7 de mayo, aunque frenó su proceso de disolución formal el 19 de mayo.

Banco Sabadell y la empresa Alto Cedro también estarían preparando su salida antes del plazo del 5 de junio.

En febrero de 2026, Iberostar ya había cerrado al menos dos hoteles en Cayo Guillermo —Origin Daiquirí y Origin Playa Pilar— reubicando turistas en otro complejo de la cadena, en un anticipo de la retirada que ahora se hace oficial.

Meliá Hotels International, con entre 32 y 35 hoteles en gestión en Cuba, es la otra gran cadena española con mayor exposición al riesgo sancionatorio y enfrenta una presión creciente para definir su posición antes de que venza el ultimátum de Washington este viernes.

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Destinos dominicanos