Santo Domingo, RD.- La República Dominicana se forjó en un crisol de tradiciones españolas, africanas y algunos restos taínos. De ahí que la Cuaresma dominicana se salga un tanto de la Biblia y traiga sus ritos y tradiciones peculiares.

De manera lógica se acogió del cristianismo el sacrificio y muchos dejan de comer carne todos los viernes de Cuaresma. Y en la Semana Mayor nada de picar leñas, no bañarse en un río, no hablar hasta bien entrada la mañana y nada de relaciones sexuales en Viernes Santo. Que no decir de las habichuelas con dulce, los guandules, el bacalao y otras tradiciones gastronómicas que se han afianzado a este tiempo de ayunos.

Carnavales y fiestas

Mientras febrero despide el Carnaval en gran parte del país, la Cuaresma prepara otros carnavales y fiestas populares. En Cabral de Barahona al entrar la Cuaresma comienzan los preparativos del carnaval de Las Cachúas. En otros poblados de Barahona también preparan otras expresiones del llamado Carnaval Cimarrón, alegórico a aquellos esclavos que dejaban las fincas y se instalaban libres en las montañas cargando con sus tradiciones, costumbres, creencias.

Más hacia la Frontera está el Carnaval de Las Máscaras del Diablo que desarrollan en Matayaya y otras comunidades de Elías Piña

Se destaca la celebración de las Cachúas, que son mayormente conocidas como Cachúas de Cabral aunque también las hay en otros lugares de Barahona, conocidos como el “carnaval cimarrón”

Las Máscaras del Diablo, en la comunidad de Matayaya y otros puntos rurales de la provincia de Elías Piña, en el oeste dominicano.

Fiestas de Gagá desde antes de existir Haití

Las fiestas de Gagá, puras expresiones de los negros cimarrones autoliberados mucho antes de la fundación de Haití, también comienzan su preparación para desplegarse justo en la Semana Mayor como expresión mayor de las tradiciones africanas, en las que curiosamente no existe el Diablo, pero que los españoles la satanizaron.

En la Comunidad de Guerra podrá disfrutar del ritual de Los Negros Cimarrones en el que enmascarados reprimen a los niños que se portaron mal durante el año. Anote en su agenda para que disfrute de esta tradición de un carnaval popular en que sus personajes se disfrazan con materiales de la zona como cola de caballo real, higüeros, latas, telas, hojas de plátano, ropa videja  y otros elementos de su cotidianidad.