Santo Domingo, RD. – La cuarta edición del Premio Nacional de Turismo se celebró anoche en una elegante ceremonia que no solo reconoció la excelencia de los actores más destacados del sector, sino que también marcó un hito en materia de sostenibilidad al presentar unas estatuillas fabricadas a partir de sargazo, un alga que afecta las costas en importantes destinos turísticos de República Dominicana.
El evento, que congregó a lo más granado de la industria turística dominicana, sirvió para galardonar a personas, empresas y proyectos que han contribuido de manera significativa a elevar la calidad y la competitividad del destino.
Así, la noche de ayer, el Gran Salón del Hotel Catalonia Santo Domingo se convirtió en el epicentro de la industria de la hospitalidad dominicana con la celebración de la Cuarta Edición del Premio Nacional de Turismo. El evento, considerado el máximo galardón del sector, no solo reconoció las mejores prácticas del año, sino que también envió un mensaje contundente sobre el compromiso del país con la excelencia, la sostenibilidad y la trayectoria empresarial.
Durante la apertura de la premiación, Luis Severino, presidente del Premio Nacional de Turismo, destacó que esta iniciativa representa un aporte significativo al medioambiente y al desarrollo sostenible.
“Estamos haciendo un aporte para eliminar ese mal que ha estado afectando a nuestros turistas, que vienen a vacacionar, pero no disfrutan plenamente de nuestras playas por este problema”, afirmó Severino.
El ejecutivo explicó que, de la mano de Eco Trofeos, el Premio Nacional de Turismo se convierte en el primer reconocimiento a nivel mundial elaborado con sargazo, promoviendo un sistema de premiaciones sostenibles con impacto económico, social y ambiental.
“Nos sumamos al desarrollo sostenible de triple impacto. Invitamos a todos los presentes a ser parte de una empresa dominicana con productos exportados a más de ocho países y, en este caso, pioneros a nivel mundial usando el sargazo”, señaló Eco Trofeos mediante un video donde se presentó la novedad.
Gran Premio: Hotel del Año: Paradisus Palma Real
El máximo galardón, el Gran Premio: Hotel del Año, fue otorgado al complejo Paradisus Palma Real, reconocido por sus logros y resultados durante el pasado año.
Entre los galardonados de la noche se destacó la Fundación Eco Bahía, que recibió el premio a Bienestar Social; María Isabel Contreras, reconocida como Creadora de Contenido Turístico del Año; y el Open Copa Cap Cana, ganador en la categoría Evento Turístico del Año. Además, Henry Ulloa fue nombrado Gerente del Año, mientras que infotourdominicano.com obtuvo el reconocimiento como Medio de Comunicación Destacado en Turismo.
También se entregaron varios reconocimientos especiales a líderes del sector. Edmundo Aja, presidente del Grupo Hodelpa Hotels, fue distinguido por su visión y liderazgo empresarial; Leonardo Wehe, fundador de Cabarete Tango, recibió el galardón al Empresario Turístico, destacándose por su impulso al turismo responsable y las experiencias auténticas. En su discurso, Wehe enfatizó que “la República Dominicana no debe competir por atraer al turista más económico, sino por ofrecer experiencias de calidad que valoren nuestra paz, nuestra gente y nuestras playas”.
Otras categorías reconocidas: Gerente del Año, Excelencia Gastronómica, Evento Turístico, Bienestar Social, Creadores de Contenido Turístico, Turismo Alternativo y Agencia de Viajes o Turoperador del Año, entre otros.
Frank Rainieri y Edmundo Aja: El Homenaje a la Trayectoria
El momento cumbre de la noche fue el reconocimiento a la trayectoria de dos figuras emblemáticas, pilares fundamentales en la consolidación de la República Dominicana como potencia turística internacional:
Frank Rainieri Marranzini (Grupo Punta Cana): El galardón reconoció su legado de más de seis décadas y su visión transformadora que convirtió una zona costera remota en el polo turístico de Punta Cana, estableciendo un modelo de gestión basado en la sostenibilidad y la innovación.
Edmundo Aja Fleites (Grupo Hodelpa): Fue honrado por su contribución clave en la consolidación de la hotelería dominicana a nivel nacional y la diversificación de la oferta turística, impulsando la descentralización del sector.
La empresa organizadora, Todo Turismo Travel SRL, destacó que este reconocimiento busca resaltar el legado de empresarios cuya gestión ha fortalecido la competitividad del país en el Caribe.
El Sello de la sostenibilidad: Estatuillas de sargazo

En un gesto que acaparó la atención de la prensa, esta edición del premio marcó un hito en la lucha contra uno de los principales desafíos ambientales del Caribe: el sargazo.
Innovación Sostenible: Las estatuillas entregadas a todos los galardonados fueron fabricadas con sargazo, el alga marina que afecta las costas.
Esta iniciativa, publicitada en la antesala del evento, fue destacada como una declaración de la industria dominicana: transformar una amenaza ambiental en una oportunidad para la economía circular. Aunque no se emitieron declaraciones directas sobre el sargazo en la ceremonia, el propio premio simboliza el esfuerzo continuo del sector por abordar el problema, un tema que el Ministerio de Turismo ha apoyado con la entrega de recursos millonarios a universidades para la investigación y tratamiento del alga a lo largo de 2025.
Reconocimiento a los 60 años de aportes al país de Frank Rainieri

Al recibir el reconocimiento anoche por su destacada labor a favor del turismo dominicano durante 60 años , Frank Rainieri expresó su gratitud y reflexionó sobre el compromiso y la pasión que requiere trabajar en la industria turística. “Quiero dar gracias a Dios porque desde chiquito me creó la inquietud de servir. Servir a nuestros visitantes, servir a la sociedad, servir a mi país”, afirmó.
El empresario destacó que la labor en turismo es un verdadero sacerdocio y una industria que enamora a quienes se dedican a ella.
“Yo digo que el que entra a esta industria, normalmente, si sobrepasa los dos años, nunca la abandona… Es una industria de compartir, una industria de amor”, subrayó. Rainieri enfatizó que el turismo no puede ser abordado pensando únicamente en el beneficio económico, sino con pasión y dedicación al servicio de las personas.
Recordó los inicios de la actividad turística en el país, cuando existían apenas 962 habitaciones hoteleras, incluyendo algunas construidas por Rafael Leónidas Trujillo en pueblos como Cayacoa. “Era una industria sin reconocimiento alguno; éramos Quijotes haciendo camino al andar”, dijo.
Rainieri resaltó la contribución social de la industria turística, que ha permitido formar y capacitar a cientos de miles de jóvenes, transformando vidas y brindando oportunidades de desarrollo profesional a quienes, en otros contextos, podrían haber buscado emigrar.
“Es la única industria que ha podido tomar muchachos que un día estaban con un machete y al otro día los formamos en hoteles, operadores turísticos y restaurantes, convirtiéndolos en hombres con esperanza y progreso”, manifestó.








