Miami, FL., USA. – Royal Caribbean International desveló su programación de itinerarios para la temporada de cruceros 2027-2028, consolidando su compromiso con el Caribe a través de una oferta de lujo y aventura que tiene un protagonista inesperado, pero estratégico: Samaná, República Dominicana.
La compañía de cruceros no solo amplía sus opciones vacacionales desde Florida, sino que anuncia su «gran regreso» a la península dominicana tocando la bahía en la misma Santa Bárbara de Samaná, un movimiento que subraya la creciente importancia de este destino en el mapa global del crucerismo, impulsado por una nueva y moderna infraestructura portuaria.
El anuncio, que abarca escapadas de 2 a 8 noches, destaca la incorporación del flamante Star of the Seas, un buque de la revolucionaria Clase Icon, a las rutas del Caribe Oriental y Occidental. Es precisamente este barco, junto al amplificado Harmony of the Seas, el que llevará a los viajeros a nuevas y audaces aventuras, con una mención prioritaria a Samaná.
A partir de abril de 2027, los vacacionistas pueden elegir entre escapadas a esos destinos de dos a ocho noches, que incluyen aventuras de siete en el Star of the Seas y el ampliado Harmony of the Seas desde Puerto Cañaveral (Orlando), Florida, así como escapadas cortas del Oasis Class en Utopía desde esa misma terminal y Wonder of the Seas, desde Miami.
Los turistas pueden ir de isla en isla durante todo el año en todo el Caribe y Bahamas desde tres puertos base de Florida en Puerto Cañaveral (Orlando), Miami y Tampa.
Samaná: un destino prioritario para la clase icon

La decisión de Royal Caribbean de anclar nuevamente en Samaná, a partir de abril de 2027, es una clara señal de confianza en la diversificación y la capacidad de la oferta turística dominicana.
Según el comunicado de prensa de la compañía, los viajeros a bordo del Star of the Seas serán llevados a «aventuras como el senderismo a través de cascadas como el Salto del Limón, el avistamiento de ballenas y más», aprovechando el ecosistema único de la península en la costa noreste de República Dominicana.
Este retorno se enmarca en un contexto de expansión estratégica de Royal Caribbean, que también incluye la apertura de sus nuevos complejos en México y Las Bahamas (Royal Beach Club Cozumel y Royal Beach Club Paradise Island), pero posiciona a Samaná como un destino caribeño premium y de naturaleza, esencial para los itinerarios de los buques más grandes y modernos de la flota.
El despegue del crucerismo en Samaná: el impacto de Bayport
El motor detrás de esta gran apuesta de Royal Caribbean es la modernización de la infraestructura portuaria dominicana, con el proyecto Samaná Bayport a la cabeza.
Samaná Bayport es el nuevo puerto de cruceros que se esperaba iniciara operaciones en octubre, coincidiendo con el inicio de la temporada alta de cruceros en el Caribe. La obra, gestionada por el consorcio Termasam y respaldada por una inversión significativa del gobierno dominicano para modernizar la red portuaria nacional, ha sido clave para atraer a gigantes de la industria.
La terminal ha sido diseñada bajo un concepto de arquitectura vernácula, con influencias victorianas y tropicales, y tiene como objetivo consolidar a Samaná como un punto central en las rutas de cruceros, promoviendo un turismo portuario moderno y sostenible.
Datos y expectativas del nuevo eje turístico
El regreso de una línea como Royal Caribbean genera altas expectativas económicas para la provincia. La llegada de cruceros ha sido un motor de crecimiento para el país:
Cabe recordar que Samaná ya manejaba una actividad considerable, estimando la recepción de más de 60,000 pasajeros en la temporada 2022-2023. En el primer trimestre de 2024, la terminal de Santa Bárbara recibió 18 embarcaciones con 32,334 visitantes.
Si bien el gasto promedio del crucerista en Samaná es de aproximadamente US$52.80 por pasajero (cifra de 2023, inferior a otros puertos), el aumento en el flujo, el tamaño de los barcos como el Star of the Seas, y la mejora en los servicios de excursiones están proyectados para incrementar sustancialmente el impacto económico local.
La República Dominicana se ha propuesto romper la barrera de los tres millones de cruceristas en el futuro, y la reactivación de Samaná, sumada al éxito de puertos como Amber Cove, Taíno Bay, La Romana y el nuevo Cabo Rojo, posiciona al país como el «Hub de Cruceros de la Región».
El ancla de Royal Caribbean en Samaná es más que una simple escala; es un espaldarazo a la provincia, reforzando su imagen como un destino de ecoturismo, naturaleza y aventura. Con el nuevo Samaná Bayport operativo y los barcos de última generación en el horizonte, las expectativas son que el destino no solo recupere su relevancia histórica en el Caribe, sino que se convierta en una joya fundamental para el turismo dominicano.











