Santo Domingo, RD. – El sistema financiero dominicano destinó al turismo un total de US$3,293 millones al turismo en 2025 lo que representó un crecimiento de un 67% en los últimos cinco años de la cartera de crédito bancario al sector.
Así se evidenció ayer durante la realización del foro «Capital, Confianza y Crecimiento: Banca y Turismo» evento que concluyó que, dentro del ecosistema que ha impulsado el sector, la banca múltiple se ha consolidado como un socio estratégico para la expansión y diversificación de la oferta turística nacional.
El foro tuvo como escenario el hotel El Embajador y por organizadores a la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) y la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores) reuniendo allí a los principales ejecutivos del sistema financiero y la industria hotelera para pasar un balance sin precedentes de la relación entre el capital y el turismo dominicano.
Los números que definen una década de expansión
Los datos presentados durante el evento dibujaron un panorama de crecimiento sostenido que pocos sectores productivos del país pueden exhibir. Solo en 2025, el sistema financiero dominicano destinó 3,293 millones de dólares al turismo a través de tres mecanismos: préstamos bancarios, mercado de valores y préstamos offshore de acuerdo con datos de la Superintendencia de Bancos.
Dentro de ese total, la cartera de préstamos de las entidades de intermediación financiera al sector fue de 1,860 millones de dólares, alrededor de 116,980 millones de pesos, al cierre del año pasado, manteniendo una tendencia de crecimiento del 10.3% en la última década.
El dato quizás más revelador del foro fue presentado por el propio presidente de Asonahores, el empresario Juan Bancalari quien informó que la banca múltiple dominicana ha incrementado en un 67% la cartera de crédito destinada al turismo entre 2020 y 2025, alcanzando más de RD$112,000 millones, lo que evidencia la confianza del sistema financiero en el sector.
Ese volumen de financiamiento fue complementado por cifras igualmente contundentes sobre atracción de inversión extranjera. La viceministra técnica del Ministerio de Turismo, Jacqueline Mora, reveló que el turismo atrajo US$13,000 millones en inversión en los últimos cinco años, un flujo de capital que refleja no solo el crecimiento del sector, sino su capacidad de expandirse más allá de los polos tradicionales.
Mora precisó que esa inversión incluye proyectos hoteleros e inmobiliarios que representan aproximadamente el 20% del total y forman parte de una estrategia orientada a diversificar la oferta turística.
La voz de la ABA: estabilidad como cimiento de la confianza

La presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos Múltiples, Rosanna Ruiz, centró su intervención en los fundamentos institucionales que han hecho posible ese flujo de capital.
Ruiz sostuvo que uno de los factores determinantes ha sido el entorno institucional, señalando que «la seguridad jurídica, la estabilidad macroeconómica, política y paz social» han permitido consolidar un clima de negocios que facilita la inversión y el desarrollo de proyectos turísticos de gran escala.
En términos de rendimiento histórico del sector, la presidenta de la ABA destacó que la industria turística del país, durante los últimos 35 años, creció a un promedio anual de 6.6%, casi un 30% por encima de la economía dominicana que, durante ese mismo período, lo hizo a un 5.1%.
Ruiz también subrayó la dimensión social del financiamiento bancario al turismo, señalando que esta alianza ha permitido el desarrollo de proyectos a gran escala y una industria que no solo genera riqueza sino que la distribuye, promoviendo movilidad social.
La posición de Asonahores: confianza como motor del récord turístico
Para el presidente de Asonahores, Juan Bancalari, el momento que vive el turismo dominicano es el resultado de una acumulación sostenida de confianza institucional y privada.
En su discurso de apertura trazó el vínculo directo entre el financiamiento bancario y los resultados en visitantes, ocupación e infraestructura, posicionando a la banca no como un proveedor de recursos sino como un cofactor del éxito turístico nacional.
La llegada de más de tres millones de turistas en el primer trimestre de 2026, el aumento de los visitantes mes tras mes, la generación de empleos y el aporte en valor agregado al producto interno bruto fueron mencionados como evidencia del crecimiento y desarrollo del turismo nacional, unido a la banca dominicana como una alianza clave para su amplificación y diversificación.
El turismo aporta un 16% del Producto Interno Bruto, y detrás de esa cifra está el combustible financiero de más de 160,000 millones de pesos en préstamos bancarios para infraestructuras del sector.
El perfil de riesgo: morosidad mínima en toda la cartera bancaria
Uno de los argumentos más sólidos presentados para justificar la apuesta bancaria por el turismo fue el comportamiento de la morosidad.
El asesor de la Superintendencia de Bancos, Enmanuel Cedeño, informó que la morosidad del sector turístico se mantiene en apenas 0.3% al cierre de marzo de 2026, una de las más bajas del sistema financiero.
Cedeño también destacó que el financiamiento no bancario, el que se realiza a través de fondos de inversión cerrados, alcanzó los 1,231 millones de dólares al cierre de 2025.
El Banco Popular y el compromiso institucional
El presidente ejecutivo del Banco Popular, Christopher Paniagua, enmarcó el respaldo al turismo como un compromiso institucional con el desarrollo sostenible, señalando que esta industria constituye uno de los pilares del crecimiento económico nacional, la creación de empleos de calidad, la atracción de inversión extranjera y el fortalecimiento de la competitividad de la República Dominicana como destino turístico de clase mundial.
Reconocimiento a Collado y balance de la alianza público-privada

El foro también fue escenario de un gesto simbólico cargado de significado político y sectorial.
Y es que los ejecutivos de la ABA otorgaron un reconocimiento al ministro de Turismo, David Collado, en mérito a su contribución al fortalecimiento y dinamización nacional, destacando su gestión en la recuperación sostenida del sector, la promoción del país en mercados clave y la generación de condiciones que han impulsado la inversión y el crecimiento del turismo como motor estratégico de la economía dominicana.
Al recibir la distinción, Collado ofreció un recuento del impacto de la alianza público-privada. Recordó que durante la pandemia ese pacto logró aumentar las habitaciones hoteleras de 10,000 a 85,000 y elevar los ingresos anuales por turismo de 800 millones a más de 11,000 millones de dólares.
Durante el foro, las autoridades participantes coincidieron en que el turismo ha evolucionado hasta convertirse en un eje transversal de la economía dominicana, con una capacidad comprobada para dinamizar distintas actividades productivas y generar oportunidades de desarrollo en todo el territorio nacional.
El mensaje central del encuentro fue que la alianza entre la banca múltiple y el sector turístico no es coyuntural sino estructural. Tres décadas de financiamiento sostenido, una morosidad cercana a cero y cifras de inversión en ascenso dibujaron en el Hotel El Embajador el retrato de dos sectores que han aprendido a crecer juntos, y que, a juzgar por las cifras presentadas, no tienen intención de detenerse.











