Punta Cana, La Altagracia, RD. – Una flor de girasol amarilla sobre fondo verde. Pequeña, discreta, pero cargada de significado. Es ser parte del Hidden Disabilities Sunflower. Esa es la imagen que desde ahora identifica al Aeropuerto Internacional de Punta Cana (PUJ) como parte de una red global de solidaridad con quienes viajan cargando una condición que los demás no pueden ver.
El Aeropuerto de Punta Cana anunció su incorporación al programa internacional Hidden Disabilities Sunflower, una iniciativa global que apoya a personas con discapacidades no visibles, convirtiéndose en el primer aeropuerto de la República Dominicana en unirse a este movimiento.
La adhesión al programa no es un gesto simbólico. El sistema opera mediante el Sunflower Lanyard, una cinta identificadora que los pasajeros pueden portar para indicar de manera discreta que podrían necesitar más tiempo, ayuda o comprensión durante los procesos del aeropuerto. Al verla, el personal del PUJ está capacitado para ofrecer orientación clara, comunicación accesible y acceso a espacios de asistencia tranquilos. Un sistema simple, pero transformador: convierte la empatía en protocolo.
Una apuesta por el turismo sin exclusiones
El anuncio llega en un momento especialmente significativo para Punta Cana. El PUJ conecta 81 aeropuertos internacionales en 26 países y moviliza alrededor de ocho millones de pasajeros al año, lo que lo coloca entre los grandes hubs del Caribe. En ese volumen de tráfico, la inclusión no es un detalle accesorio: es una necesidad urgente.
La incorporación al Sunflower llega apenas días después de que el PUJ fuera reconocido como el «Mejor Aeropuerto de Centroamérica y el Caribe» en los World Airport Awards 2026, organizados por Skytrax, una de las evaluaciones más rigurosas de la industria aeroportuaria mundial. Sumada a la certificación de cuatro estrellas Skytrax, al Nivel 3 de acreditación en Experiencia del Cliente del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) y a sus certificaciones ISO, esta nueva membresía completa el cuadro de un aeropuerto que ya no compite solo en cifras, sino en valores.
Para los mercados emisores —especialmente Estados Unidos, Canadá y Europa, donde el programa Sunflower es ampliamente conocido y reconocido— el gesto tiene peso concreto: significa que Punta Cana y la República Dominicana están preparados para recibirlos a todos.
Las voces del acto
En el acto de incorporación, Lisbeth Cabrera, representante local de Sunflower, destacó el alcance de la decisión. Cabrera señaló que con este paso el aeropuerto refuerza su compromiso con una experiencia más inclusiva, respetuosa y accesible para todos los pasajeros, especialmente para quienes viajan con discapacidades no visibles, avanzando hacia un entorno donde cada persona pueda hacerlo con confianza, comprensión y dignidad.
Por su parte, Alberto Smith, director de Operaciones Landside y Cargo del PUJ, explicó la motivación institucional detrás del paso. Smith afirmó que en el aeropuerto trabajan para que cada pasajero se sienta acompañado y comprendido desde el momento en que llega, y que la incorporación al programa representa un paso importante para fortalecer una cultura de empatía y atención consciente dentro de sus operaciones. La actividad contó también con la presencia de Francina Hungría, socia y fundadora de Puentes de Inclusión y encargada de Implementación de Tecnologías Accesibles para Personas Invidentes en el Gabinete Social de la Vicepresidencia de la República, cuya participación subraya que este esfuerzo dialoga con una agenda nacional más amplia de accesibilidad.
Más allá del aeropuerto: un mensaje de país
Lo que ocurre en las terminales del PUJ tiene resonancia más allá de sus puertas de embarque. Como principal puerta de entrada al país, el Aeropuerto de Punta Cana es el primer aeródromo privado de uso comercial internacional del mundo y su posicionamiento como referente de calidad arrastra consigo la imagen de todo el destino.
Adherirse al Sunflower envía una señal nítida al mercado global: la República Dominicana no solo ofrece playas de ensueño y hoteles de clase mundial, sino también la infraestructura y la sensibilidad para recibir a turistas con autismo, demencia, ansiedad, condiciones crónicas del dolor, trastornos auditivos u otras condiciones que no siempre resultan evidentes a simple vista. Un segmento de viajeros que, junto a sus familias y acompañantes, representa una parte creciente e influyente del turismo mundial.
Con esta iniciativa, el aeropuerto busca identificar a pasajeros que requieran asistencia adicional de manera respetuosa y discreta, optimizar la experiencia de viaje garantizando tiempos y procesos más flexibles, y promover un entorno donde la empatía y la comprensión sean parte de cada interacción. En un destino que cerró 2025 batiendo récords consecutivos de vuelos y pasajeros, el desafío ya no es solo atraer más viajeros, sino asegurarse de que ninguno se quede atrás. Una girasol en la solapa es, hoy, la respuesta del Aeropuerto de Punta Cana a ese desafío.
El Aeropuerto Internacional de Punta Cana (PUJ) opera con dos pistas, 41 puertas de embarque y cuatro salones VIP, y ha sido reconocido durante ocho años consecutivos como el mejor aeropuerto de su categoría en el Caribe y Latinoamérica por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI).











