Santo Domingo, RD. – La República Dominicana no solo lidera en llegadas turísticas en el Caribe. Lidera también en la disposición de sus visitantes a volver. Esa es la conclusión más poderosa que arroja el estudio de satisfacción del turista presentado por el ministro de Turismo, David Collado, y la viceministra técnica, Jacqueline Mora, correspondiente al primer trimestre de 2026: el 93% de los encuestados afirmó que regresaría al país — dos puntos por encima del 91% que se registraba habitualmente — y la satisfacción general del visitante se situó en 4.5 sobre una escala de 5, el equivalente al rango de los destinos de cinco estrellas.
El estudio no es una muestra pequeña. En el primer trimestre se realizaron cerca de 100,000 encuestas — 25,000 en enero, 36,000 en febrero y 37,000 en marzo — abarcando a turistas de todos los mercados emisores y motivaciones de viaje. Collado fue claro sobre la razón de ese esfuerzo de campo: «Si no conocemos a nuestros turistas, no sabemos qué mejorar, no sabemos qué hacer ni cómo mercadear la República Dominicana.»
Una satisfacción que no distingue motivo ni compañía
Los datos de satisfacción revelan una notable consistencia a través de todos los perfiles del visitante. Los turistas que vinieron por ocio registraron 4.4 de satisfacción; quienes llegaron por visita a amigos y familiares, 4.6; los viajeros de negocios, 4.4; quienes eligieron el país para bodas y luna de miel, 4.5; y los turistas deportivos, también 4.5. Por tipo de compañía, los resultados son igualmente estables: viajeros en familia registraron 4.4, en pareja 4.5, con amigos 4.4, en solitario 4.5 y con compañeros de trabajo 4.5.
La consistencia de esos números a través de segmentos tan distintos apunta a algo estructural: la satisfacción no depende de quién viene ni de por qué viene, sino de la calidad de la experiencia misma. Por mercado de origen, los residentes en Estados Unidos puntuaron 4.5, los canadienses 4.4, los argentinos 4.5, los colombianos 4.7 — la nota más alta de todos — y los franceses 4.3.
El agente de viajes no ha muerto: mueve al 51% de los turistas

Uno de los datos más reveladores del estudio — y políticamente más significativos para el Ministerio — es que el 51% de los turistas que visitaron el país en 2026 compraron su tique aéreo y alojamiento dentro de un paquete de viajes. El ministro Collado lo celebró con una nota de humor: «En algún momento alguien expresó en Dominicana que el ministro estaba loco, que ya los agentes de viajes eran cosas del pasado. Y aquí estamos viendo el resultado.»
Ese resultado valida una estrategia que Collado ha ejecutado personalmente: 109 roadshows realizados en toda América Latina, Estados Unidos, Canadá y Europa, presentando la oferta dominicana ante agentes de viajes y turoperadores. La apuesta por el canal tradicional de distribución, lejos de ser anacrónica, está generando la mitad del flujo turístico que recibe el país.
Las redes sociales informan, la publicidad digital convierte
El canal digital también tiene su historia propia en este estudio. El 77% de los turistas utilizó las redes sociales para conocer los destinos donde iban a viajar antes de decidirse. Facebook e Instagram mantienen un peso importante, pero ya aparecen con fuerza YouTube y TikTok como plataformas que inciden en la decisión de viaje, reflejando un perfil de visitante cada vez más joven y más influenciado por contenido audiovisual de formato corto.
El 61% de los encuestados vio publicidad de República Dominicana en Internet, y esa publicidad incidió en la decisión de viajar al país del 56% de quienes la vieron — un indicador de efectividad publicitaria que el equipo del Centro de Inteligencia del Ministerio calificó como resultado directo de la capacidad analítica que han desarrollado para afinar las inversiones en comunicación digital.
Más allá del hotel: el turismo activo gana terreno
Otro hallazgo central del estudio es que República Dominicana está dejando de ser exclusivamente un destino de sol y playa pasivo. 5 de cada 10 turistas realizó actividades fuera de su alojamiento durante su estadía, una proporción que abre una ventana de oportunidad económica enorme para los operadores de excursiones, los destinos culturales y las experiencias locales.
La Isla Saona sigue siendo el imán más poderoso: el 30% de todos los turistas encuestados la visitó, confirmando que este destino natural es el activo de experiencia más solicitado del inventario turístico dominicano. Le siguen la participación en snorkeling con un 19%, los paseos en buggy con 16%, y la visita a la Ciudad Colonial de Santo Domingo con 13% — un crecimiento notable frente al 8% que se registraba antes, que refleja el trabajo de posicionamiento de la capital como destino turístico-cultural de relevancia dentro del viaje.
El 87% de los turistas tuvo una buena experiencia gastronómica, dato que Collado situó en el contexto de la diversificación que persigue el Ministerio: «No solo somos sol y playa, sino gastronomía, deporte, cultura y demás.» Y el 90% valoró positivamente las playas dominicanas, confirmando que la oferta de litoral sigue siendo la columna vertebral del atractivo nacional. El 83% de quienes realizaron actividades fuera del hotel repetiría esas experiencias.
Visa Inc.: cuando los datos de consumo reemplazan las preguntas

Detrás de las encuestas, el Ministerio ha estado construyendo en paralelo una segunda capa de inteligencia de mercado, «más profunda, más granular y más difícil de obtener con un cuestionario convencional», según explicó Jacqueline Mora. La pregunta que motivó esa búsqueda fue planteada por el propio ministro Collado: ¿cómo conocer el tamaño real del derrame económico que genera el turismo sin tener que preguntárselo al visitante en una encuesta interminable?
La respuesta llegó en la forma de una alianza estratégica con Visa Inc., formalizada en febrero de 2026 y que convirtió a República Dominicana en el primer país del Caribe en concretar este tipo de acuerdo con la compañía global de pagos. La alianza contempla el desarrollo de iniciativas conjuntas de promoción, campañas segmentadas, beneficios exclusivos y experiencias dirigidas a viajeros internacionales, además de activaciones estratégicas que incentiven el viaje y el consumo en destino. Noticias
El mecanismo central es la capacidad de Visa para mapear, por categoría de gasto y por destino específico, cómo y dónde gastan los turistas que usan sus tarjetas. Esa información — que la red global de pagos de Visa genera de manera orgánica a través de sus transacciones — permite al Ministerio saber si el turista gasta más en gastronomía o en entretenimiento, en qué zonas del país concentra sus consumos, y cómo varía ese comportamiento según el mercado de origen del visitante.
La meta de la alianza es elevar el gasto promedio diario del turista, que actualmente oscila entre los 130 y 160 dólares, mediante ofertas personalizadas en gastronomía, comercio y entretenimiento. CaribEmpresarial Gracias a las herramientas de análisis de comportamiento de consumo de Visa, el Ministerio podrá identificar patrones de gasto en tiempo real y dirigir tanto la inversión en calidad como los esfuerzos de mercadeo hacia las categorías que los propios turistas están privilegiando con su billetera.
El objetivo declarado es acompañar al visitante en cada etapa de su viaje, desde la planificación hasta su regreso a casa, ofreciendo experiencias más fluidas, seguras y memorables, facilitando su interacción con la oferta local — hoteles, gastronomía, entretenimiento, comercios y experiencias culturales — y generar un vínculo emocional que trascienda el viaje. Noticias
Jorge Lemus, vicepresidente Senior y gerente general para el Caribe y Centroamérica de Visa, describió la alianza como «un paso importante hacia un modelo de desarrollo turístico más innovador, inclusivo y sostenible», resaltando que «la colaboración público-privada es clave para generar oportunidades y bienestar a largo plazo.» N Digital
El turista ya tiene nombre, hábitos y preferencias. Ahora también tiene huella de consumo
La presentación de Collado y Mora dibujó esa mañana un Ministerio que ha pasado del turismo de volumen al turismo de inteligencia: sabe de dónde vienen los turistas, qué les satisface, cómo se enteran del destino, cómo compran su viaje, qué hacen cuando llegan y si volverían. Y ahora, gracias a Visa, también sabrá en tiempo real cómo distribuyen su gasto una vez dentro del país.
Ese salto que va de la encuesta a la transacción, del cuestionario al dato de consumo, es el que le permite al país afinar simultáneamente dos palancas: la calidad de la experiencia, reforzando lo que el turista ya valora con su dinero; y la comunicación, invirtiendo la promoción en los mercados y perfiles donde la efectividad es demostrable. Con 93 de cada 100 turistas dispuestos a volver, el desafío ya no es atraer: es merecer el regreso.











