Barahona, RD. – El antiguo Hotel Guarocuya, ícono decadente del malecón barahonero, vive un nuevo capítulo. El pasado sábado, el presidente Luis Abinader inauguró en sus instalaciones la Escuela de Formación Técnico Profesional Guarocuya, un centro del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) que capacitará a jóvenes y adultos de la región Enriquillo en hotelería, gastronomía y servicios turísticos.
La apertura del centro fue el cierre de una jornada de inauguraciones del mandatario en las provincias Independencia y Barahona, que incluyó un puente sobre el río Penitente en Boca de Cachón, calles asfaltadas en Tierra Nueva (Jimaní), el techado de la Escuela Leonor Novas Volquez y la rehabilitación de 20.6 kilómetros de la carretera Cabral–Polo.
En las palabras centrales del acto, el mandatario comisionó al rector de la Universidad Católica Tecnológica de Barahona (Ucateba) y al gerente general de la Corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo del Turismo para que, juntos, uno en la parte técnica y la otra en la parte profesional, administren la parte hotelera, porque la próxima vez que vuelva a Barahona se hospedará en dichas instalaciones.
Dijo que, como parte de la estrategia para el desarrollo regional, conversó con los responsables del Fideicomiso Pedernales a los fines de que asesoren al centro de formación porque la región tiene que ser el lugar de donde se recluten los recursos humanos más importantes que demanda la industria hotelera, pero que para eso tienen que estar capacitados.
“Yo lo que quiero es que ese desarrollo sea para toda la región Enriquillo y que los mejores sueldos y las mejores posiciones las ocupen los dominicanos y dominicanas”, enfatizó el gobernante.
Un hotel-escuela para el sur

Al centro, el presidente Luis Abinader junto a Rafael Santos Badía, titular del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT) y la directora de Infotep, Mayra Morla Pineda, en el acto de inauguración de la Escuela de Formación Técnico Profesional Guarocuya, en Barahona. Foto Presidencia de la República.
La nueva escuela ocupa el edificio que por décadas fue el Hotel Guarocuya, situado en el malecón de Barahona, conocida como «La Perla del Sur». Según informó la Presidencia, en el centro se capacitará a residentes de la región Enriquillo en hotelería, gastronomía, gestión de alimentos y bebidas, y servicios turísticos especializados, con el objetivo de preparar recursos humanos para el desarrollo turístico de Pedernales, el puerto de Barahona y la región circundante.
La infraestructura conserva 31 habitaciones hoteleras, además de cocina industrial, piscina y espacios de práctica reales, lo que la convierte en un auténtico hotel-escuela: los estudiantes se formarán en un entorno operativo similar al de un establecimiento turístico real, no solo en aulas teóricas.
A estos trabajos se sumaron una nueva piscina panorámica, terraza en el segundo nivel, áreas para bar y restaurante, jardinería, paisajismo, aceras y senderos internos, aprovechando la ubicación privilegiada del inmueble frente al litoral de playa Punta Inglesa y sus vistas hacia el mar Caribe y la bahía.
El histórico Guarocuya: de orgullo trujillista a símbolo en ruinas
Para entender el peso simbólico de esta inauguración hay que remontarse casi setenta años atrás. El Hotel Guarocuya fue construido a mediados de la década de 1950 —las fuentes ubican su apertura entre 1956 y 1959— como parte de una red de hoteles estatales impulsada por el régimen de Rafael Leónidas Trujillo para atender el naciente turismo interno. Esa red incluyó también el Hotel Matún de Santiago, el Hotel Maguana de San Juan de la Maguana, el Hotel San Cristóbal, el Hotel Montaña en Jarabacoa, el Hotel Suiza en Constanza, el Hotel Caoba en Mao y el Hotel Marién en Santiago Rodríguez, además del pionero Hotel Hamaca en Boca Chica.
Con apenas 26 habitaciones en su versión original, el Guarocuya se convirtió rápidamente en el hotel más famoso de la provincia y en el escenario predilecto para bodas, fiestas de gala y reinados de belleza. Su relevancia era tal que el propio Trujillo mantenía allí una suite de uso personal, hoy conservada como pieza de museo en la explotación privada que operó el inmueble en años recientes. Tan importante era el hotel para la ciudad que en 1958 el gobierno amplió y pavimentó la avenida de acceso al edificio, bautizada después como avenida Enriquillo, mediante un decreto firmado por el propio Trujillo.
Durante décadas el hotel fue administrado bajo distintos esquemas de arrendamiento estatal a través de la Corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo del Turismo (Corphotel), pasando por distintas familias operadoras. Pero el paso del tiempo, la falta de inversión sostenida y los cambios de administración fueron deteriorando la propiedad. En febrero de 2022, el cierre definitivo de sus operaciones comerciales marcó el fin de una era y abrió el debate público sobre el destino del inmueble: hubo incluso propuestas de convertirlo en hospital oncológico, finalmente descartadas ante el reclamo de la comunidad y de voces de la prensa regional que insistían en que la ubicación privilegiada del malecón debía preservarse para un uso turístico.
Fue en ese contexto que, en octubre de 2022, el Gobierno formalizó la entrega del edificio al Infotep para instalar allí lo que entonces se denominó Centro Tecnológico Hotel Escuela Turística Guarocuya, con la promesa de impartir formación en cocina, pastelería, bar y restaurante, servicios de habitación y alojamiento, animación hotelera, guías turísticos, ecoturismo y mantenimiento de edificaciones hoteleras, entre otras áreas. La inauguración de este sábado representa la materialización de aquel anuncio, casi cuatro años después.
Una apuesta por el capital humano del turismo en la región Enriquillo
Más allá del valor patrimonial y sentimental del edificio, la reapertura del Guarocuya como escuela técnica se enmarca en una estrategia más amplia de desarrollo turístico para el suroeste dominicano, una de las regiones históricamente más postergadas del país.
La región Enriquillo —que agrupa a las provincias Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales— concentra algunos de los atractivos naturales más singulares de República Dominicana: el Lago Enriquillo y la Isla Cabritos, las playas de Bahía de las Águilas en Pedernales, los balnearios de Los Patos y San Rafael, y el desarrollo hotelero que ya despega en Cabo Rojo. Sin embargo, ese potencial ha chocado tradicionalmente con dos limitaciones: la conectividad vial deficiente y la escasez de mano de obra calificada para atender estándares turísticos internacionales.
La apertura simultánea, ese mismo día, de tramos carreteros como Cabral–Polo —que conecta con Pedernales y Cabo Rojo— junto con la puesta en marcha de la escuela de formación técnica, sugiere una lógica de intervención integral: no basta con construir carreteras y hoteles si la región no cuenta con el personal capacitado para operarlos.
En ese sentido, el Centro Infotep Guarocuya busca cerrar precisamente esa brecha, formando desde bases operativas —camareras de piso, cocineros, meseros, guías— hasta perfiles de gestión hotelera, con miras a que el crecimiento turístico que se proyecta para Pedernales y el puerto de Barahona se traduzca en empleo para la población local, y no dependa exclusivamente de mano de obra traída de otras regiones del país.
El hecho de que la escuela funcione como un hotel-escuela real —con habitaciones, cocina industrial y piscina operativos— también responde a una tendencia consolidada en la formación técnica hotelera: la enseñanza dual, que combina teoría con práctica en condiciones similares a las de un empleo real, facilitando la transición de los egresados hacia el mercado laboral.











