Santo Domingo, RD.- El Senado de la República aprobó esta semana dos contratos de préstamos por un monto total de US$600 millones destinados a fortalecer la resiliencia climática del país y financiar un ambicioso programa de agua potable, saneamiento y reúso en la zona turística de Punta Cana-Bávaro, una de las regiones de mayor crecimiento económico y demográfico de la República Dominicana.
La mayor partida corresponde a un financiamiento de hasta US$400 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recursos que serán utilizados para ejecutar el Programa Integral de Agua Potable, Saneamiento Universal y Reúso para la Zona de Punta Cana-Bávaro, Fase III, bajo la responsabilidad del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA). El Senado también ratificó un segundo préstamo por US$200 millones destinado a programas de acción climática y fortalecimiento de la capacidad del país para enfrentar los efectos del cambio climático.
La aprobación legislativa llega en un momento en que Punta Cana-Bávaro experimenta una fuerte expansión turística, inmobiliaria y poblacional, situación que ha incrementado significativamente la demanda de agua potable y de infraestructuras de saneamiento modernas. Según la documentación presentada por el Poder Ejecutivo y el BID, el programa busca mejorar la salud pública, proteger el acuífero costero y garantizar una gestión más sostenible de los recursos hídricos en la principal zona turística del país.
El primer crédito, por un monto de US$200 millones fue suscrito entre la República Dominicana y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Estos recursos serán destinados a la ejecución de acciones relacionadas con el cambio climático y estarán bajo la responsabilidad del Ministerio de Hacienda y Economía.
El segundo convenio fue firmado entre el Gobierno dominicano y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el pasado 19 de febrero de 2026, por la suma de US$400 millones.
Los fondos serán utilizados en la tercera fase del Programa Integral de Agua Potable, Saneamiento Universal y Reúso para la Zona de Punta Cana-Bávaro.
Protección ambiental para el principal destino turístico del país
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su enfoque ambiental. Las autoridades han explicado que las obras permitirán ampliar el acceso a agua potable segura, incrementar la cobertura de saneamiento y promover el reúso de aguas residuales tratadas, reduciendo así la presión sobre los acuíferos subterráneos que abastecen a la región turística de Punta Cana-Bávaro.
La iniciativa también contempla mejorar la gestión integrada del recurso hídrico y contribuir a la protección del acuífero costero, considerado uno de los activos ambientales más importantes para la sostenibilidad del destino turístico. El BID identifica como objetivos prioritarios del programa el acceso universal al agua potable, el saneamiento seguro y la preservación de los ecosistemas asociados a la franja costera del este dominicano.
Obras de alcance regional
De acuerdo con datos ofrecidos por el INAPA la intervención tendrá un alcance regional y abarcará más de 300 kilómetros de litoral en la región Este, incluyendo comunidades de Boca Chica, San Pedro de Macorís, La Romana, Higüey y el corredor turístico de Bávaro-Punta Cana.
Las autoridades consideran que la ejecución de esta tercera fase permitirá responder al crecimiento sostenido de la demanda de servicios básicos en una zona que concentra gran parte de las inversiones hoteleras y turísticas del país. De acuerdo con INAPA, la expansión de las redes de agua potable y saneamiento es indispensable para garantizar la competitividad futura del destino y preservar la calidad ambiental que sustenta su desarrollo.
Una inversión estratégica para el turismo dominicano
El proyecto adquiere especial relevancia debido a que Punta Cana-Bávaro constituye el principal enclave turístico de República Dominicana, concentrando la mayor oferta hotelera del país y recibiendo millones de visitantes cada año. La disponibilidad de agua potable, el tratamiento adecuado de las aguas residuales y la protección de los recursos naturales son considerados factores críticos para mantener la competitividad internacional del destino.
Especialistas en desarrollo turístico han advertido durante años que el crecimiento acelerado de la región exige inversiones de gran escala en infraestructura hidráulica para evitar presiones sobre los acuíferos y garantizar la sostenibilidad del modelo turístico. La aprobación de este financiamiento busca precisamente anticiparse a esos desafíos y asegurar que el crecimiento económico vaya acompañado de una adecuada gestión ambiental.
Con la ratificación del Senado, ambos contratos avanzan en el proceso de formalización financiera y representan una de las mayores inversiones recientes en infraestructura hídrica y resiliencia climática vinculadas al sector turístico dominicano.











