Jarabacoa, La Vega, RD.- Concluyó desde el corazón de Jarabacoa conectado con todo el país y varios lugares en el mundo la versión número 18 del Festival de Poesía en la Montaña.

La pandemia llevó a la Fundación Festivales de la Montaña, organizadora de mayor encuentro de poetas de República Dominicana y la diáspora, a realizar todo un maratón de poesías de manera virtual, utilizando las plataformas ZOOM, Facebook Live y YouTube, con la participación simultánea de poetas nacionales, de Estados Unidos y diversas ciudades de Europa.

La coordinadora general del Festival, la poeta Taty Hernández, agradeció el brindado por todas las personalidades e instituciones que dieron apoyo al evento, pero en especial agradeció la conexión al maratón poético que comenzó el pasado 19, de todas las personas y poetas que dijeron presente cada día.

El Festival de Poesía en la Montaña arrancó la mañana de este sábado con un encuentro de poetas mediante la plataforma Zoom transmitido en vivo por su canal de Facebook  con un recital de los “versos frescos y jóvenes de Jarabacoa” a cargo del Club de Lectura Roberto Marcallé Abreu y del Círculo Literario Ángela Hernández, recital que condujo Sonia Adames, poeta y de las principales colaboradoras del festival.

Luego una Mañana Poética con las voces de Manuel Llibre, Eridania Montero, Ramón Eloy Abreu, Rita Díaz, Rafael Dionisio Concepción y Ángela Echavarría. El programa de clausura continuó con Poetas por Europa con lecturas de Daniel Tejada, Leonardo Reyes Jimenez, Marielys Duluc, Bernardo Silfa Bor, Simeón Arredondo, Nelson Ricart Guerrero y Fara Hallal.

Al mediodía hubo un concierto virtual de Rap Poematrix y al caer la tarde será el Extranbote, una gala de poética virtual.

Taty Hernánez, poeta, abogada, narradora, articulista y gestora cultural.

Hernández, gestora del festival, destacó que más que nunca la poesía se hace necesaria y sirve como medio catalizador para aligerar los sentimientos provocados por esta larga experiencia pandémica que vive la humanidad. Y es que el Festival de Poesía en la Montaña, además de juntar a poetas y actualizar las creaciones poéticas, implicaba una activación del turismo en Jarabacoa dentro del turismo en República Dominicana.

Pedro Antonio Valdez, Director Ejecutivo del Festival, de su lado destacó que el festival contempló reconocimientos póstumos a los escritores René Rodríguez Soriano y Federico Jóvine Bermúdez. Este último autor fue asistente asiduo a casi todas las ediciones del Festival desde sus inicios. La modalidad virtual ha permitido crear un extenso programa de actividades y lecturas que totalizan medio centenar de eventos.

Entre ellos recitales, lectura de décimas, poemas musicalizados, arte de la montaña y diversas iniciativas culturales entre las que destaca un Panel sobre los Festivales de Poesía con la participación de gestores culturales de Colombia, Panamá y República Dominicana.

Av. La Confluencia en Jarabacoa
Tradicionalmente, durante 17 años, el Festival de Poesía en la Montaña reunia a decenas de poestas nacionales y de la diáspora durante toda una semana de poesías y disfrute de las bellezas de Jarabacoa.

Participaron poeas de la talla de José Mármol, Mateo Morrison, Angela Hernández, José Rafael Lantigua, Basilio Belliard, Rhina Espaillat, Marivell Contreras, Juan Matos, Rei Berroa, Néstor Rodríguez, Rafael García Romero, Juan Freddy Armando, Rannel Báez, Manuel Llibre Otero, Rafael Peralta Romero, Oscar Peña entre otros. Asimismo, participarán escritores de diferentes países de América y Europa y grupos culturales como La Tertulia de Orlando, FL.

Pero intercambiaron poemas en perfecta armonía jóvenes creadores y poetas de larga data bajo la bandera de la poesía como camino hacia la liberación de la opresión que nos provoca la pandemia”, expresó Hernández quien se mostró confiada en que para el 2021 los poetas regresen nueva vez a la bella Jarabacoa, lugar de residencia del Festival de Poesía en la Montaña.

El Festival

Se trata de un espacio de encuentro para que los poetas del siglo 21 puedan compartir sus creaciones fuera de la rutina diaria y de las grandes urbes, con el verso en la mirada buscando la luz de las estrellas que casi pueden tocar con la punta de sus dedos.