Cada 21 de enero en República Dominicana celebra como fiesta nacional el día de La Altagracia, cercano al natalicio del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, genera unos asuetos propicios para vacacionar en el país.

Hoy, 21 de enero, se celebra el Día de la Altagracia, jueves no laborable que se acerca al próximo lunes 25 en que se celebrará el nacimiento de Duarte moviendo la fecha del martes 26 de acuerdo con la Ley 139-97.

La Altagracia, matrona de muchos pueblos americanos

A advocación mariana tiene muchas formas en República Dominicana, como igual ocurre en todas las sociedades católicas. La Altagracia y Las Mercedes son las más importantes en este país, seguidas de Fátima, del Carmen, de los Dolores.  Guadalupe en México, Luján en Argentina, Del Carmen de Maipú en Chile, Señora de Chiquinquirá en Colombia, Nuestra Señora de los Ángeles en Costa Rica, Caridad del Cobre en Cuba, Notre Dam Du Cap en Canadá, Copacabana en Bolivia, La Aparecida en Brasil, Señora del Quinché en Ecuador. Así va cambiando de cultura cristiana en cultura cristiana.

La Protectora del Pueblo Dominicano

Imagen de la Virgen de la Altagracia
Imagen de la Virgen de la Altagracia

La Altagracia, en el más alto grado sagrado en la costumbre cristiana es la virgen Protectora del Pueblo Dominicano. Por razones propias de las advocaciones, la misma Madre de Jesús, pero en su papel de Mercedes, es decir, de su gracia y favor de Dios, es la Patrona de todo el país.

La adoración a la Virgen de La Altagracia, se reforma a la época colonial en el desarrollo de la primera ciudad del nuevo mundo, desde donde se extendió a todas las Américas.

La historia refiere que el 12 de mayo de 1512 fue erigida en parroquia la villa de Salvaleón de Higüey por el obispo de Santo Domingo, García Padilla. Justo para esa época, se instalaron en Higüey los hermanos Alonso y Antonio de Trejo, naturales de Plasencia, en Extremadura (España), quienes fundaron un trapiche para producir azúcar.  Al mudarse estos hermanos a la villa de Higüey, trajeron consigo la imagen de la Virgen de la Altagracia y, más tarde, la ofrecieron a la parroquia para que todos pudieran venerarla.

De la batalla de las flechas a la Sabana Real de la Limonade

Fresco que ilustra la batalla del Santo Cerro entre españoles y taínos
Fresco que ilustra la batalla del Santo Cerro entre españoles y taínos de acuerdo a las leyendas tradicionales sobre el hecho.-

Para las fiestas de las Mercedes cada 24 de septiembre los españoles celebraban el triunfo de la batalla contra taínos.

Y es que para frenar un levantamiento taíno y justificar la matanza de aborígenes por parte de los colonizadores, se creó el mito del milagro ocurrido en el Santo Cerro.

Los pueblos de la llanura de lo que es hoy La Vega Real intentaron detener a los invasores cerca del Santo Cerro. Pero los españoles eran muy superiores. Montaban bestias (caballos) que los taínos no conocían. Estaban armados con arcabuces, espadas o bayonetas que destrozaban y cortaban en tajos su carne desnuda. Le acompañaban otras fieras desconocidas para los indios que ladraban y mordían hasta destrozar la carne y matar. Pero para santificar esa «batalla» hubo una aparición de la Virgen de la Mercedes colgada de un naranjo y las flechas de los indios se devolvían hacia ellos y éstos huyeron despavoridos. De ahí rendir culto a la Virgen María, madre de Jesús, por su apoyo contra los taínos en su versión de Las Mercedes, la gracia dada a favor de sus creyentes.

La devoción mariana de la Altagracia fruto de otra batalla 

Fresco sobre la Batalla de la Sabana Real o de la Limonade entre españoles y franceses. Fuente Historia Dominicana en Gráficas.
Fresco sobre la Batalla de la Sabana Real o de la Limonade entre españoles y franceses. Fuente Historia Dominicana en Gráficas.

Corría el 1690 cuando tropas españolas dirigidas por Antonio Miniel invadieron el territorio del Oeste donde hoy es Haití y justo el 21 de enero de 1961 tropas españolas al mando del Gobernador Francisco Segura Sandoval derrotaron a fuerzas francesas en la batalla de Sabana Real de la Limonade.

Cuentan los historiadores que las tropas procedentes de la parte española de la isla habían elevado plegarias a Nuestra Señora de la Altagracia la víspera del combate. A María de la Alta Gracia le ofrecieron que si salían vivos de la batalla, harían que se conociese esa advocación mariana. Como ganaron la batalla comenzaron a celebrar como «aguiluchos campeones en medio del toque de queda», y así comenzó la devoción mariana cada año el 21 de enero cambiando la fiesta anual del 15 de agosto en Higuey.