Santo Domingo, RD.- Fue la primera parroquia del Nuevo Mundo; cantera testigo del crisol que por más de 600 años fundió nuestra cultura; obra de los primeros esclavos africanos pulverizados día a día en las canteras del Santo Domingo Colonial; cementerio y fosa común de las pestes de siglos pasados; santuario de clemencias de los marineros de tiempos coloniales y reservorio de sus ofrendas;  asilo eclesiástico por disposición del Papa Clemente XIV; pila bautismal del Padre de la Patria; patrimonio cultural de la humanidad (UNESCO 1990). Eso es la Iglesia de Santa Bárbara de los Hombres del Mar en la Ciudad Primada de América.

Su nave y sus ocho capillas conforman un pasaje vivo de la arquitectura colonial, de su estilo eclético de una combinación del “gótico tardío, el renacentista, el barroco y de las distintas intervenciones a lo largo de su historia. Pero más aún, el templo es una página viva del arte pictórico eclesial, con sus cuadros como recurso espiritual y didáctico de la evangelización del Nuevo Mundo.

El Gobierno atendió los reclamos

Templo de Santa Bárabara ciudad Colonial de Santo Domingo
El templo presentaba un alto deterioro según se observa en esta foto de Orlando Ramos del periódico Acento del año 2015.

Luego de muchos reclamos, en enero de 2014 el Gobierno encarga a la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) de la obra. Para el 19 de diciembre pasado, el presidente Danilo Medina entrega al clero dominicano la restaurada Iglesia de Santa Bárbara de los Hombres del Mar en la Ciudad Colonial de Santo Domingo.

De nuevo, desde su templo centenario y sin temor a quedar sepultada en sus escombros, Santa Bárbara, la Mártir de Nicomedia (hoy Izmit en Turkía) vigila y protege en condiciones decentes, a las almas que habitan la Ciudad Colonial y su entorno.

La restauración incluyó la consolidación limpieza y rescate de los muros y arcos, la recuperación de las bóvedas, la reparación de su techo con ladrillos originales. Asimismo, en la parte trasera se construyó un anfiteatronorte con capacidad de 600 personas sentadas en gradas.

La historia del templo de Santa Bárbara

Templo de Santa Bárabara Ciudad Colonial de Santo Domingo
Tabernáculo y altar de la Iglesia Santa Bárbara ya restaurados.

De acuerdo con las crónicas, la Iglesia Santa Bárbara de los Hombres del Mar levantada en el barrio colonial de Los Canteros fue la primera parroquia sufragánea de la Catedral Primada de Santo Domingo.

La Iglesia de Santa Bárbara bordea la muralla que protegía el primer virreinato español en el Nuevo Mundo. Desde lo alto dominan unas vistas impresionantes de toda la Ciudad Colonial, el puerto, la desembocadura del río Ozama y el mar Caribe al horizonte.

Se levantó primero para 1537 en tablas de palmas y paja. Un ciclón habría destruido el frágil templo y para 1562 se levantaría en piedra sobre la cantera en la que esclavos africanos extraían las piedras para la construcción de la Catedral Santa María la Menor, la Muralla que protege la ciudad y varios edificios más del entorno. Terremotos (1571, 1673, 1684) e incendios (Francis Drake en 1586) implicaron reconstrucciones que explican el estilo arquitectónico eclético que muestra el templo.  Según se ha documentado, la Iglesia operó como Asilo Eclesiástico, decretado el 12 Julio de 1772 por el Papa Clemente XIV, en la citación del Rey Carlos III.

Por el rayo que fulminó a los verdugos de la mártir cristiana, desde la época medieval los artilleros de todo el mundo asumen a Santa Bárbara como su patrona y se generalizó su devoción entre  marineros, hombres de armas, electricistas y fundidores.

Los hallazgos patrimoniales en Santa Bárbara

Templo de Santa Bárabara Ciudad Colonial de Santo Domingo
En las excavaciones se restauraron pisos genoveses y se descubrieron criptas y objetos preciosos de la época colonial.

El templo de Santa Bárbara está lleno de frescos, objetos de ofrenda y pisos genoveses que para la época eran los más caros de América.  Y es que muchos marineros y comerciantes ya sabían de este santuario en Santo Domingo y traían sus ofrendas pues todos tocaban este importante puerto colonial.

Está más que documentado que, tanto la Iglesia como su plaza, fueron espacios donde creció el Padre de la Patria Juan Pablo Duarte pues vivía en la misma calle del templo. Aquí fue bautizado un 4 de febrero de 1813 con apenas un mes de nacido y se conserva allí la fuente en la que fue bautizado.

En el patio de la iglesia existió un cementerio en el que estaría enterrado los restos del canónico Benito Díaz Páez, Gobernador del Arzobispado. Se han documentado fosas dentro y fuera del templo, enterramientos comunes de las víctimas de las pestes que azotaron la colonia en siglos pasados.

Ya en febrero los arqueólogos habían identificado los restos de Ana María Duarte, hermana del patricio, fallecida cuando aún no había cumplido dos años de edad. La constancia sobre su defunción en los registros del Archivo General_de_Indias en España. Indican que “se enterró en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, de la parroquia de Santa Bárbara, con repique y oficio cantado el 9 de octubre de 1816”.

Que prometía el proyecto original de la iglesia

Templo de Santa Bárabara Ciudad Colonial de Santo Domingo
Parte trasera del templo donde se construyó el anfiteatro y a la derecha la plaza cultural de Santa Bárbara.

El diseñador y escultor dominicano Juan Gilberto Núñez estuvo a cargo de la obra y la prensa recoge sus declaraciones a lo largo del proceso revelando las intenciones primeras de la intervención.

Un crónica del periodista Juan María Ramírez del Periódico Hoy en junio 2018, resume sus expectativas. Núñez aseguraba que el sector de Santa Bárbara de Los Hidalgos Canteros, nombre real de la comunidad, se beneficiaría con la obra porque contaría con un templo del siglo XVI; con una plaza abierta  con capacidad para 2 ,500 personas, lugar para que la comunidad desarrollara sus actividades festivas como “bodas, cumpleaños, reuniones, ferias y hasta conciertos acordes con la obra y apegados a las buenas costumbres’.

Pero aún más, Núñez habló de un centro cultural “en el que se enseñará a los niños a tocar instrumentos musicales, con la finalidad de que la comunidad tenga su propia orquesta infantil”. Y también una escuela de arte culinario, “con la finalidad de que los habitantes de Santa Bárbara aprendan a desarrollar sus propios platos con las características de la zona y, de esa manera, desarrollen festivales gastronómicos y así obtener los recursos para mantener el lugar”.

Lo que sí se sabe 

Monseñor Francisco Ozoria, Arzobispo de Santo Domingo.
Monseñor Francisco Ozoria, Arzobispo de Santo Domingo.

Pese al uso social pretencioso del conjunto de obra expuesto por el escultor Juan Gilberto Núñez, el Arzobispo de Santo Domingo esbozaba sus planes para con la iglesia de Santa Bárbara.

Como una especie de respuesta sin pretenderlo, el periodista Guillermo Pérez de Listín Diario revelaba en febrero del año pasado que la iglesia católica dominicana se proponía declarar catedral castrense al santuario de Santa Bárbara y que en su altar serán coronados los cuatro patrones de las rres instituciones militares y del cuerpo de la Policía.

Al recibir la obra el pasado 19 de diciembre, el Arzobispo de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria reveló tener la aprobación de la Santa Sede para declarar el templo como Catedral de la Diócesis Castrense.

El propio Arzobispo Metropolitano dijo en su discurso que toca ahora analizar cómo combinarán en el mismo lugar el quehacer de la Diócesis Castrense que opera de manera provisional en la Catedral Primada de América, con la parroquia Santa Bárbara perteneciente al barrio que lleva el mismo nombre en la Ciudad Colonial de Santo Dominigo.

“Vamos a ver cómo combinamos, cómo integramos los dos servicios”, dijo textualmente monseñor Ozoria.

Plaza al oeste del tempo en el que se realizarían las actividades comunitarias.