Samaná, RD. – — La cuenta regresiva para la entrada en operación de Port Samaná ya no transcurre solamente dentro de los terrenos donde se levanta la nueva terminal de cruceros. En Arroyo Barril, autoridades locales, instituciones y actores vinculados al turismo comienzan a organizar el territorio para una realidad que puede cambiar la dinámica económica de esta comunidad y de buena parte de la provincia de Samaná.
Representantes de distintas instituciones conformaron una Mesa de Articulación para coordinar acciones, estrategias y protocolos ante la llegada del primer barco a Port Samaná, cuya inauguración está prevista para el próximo 24 de noviembre.
La reunión la presidió la Junta Distrital como un paso para fortalecer la coordinación interinstitucional, la planificación y la preparación de la comunidad ante las oportunidades que traerá el nuevo puerto.
El comunicado de prensa sobre el encuentro evidencia que ante la próxima apertura de Port Samaná la discusión ha entrado en una nueva etapa: ya no se trata únicamente de construir una terminal, sino de preparar un destino para recibir visitantes, movilizarlos, ofrecerles experiencias y conseguir que una parte significativa del gasto de esos pasajeros permanezca en las comunidades de Samaná.
En junio de 2025, el propio presidente Luis Abinader dejó iniciados los trabajos de construcción del puerto turístico Samaná Port, ubicado en Arroyo Barril. El proyecto convertiría el otrora Puerto Duarte de carga en una moderna terminal de cruceros y zona de facilidades turísticas con una inversión proyectada de 68 millones de dólares.
Un proyecto que viene de lejos

La historia de Port Samaná tiene un antecedente que se remonta a comienzos de siglo. El Puerto Duarte, en Arroyo Barril, fue construido durante el gobierno de Joaquín Balaguer y llegó a recibir cruceros a finales de la década de 1970. Con el paso de los años, sin embargo, perdió actividad y quedó ampliamente subutilizado.
En 2001, durante el gobierno de Hipólito Mejía, el Estado otorgó una concesión por 30 años a la empresa Valey Force Corporation para desarrollar allí un proyecto turístico. En 2008 el contrato fue modificado y la inversión anunciada ascendió a unos US$100 millones. El proyecto contemplaba, entre otras instalaciones, una marina, terminal de pasajeros, hotel y facilidades para cruceros.
Las expectativas fueron enormes, pero el proyecto no llegó a materializarse. Las inversiones y el movimiento de cruceros anunciados nunca se concretaron y el puerto permaneció durante años en una situación de escasa utilización.
La historia explica por qué el proyecto actual tiene un significado particular para Arroyo Barril. No es simplemente la construcción de un nuevo puerto turístico: es el intento de convertir finalmente una infraestructura portuaria histórica en uno de los nuevos puntos de entrada del turismo internacional a Samaná.
La segunda oportunidad
El proyecto tomó una nueva dirección bajo el esquema de alianza público-privada (APP) establecido por la Ley 47-20.
En marzo de 2023, la Dirección General de Alianzas Público-Privadas y la Autoridad Portuaria Dominicana anunciaron la adjudicación al consorcio ITM Port Investments del proyecto para rehabilitar y convertir el Puerto Duarte en una terminal de cruceros y facilidad turística complementaria. Fue presentado como el primer proyecto de infraestructura del país adjudicado bajo este modelo de APP.
La inversión prevista fue fijada en US$68 millones. La propuesta contempla dos posiciones de atraque y una zona de entretenimiento y servicios destinada a los pasajeros.
El diseño divulgado por ITM Group incorpora dos grandes conceptos: Adventurers’ World, un espacio de aventura con piscinas, toboganes, restaurantes y bares, y Xamana Village, inspirado en los exploradores del siglo XX y concebido con restaurantes, áreas comerciales, piscinas, marina y espacios de descanso.








