Santo Domingo, RD. – En un auditorio colmado de expectativas en el Palacio Nacional, la República Dominicana dio este jueves un paso que los analistas describen como un hito geoestratégico en el Caribe digital: Google anunció la construcción de su primer puerto de intercambio digital en América Latina, con una inversión estimada en más de 500 millones de dólares, el octavo en el mundo y el primero fuera de los Estados Unidos.
“La República Dominicana no quiere ser solo usuaria de tecnología; quiere ser protagonista de su desarrollo”, afirmó el presidente Luis Abinader al presentar el ambicioso proyecto, subrayando que la iniciativa marcará “un antes y un después” para el país en la carrera por posicionarse como un nodo estratégico global.
Un impulso estructural para la conectividad
El proyecto, respaldado por el Decreto 113-26 que declara al puerto digital de alta prioridad nacional, busca consolidar al país como centro regional de intercambio de datos e innovación en inteligencia artificial.
La infraestructura incluirá un edificio de más de siete mil metros cuadrados diseñado para albergar hasta cuatro cables submarinos, creando lo que Google llama un anillo internacional de conectividad que conectará directamente a la República Dominicana con dos regiones de Google Cloud en Estados Unidos: Carolina del Sur y Virginia.
Los ejecutivos de Google hicieron hincapié en que el tráfico de datos en la isla ha crecido exponencialmente —más de 500 % en los últimos cinco años y 130 % solo en el último año— y que esta infraestructura es crucial para absorber y distribuir ese volumen creciente de información con mayor velocidad y resiliencia.
De cables submarinos a inteligencia artificial

En la ceremonia, Cristian Ramos, director de Infraestructura Global de Google, explicó que esta plataforma no solo agilizará la transmisión de datos, sino que también está diseñada para responder a las demandas de los servicios digitales más avanzados del mundo, incluidos los vinculados a la inteligencia artificial (IA).
Ramos aseguró que la infraestructura va a estar abierta a otros operadores del sistema de telecomunicaciones de la República Dominicana y destacó que se basa en tres pilares: alcance, confiabilidad y resiliencia.
“Creemos que contribuimos a la agenda digital 2030 del gobierno, basándonos en trabajar con una reducción de la latencia y una reducción, una mejora de la resiliencia, y el alcance, que es uno de los objetivos que nos mueve a construir esta iniciativa. Pasar a que tengamos tres veces más cables desde la República Dominicana, conectando a los Estados Unidos diez veces más pares de fibras… Un par de fibras solamente puede transmitir 17,000 millones de videos en alta definición”, manifestó.
Impacto económico y social

El presidente Abinader enfatizó que la llegada de este puerto de intercambio no solo reforzará la soberanía digital dominicana, sino que también generará empleos especializados, impulsará el talento local y multiplicará oportunidades para la juventud, ampliando las fronteras de la economía del conocimiento en el país.
Expertos en desarrollo tecnológico coinciden en que este tipo de infraestructura suele activar un círculo virtuoso de inversión extranjera, centros de datos y servicios digitales, lo cual podría traducirse en un impulso directo al Producto Interno Bruto (PIB) dominicano y en un posicionamiento más fuerte en la cadena global de valor tecnológico.
Hito regional y visión global
Este proyecto no solo es el primero en la región impulsado por Google, sino también un símbolo de la confianza internacional en la estabilidad y proyección digital de la República Dominicana. Países competidores en América Latina llevan años incentivando inversiones similares, pero la elección de Santo Domingo como ubicación estratégica coloca al país como un centro neurálgico de información entre Norte, Centro y Sudamérica.
Para el gobierno dominicano, esta infraestructura está alineada con su “Agenda Digital 2030” y con otras iniciativas públicas que buscan cerrar brechas, fomentar la innovación y asegurar que la economía dominicana no solo absorba tecnología, sino que también cree, exporte y compita en la nueva economía digital global.
Un antes y un después para el Caribe digital
El anuncio de este puerto de intercambio digital representa algo más que cables submarinos y centros de datos: es una declaración de intenciones del país caribeño de posicionarse como actor clave en el ecosistema digital internacional. En un mundo donde la conectividad, la velocidad y el procesamiento de datos son pilares del crecimiento económico, este proyecto podría redefinir la imagen de la República Dominicana ante el mundo como una nación no solo conectada, sino conectiva y competitiva.








