Ámsterdam prohibirá la construcción de nuevos edificios hoteleros para luchar contra el turismo de masas

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‌Imagen de una calle de Amsterdam atestada de personas, la mayoría turistas en la ciudad. Foto AP
‌Imagen de una calle de Amsterdam atestada de personas, la mayoría turistas en la ciudad. Foto AP

Ámsterdam, Países Bajos. – Ámsterdam no va a permitir la construcción de nuevos edificios hoteleros como parte de su lucha contra el turismo de masas. La capital holandesa no aplicará esta regla a los hoteles nuevos que ya habían obtenido un permiso.

Así lo revelan fuentes del gobierno local a agencias internacionales de noticias indicando que sólo se podrá construir un nuevo hotel en Ámsterdam si otro hotel cierra, si no aumenta el número de plazas para dormir y si el nuevo hotel es mejor que el anterior en sostenibilidad.

En un comunicado, el Ayuntamiento asegura que desea mantener la ciudad habitable tanto para visitantes como para residentes. «Esto significa: no al exceso de turismo, no a los nuevos hoteles y no más de 20 millones de pernoctaciones de turistas al año», dijo la fuente citada por Europa Press.

Ámsterdam endurece así su política hotelera, que ya era estricta. Según las autoridades de la ciudad, solo había tres propuestas desde 2017 que cumplían con los requisitos exigidos. A los nuevos hoteles que habían sido aprobados o que estaban en desarrollo (26 en total) se les permitiría continuar por ahora.

Prohibición de cruceros y de autocares turísticos

La restricción de hoteles se suma a otras restricciones para reducir el turismo de masas, entre ellas la prohibición de cruceros,

La restricción de hoteles se suma a otras restricciones para reducir el turismo de masas, entre ellas la prohibición de cruceros, una medida que el Ayuntamiento anunció el año pasado con el objetivo de reducir la afluencia de turistas, así como la contaminación que generan los grandes buques en la ciudad.

Además, la localidad pondrá limitaciones al número de autocares turísticos que llegan a la ciudad. Desde el Ayuntamiento, se asegura que la ciudad de Ámsterdam «es para vivir y trabajar» y que el turismo es una segunda actividad.

Hace unos meses, con el mismo objetivo de mitigar el exceso de turismo, la capital holandesa también prohibió el uso de marihuana en las calles públicas del barrio rojo y puso fin a las visitas guiadas que pasaban por las ventanas de las trabajadoras sexuales.

Límite de 20 millones de pernoctaciones

El límite de 20 millones de pernoctaciones surge de la iniciativa popular Ámsterdam tiene una opción, en la que 30.000 residentes pidieron que se controlara el flujo de visitantes en la ciudad.

Así, se estableció mediante un reglamento que el número de pernoctaciones de turistas no podrá superar los 20 millones. El número de noches de hotel en Ámsterdam alcanzó los 20,6 millones en 2023, sin contar los alquileres vacacionales por otras plataformas o las pernoctaciones en cruceros. Por ello, el Ayuntamiento asegura que se ha visto en la obligación de tomar medidas extra para garantizar que el número de noches de hotel en la ciudad no continúe aumentando.

Miles de personas protestan en Canarias contra el turismo de masas: «Las islas tienen un límite»

Manifestantes protestaron en las Las Palmas de Gran Canaria en contra del turismo de masas. Foto EFE
Manifestantes protestaron en las Las Palmas de Gran Canaria en contra del turismo de masas. Foto EFE

Cabe recordar que el caso de Ámsterdam no es el único destino europeo importante que ha tenido dificultades para controlar el creciente número de turistas.

Venecia anunció que cobraría a los visitantes que hicieran excursiones de un día cinco euros por entrar a las calles icónicas de su centro de la ciudad los fines de semana y algunos días festivos desde el 25 de abril hasta mediados de julio, su temporada de mayor actividad.

Miles de personas han salido el pasado sábado 20 a las calles en las ocho islas de Canarias para pedir al unísono un giro en el modelo turístico de masas y, por extensión, socioeconómico del archipiélago en una cita que evoca a las grandes movilizaciones históricas vividas en esta comunidad.

Las marchas recorrieron una expresión de hartazgo por los altos índices de pobreza, los bajos salarios, la escalada de los precios de los alquileres o la saturación de las carreteras y de los espacios naturales, que ha cristalizado en una cita que ha evocado a las grandes movilizaciones históricas vividas en Canarias: la de 2002 contra la instalación de torres de alta tensión en la corona forestal de Tenerife y la de 2014 contra las prospecciones de petróleo frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura.