Roma, Italia. — República Dominicana llega al Foro Mundial de la Alimentación de la FAO con una agenda que trasciende el reconocimiento internacional por sus avances contra el hambre: la visita combina diplomacia alimentaria, promoción cultural, vínculos con la diáspora y la búsqueda de oportunidades para transformar la producción agrícola.
El reto del país, como el de cada foro internacional, será convertir esa proyección internacional en inversiones verificables y mejoras concretas para agricultores, productores y consumidores.
El presidente Luis Abinader llegó este domingo 11 de octubre a Roma acompañado de la primera dama, Raquel Arbaje. La agenda oficial incluye su participación en el Foro Mundial de la Alimentación 2026, reuniones con autoridades de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA), además de encuentros con representantes del Gobierno y del sector empresarial italiano. La inauguración del foro está prevista para el lunes 12 y la clausura para el viernes 16 de octubre.
Una parada dominicana que también habla de identidad y diáspora
La agenda comenzó este domingo con la inauguración de la Parada Dominicana en Roma, encabezada por Abinader junto a la primera dama Raquel Arbaje, una iniciativa que celebra la cultura, las tradiciones y la identidad nacional, además de reconocer el aporte de la diáspora dominicana en Italia.
Durante el acto, el mandatario expresó su orgullo y satisfacción por compartir con la comunidad dominicana en Roma, donde residen cerca de 6,000 compatriotas, y destacó que Italia alberga, después de España, una de las principales comunidades dominicanas en Europa.
El gobernante valoró el espíritu emprendedor, el esfuerzo y la capacidad de superación de los dominicanos residentes en Roma y otras regiones de Italia, cualidades que contribuyen al reconocimiento del país en el exterior.
La actividad incluyó música, bailes típicos y vestimentas con los colores patrios, en una iniciativa destinada a promover las tradiciones y la identidad nacional y reconocer los aportes de los dominicanos residentes en Italia. La Presidencia estima que en Roma viven cerca de 6.000 dominicanos y destaca que Italia alberga una de las comunidades dominicanas más numerosas de Europa, después de España.
Pero esa dimensión cultural va más allá de la celebración patriótica. La diáspora puede actuar como puente entre sociedades, redes comerciales y promoción de destino: mantiene vivas las tradiciones, difunde la música y la gastronomía dominicanas y contribuye a la imagen del país en el exterior. Para que esa proyección se convierta también en oportunidades económicas y turísticas, el reto es darle continuidad mediante intercambios culturales, promoción de productos nacionales y vínculos con instituciones y empresas italianas.
El reconocimiento contra el hambre: avance que exige continuidad
La agenda oficial anuncia que República Dominicana recibirá el viernes 16 un reconocimiento por sus avances contra el hambre, al mantener la prevalencia de la subalimentación por debajo del 2,5 %. Al presentar el informe SOFI 2026, el director general de la FAO, Qu Dongyu, felicitó al país por haber descendido por debajo de ese umbral y dejar de figurar en el Mapa del hambre.
El reconocimiento está anunciado, pero todavía no se ha entregado a la fecha de esta reseña. El indicador no significa que el hambre haya desaparecido por completo ni que todos los hogares tengan asegurado el acceso permanente a alimentos suficientes y nutritivos.
En el país prevalece la de subalimentación, la población lo expresa pues se trata de una variable como medida estadística de la insuficiencia habitual de energía alimentaria en la población; no describe por sí sola todas las dimensiones de la inseguridad alimentaria, la calidad de la dieta, la anemia, la obesidad o las desigualdades entre hogares y territorios. Por lo que el reconocimiento debe leerse como un avance que necesita sostenerse y ampliarse, no como el cierre del problema.
La FAO advierte que los alimentos nutritivos pueden seguir siendo caros por los costos acumulados en almacenamiento, procesamiento, transporte y venta al detalle. La organización plantea invertir en riego, almacenamiento, cadenas de frío, carreteras y logística, al tiempo que se protege a los hogares vulnerables. En términos dominicanos, la prueba práctica es si las mejoras en la seguridad alimentaria llegan también a la mesa familiar: alimentos nutritivos más accesibles, ingresos rurales más estables y menos pérdidas entre la cosecha y el mercado.
La oportunidad de convertir la presencia en inversión agrícola

El antecedente más concreto de la participación dominicana en el circuito de inversión de la FAO se produjo en 2025, cuando el país presentó en el Foro de Inversiones de la iniciativa Mano de la mano una nota para transformar el sector bananero.
La propuesta planteó movilizar US$93,7 millones para modernización productiva, infraestructura agrícola y agroindustrial, innovación y resiliencia climática, con beneficios directos estimados para más de 1.800 productores y 33.000 personas. La FAO describió esos montos como una inversión que se buscaba movilizar; la información consultada no confirma que el financiamiento completo haya sido aprobado o desembolsado.
El caso del guineo es relevante porque República Dominicana es un actor destacado en el mercado orgánico internacional, con producción concentrada en provincias como Valverde, Monte Cristi, Azua y Barahona.
Pero el potencial exportador no elimina los desafíos de los productores: acceso al crédito, costos de insumos, disponibilidad de agua, enfermedades de los cultivos, infraestructura, certificaciones y exposición a fenómenos climáticos. La inversión puede tener impacto si se traduce en mejores rendimientos, menores pérdidas, ingresos más previsibles y capacidad para cumplir los estándares de los mercados.
De acuerdo con la agenda del Foro de la FAO, esta edición de 2026 ofrece una nueva oportunidad para identificar proyectos y socios. El Foro de Inversión Mano de la mano, programado del martes 13 al 16 de octubre, está diseñado para que los gobiernos presenten planes nacionales ante inversionistas agroalimentarios.
La lista regional publicada por la FAO incluye a nueve países latinoamericanos y caribeños, pero no a República Dominicana entre los países que figuran para presentar planes nacionales en esta edición. Esto no impide reuniones bilaterales o acuerdos por otras vías, pero aconseja no dar por hecho que el país presentará este año un nuevo plan nacional en ese foro de inversión.
Cultura, diplomacia y resultados medibles

La agenda presidencial en Roma también contempla entregar al Museo de la FAO una obra del artista dominicano Juan Trinidad e inaugurar el Salón República Dominicana en la sede del organismo. Junto a la Parada Dominicana, estas actividades amplían la presencia cultural del país en Roma.
El programa oficial prevé, además, un reconocimiento al cantautor Juan Luis Guerra por «Ojalá que llueva café en el campo» y una presentación artística de Maridalia Hernández durante la clausura del 16 de octubre. Esos últimos actos continúan siendo anuncios de agenda al cierre de esta versión.
La visita también incluye encuentros con el director general de la FAO, Qu Dongyu; el economista jefe del organismo, Máximo Torero; y el director ejecutivo del PMA, Carl Skau. La agenda contempla un conversatorio con delegaciones empresariales italiana y dominicana.
El valor de estos contactos dependerá de los resultados que puedan documentarse: acuerdos firmados, proyectos con financiamiento, asistencia técnica o compromisos con plazos y responsables. Pero ojo, pues una reunión, por sí sola, no equivale a una inversión materializada.








