Airbnb respalda el registro de las rentas cortas, pero pide una regulación diferenciada para proteger a los anfitriones

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Santo Domingo, RD. Airbnb fijó oficialmente su posición sobre el proceso de regulación de los alquileres turísticos de corta estancia en República Dominicana al respaldar la creación del Registro Nacional de Hospedaje Turístico (RENATUR) que impulsa el Ministerio de Turismo (MITUR), aunque planteó que el marco regulatorio debe reconocer las particularidades de las plataformas digitales, diferenciar a los anfitriones particulares de la hotelería tradicional y evitar cargas administrativas que puedan afectar a miles de pequeños propietarios.

La postura fue presentada por la empresa en el documento remitido al Ministerio de Turismo como parte de la consulta pública sobre los proyectos de resolución que buscan ordenar el creciente mercado de las rentas cortas en el país.

«Airbnb considera valiosa la creación de un registro que impulse la transparencia y la seguridad, siempre y cuando éste reconozca de manera justa el ecosistema digital y distinga la actividad residencial de los anfitriones frente a la operación hotelera tradicional», señala el comunicado.

La declaración representa el primer pronunciamiento oficial de la plataforma sobre una iniciativa que ha abierto uno de los debates más relevantes para el futuro del turismo dominicano, al enfrentar la necesidad de formalizar un sector en expansión con la preservación de un modelo de economía colaborativa que ha transformado la oferta de alojamiento en los principales destinos del país.

Formalización sí, pero con reglas diferenciadas

Lejos de rechazar la regulación, Airbnb expresó su respaldo a la creación de mecanismos que fortalezcan la transparencia y la seguridad del mercado, aunque insistió en que las normas deben responder a la naturaleza del alojamiento de corta estancia y no replicar el esquema regulatorio diseñado para la industria hotelera.

En ese sentido, la empresa sostiene que la regulación definitiva debe fomentar «un entorno inclusivo, proporcional y libre de cargas burocráticas excesivas que puedan desnaturalizar el modelo o incentivar la informalidad».

Asimismo, plantea que el nuevo marco regulatorio idealmente sea desarrollado mediante una legislación aprobada por el Congreso Nacional, al considerar que ofrecería mayor estabilidad y seguridad jurídica para todos los actores del sector.

El impacto sobre miles de familias

Uno de los aspectos más relevantes del comunicado es que Airbnb centra parte de su argumento en el impacto económico que las rentas cortas tienen sobre los hogares dominicanos.

«Detrás de cada alquiler de corta estancia en la República Dominicana hay familias dominicanas y pequeños negocios locales que dependen directamente de estos ingresos para salir adelante», afirma la empresa.

Por esa razón, Airbnb reiteró su disposición de continuar trabajando junto al Ministerio de Turismo para construir una regulación que permita proteger la economía local y mantener la competitividad del país como destino turístico.

El origen del debate

La posición de Airbnb llega al concluir la consulta pública abierta por el Ministerio de Turismo sobre dos proyectos de resolución destinados a crear el Registro Nacional de Hospedaje Turístico (RENATUR), iniciativa con la que el Gobierno busca identificar y organizar todas las propiedades comercializadas mediante plataformas digitales de alquiler de corta estancia.

La propuesta establece que villas, apartamentos, habitaciones y demás alojamientos ofrecidos con fines turísticos deberán inscribirse en un registro oficial administrado por MITUR para obtener un número único de identificación que deberá figurar en todas las plataformas digitales donde sean comercializados.

El proyecto también contempla obligaciones para las plataformas tecnológicas, entre ellas verificar que los anuncios cuenten con su registro oficial, conceder un período para que los anfitriones regularicen su situación y retirar de la plataforma aquellos inmuebles que permanezcan fuera del sistema una vez concluido ese plazo.

Asimismo, incorpora requisitos relacionados con la identificación del propietario o administrador, documentación legal del inmueble, protocolos mínimos de seguridad y mecanismos de cooperación con las autoridades turísticas.

Un sector en plena expansión

El crecimiento acelerado de las rentas cortas ha modificado el mapa del alojamiento turístico dominicano durante la última década.

Miles de apartamentos, villas y habitaciones se comercializan actualmente mediante plataformas digitales, ampliando la oferta disponible en destinos consolidados como Punta Cana, Santo Domingo, Puerto Plata, Samaná, Las Terrenas, Cabarete y La Romana, además de incorporar comunidades donde la hotelería tradicional tiene una presencia limitada.

Para numerosos propietarios, esta modalidad representa una fuente adicional de ingresos, mientras que para muchos viajeros constituye una alternativa de alojamiento más flexible y adaptada a nuevos perfiles de turistas, especialmente familias, grupos y nómadas digitales.

Las preocupaciones del sector hotelero

La regulación de las rentas cortas ha sido impulsada durante años por asociaciones hoteleras, que sostienen que ambos modelos de alojamiento compiten en el mismo mercado turístico y, por tanto, deben operar bajo reglas similares en materia de registro, seguridad, obligaciones tributarias y protección del consumidor.

El sector formal ha advertido que la ausencia de un marco regulatorio genera condiciones de competencia desigual y dificulta la supervisión de una actividad que ha experimentado un crecimiento sostenido.

Por su parte, asociaciones de propietarios y administradores de alojamientos turísticos han expresado preocupación por algunos de los requisitos planteados en el proyecto, al considerar que podrían incrementar los costos operativos y afectar especialmente a pequeños anfitriones que alquilan ocasionalmente sus viviendas.

Un punto de encuentro

La posición asumida por Airbnb introduce un elemento de coincidencia dentro del debate: tanto la plataforma como el Gobierno reconocen la necesidad de avanzar hacia una mayor formalización del mercado.

La diferencia radica en el alcance y la forma de esa regulación. Mientras el Ministerio de Turismo busca establecer un sistema de registro y supervisión que fortalezca la gobernanza del sector, Airbnb plantea que las nuevas normas distingan claramente entre los anfitriones particulares y los establecimientos hoteleros, evitando trasladar a la economía colaborativa obligaciones concebidas para un modelo empresarial distinto.

Concluido el período de consulta pública, el Ministerio de Turismo evaluará las observaciones presentadas por plataformas digitales, asociaciones empresariales, propietarios, juristas y demás actores del sector antes de emitir la versión definitiva de las resoluciones que darán origen al RENATUR.

La decisión marcará el futuro de uno de los segmentos de mayor crecimiento del turismo dominicano y definirá el equilibrio entre la formalización de la actividad, la protección de los consumidores y el mantenimiento de un modelo que hoy constituye una fuente de ingresos para miles de familias y pequeños emprendimientos en todo el país.

Documento | Posición oficial de Airbnb sobre la regulación de las rentas cortas en República Dominicana

Posición oficial de Airbnb sobre la regulación de las rentas cortas en República Dominicana

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