Jarabacoa en flor para celebrar por los altos las 15 primaveras de su Festival de las Flores

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Jarabacoa, La Vega, RD. – Hay lugares en el mundo donde la naturaleza parece haber firmado un pacto eterno con la belleza. Jarabacoa es uno de ellos, a pesar de la agresión constante que a la naturaleza ejercen sus habitantes y visitantes.

Enclavada entre las montañas de la Cordillera Central dominicana, esta ciudad de temperaturas frescas, ríos cristalinos y paisajes que roban el aliento ha sabido, desde hace quince años, conviert esa generosidad natural en una celebración que trasciende las flores mismas: el Festival de las Flores.

Este año, la edición 2026 llega cargada de historia. Del 4 al 7 de junio, la Ciudad de la Eterna Primavera conmemora el 15 aniversario de uno de los eventos culturales y turísticos más importantes de la República Dominicana, con una programación renovada que promete ser la más ambiciosa y memorable hasta ahora.

Una semilla plantada en 2009

La historia del Festival de las Flores comienza con un destello de inspiración en los cielos. Eunice Marmolejos, reconocida gestora cultural jarabacoense, viajaba a bordo de un avión cuando escuchó a unos pasajeros conversar animadamente sobre un desfile de flores en algún rincón del mundo. Esa imagen tomó vuelo en su mente y aterrizó en Jarabacoa en forma de sueño colectivo.

En 2009, Marmolejos fundó el festival con una visión profundamente arraigada en el amor por la tierra y la identidad de su pueblo. La intención era clara: desde un emprendimiento muy familiar con visión ecológica, impulsar el desarrollo sostenible de Jarabacoa a través de la floricultura, el ecoturismo y la integración comunitaria. La primera edición fue memorable y, como ella misma recordaría años después, también fue un trabajo titánico: «fue un parto,» llegó a decir Mercedes «Milly» Pérez, hoy presidenta de la Fundación Festival de las Flores, recordando cómo lloraban y trabajaban hasta que se les inflamaban las manos.

Desde entonces, el festival creció edición tras edición. A partir de su sexta entrega, el liderazgo fue asumido por Alba Iris Rodríguez, quien consolidó su alcance y proyección internacional. Luego llegó Milly Pérez a la presidencia de la Fundación, logrando alianzas estratégicas que profesionalizaron la gestión del evento, ampliaron su impacto social y económico, y lo posicionaron como referencia nacional en términos de cultura, sostenibilidad y turismo comunitario, con el respaldo del Estado, el sector privado y organizaciones ambientales.

2026: La edición del reencuentro latinoamericano

Por primera vez, el Festival de las Flores de Jarabacoa recibirá una delegación oficial de la reconocida Feria de las Flores de Medellín, Colombia.
Por primera vez, el Festival de las Flores de Jarabacoa recibirá una delegación oficial de la reconocida Feria de las Flores de Medellín, Colombia.

Si hay una novedad que define la XV edición por encima de cualquier otra, es el puente que se tenderá entre dos ciudades que comparten el mismo amor por las flores pero expresado en continentes diferentes. Por primera vez, el Festival de las Flores de Jarabacoa recibirá una delegación oficial de la reconocida Feria de las Flores de Medellín, Colombia.

Este intercambio cultural representa mucho más que una visita protocolar. Es el reconocimiento de que Jarabacoa ha alcanzado una dimensión internacional, capaz de dialogar de igual a igual con uno de los festivales florales más famosos de América Latina. La delegación colombiana participará en la programación con el propósito de fortalecer los vínculos culturales y turísticos entre ambos destinos, abriendo una conversación que podría transformar el calendario de viajes de miles de turistas en la región.

¿Qué esperar en los cuatro días del festival?

Exposiciones florales que transforman las calles de Jarabacoa en galerías vivientes, con arreglos que celebran la riqueza botánica de la Cordillera Central.

Espectáculos artísticos y desfiles que convierten la Avenida General Norberto Tiburcio y la zona de La Confluencia en un gran escenario al aire libre.

Intercambio cultural con Medellín, Colombia: una delegación de la Feria de las Flores colombiana participará activamente en el festival para unir dos tradiciones florales latinoamericanas.

Gastronomía regional con sabores auténticos de la montaña dominicana, mostrando la riqueza culinaria del Cibao.

Espacios de emprendimiento y artesanía donde productores locales, floristas y artesanos dan vida al espíritu comunitario que fundó el festival.

Conferencias y actividades culturales orientadas a la conciencia ambiental, el desarrollo sostenible y el turismo responsable.

Al frente de esta edición estará, como Reina del Festival de las Flores 2026, Amberly Morales Rodríguez, quien representará la esencia cultural y el espíritu alegre que caracteriza esta emblemática celebración. Una figura que, como cada año, encarna el vínculo entre la comunidad y su festival.

El corazón del evento: La Confluencia

Quienes hayan visitado Jarabacoa conocen el lugar casi místico donde los ríos Yaque del Norte y Jimenoa se encuentran. La zona de La Confluencia, escenario principal del festival junto a la Avenida Norberto Tiburcio, ofrece un marco natural de singular belleza que convierte cada edición en una experiencia imposible de reproducir en ningún otro lugar del mundo.

En ese entorno, las tarimas culturales, las áreas de exhibición floral, las zonas gastronómicas y las actividades ecoturísticas se despliegan con la naturaleza como fondo. Es la armonía entre flores, agua y montaña lo que hace al Festival de las Flores un evento irrepetible.

«Esta edición estará marcada por el crecimiento, la innovación y experiencias inolvidables para toda la familia.»

— Alba Yris Rodríguez, directora del Festival de las Flores

El impacto que trasciende las flores

El alcalde de Jarabacoa, Joselito Abreu, no duda en calificar al festival como el mayor motor turístico y económico del municipio. Durante los cuatro días del evento, la ciudad se llena de visitantes nacionales e internacionales que llenan hoteles, restaurantes, cafés y comercios locales, generando un movimiento económico que ningún otro evento en la región logra igualar.

Pero el impacto va más allá del dinero. La edición XIV, celebrada en 2025, superó ampliamente las expectativas de asistencia y organización, reafirmando el valor del festival como patrimonio cultural vivo de Jarabacoa y de toda la nación dominicana. La participación de Santiago como invitado especial en aquella edición es una muestra del alcance que ha alcanzado: ya no es solo el festival de Jarabacoa, sino un evento que conecta comunidades a lo largo del Cibao.

Hoy, la directora Alba Yris Rodríguez afirma con orgullo que el Festival de las Flores se ha consolidado como un símbolo de identidad, desarrollo y proyección turística para Jarabacoa y para toda la República Dominicana. Una plataforma que, durante quince años, ha demostrado que la cultura, el medioambiente y el desarrollo económico pueden florecer juntos.

Si aún no ha visitado Jarabacoa en junio, este es el año. El XV aniversario del Festival de las Flores promete ser una celebración que quedará grabada en la memoria colectiva del país. Cuatro días para descubrir o redescubrir la montaña dominicana en su momento más colorido, más vibrante, más vivo. Las flores esperan.

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