Juan Dolio, Guayacanes, SPM, RD.- Una planta de tratamiento de aguas residuales en un pueblo turistico como Juan Dolio en el municipio de Guayacanes, San Pedro de Macorís, no es simplemente una obra de saneamiento, es la protección del principal activo del destino: su mar y sus playas.
La obra la retomó el Ministerio de Turismo luego de estar paralizada desde 2006 y quedó en operaciones este viernes en un acto encabezado por el presidente de la República, Luis Abinader y el ministro de Turismo, David Collado, con una inversión de RD$37,082,237.
Es una infraestructura estratégica que determina la sostenibilidad ambiental, la competitividad turística y el valor económico del destino a largo plazo según destacó José Antonio Rodríguez presidente de la Asociación de Desarrollo de Juan Dolió al hablar por la comunidad en el acto.

Su importancia puede entenderse desde varias dimensiones:
1. Protege el principal activo del destino: el mar y las playas
En un destino de playa, el recurso que atrae a los visitantes es la calidad del agua, la arena y el ecosistema costero. Si las aguas residuales llegan sin tratamiento al mar, provocan contaminación, malos olores, proliferación de bacterias, algas y pérdida de biodiversidad. Una planta evita ese deterioro y preserva el paisaje que sustenta la actividad turística.
2. Aumenta la confianza de los inversionistas
Los grandes desarrolladores hoteleros, cadenas internacionales y proyectos inmobiliarios antes de decidirse por Juan Dolió analizan la existencia de infraestructura sanitaria antes de invertir millones de dólares. Una planta de tratamiento demuestra que el Estado o la comunidad poseen capacidad para acompañar un crecimiento ordenado, reduciendo riesgos ambientales y legales.
3. Permite un crecimiento turístico sostenible
Sin tratamiento de aguas residuales, un destino tiene un límite de crecimiento. Cada nuevo hotel, restaurante o complejo residencial genera más aguas negras y todo Guayacanes, y Juan Dolió en particular, están en pleno crecimiento. La planta permite que el desarrollo continúe sin comprometer los recursos naturales que hacen atractivo el lugar.
4. Mejora la salud pública
Reduce la presencia de microorganismos que pueden provocar enfermedades gastrointestinales, infecciones de la piel y otros problemas asociados con aguas contaminadas, beneficiando tanto a turistas como a residentes.
5. Incrementa la competitividad internacional
Cada vez más operadores turísticos, agencias de viajes y viajeros prefieren destinos con certificaciones ambientales y políticas de sostenibilidad. Una adecuada gestión de las aguas residuales facilita la obtención de reconocimientos internacionales y fortalece la imagen del destino.
6. Revaloriza las propiedades
Las zonas con infraestructura sanitaria moderna suelen experimentar una mayor valorización del suelo y de los proyectos inmobiliarios. Los compradores perciben menor riesgo ambiental y una mejor calidad de vida.
7. Favorece la economía circular
Muchas plantas modernas permiten reutilizar el agua tratada para:
- Riego de jardines y campos de golf.
- Limpieza de calles.
- Áreas verdes.
- Algunos usos industriales.
- Esto reduce la presión sobre las fuentes de agua potable.
Una visión estratégica
«Esta es la visión del Gabinete de Turismo que preside el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader», planteo Collado para destacar que daban continuidad de Estado, dado que «heredamos este problema, concluimos, lo terminamos y ya se lo pasamos a INAPA».
Se su ldo el presidente Abinader destacó la importancia de la obra y su impacto en la comunidad.
El mandatario informó que se construirán y se rehabilitarán otras plantas de tratamientos en diferentes lugares.
«Me siento muy contento de estar aquí inaugurando obras como esta planta de tratamiento de Juan Dolio», dijo el presidente Abinader.
En un destino de playa con gran potencial de desarrollo como Juan Dolio – Guayacanes, la construcción de una planta de tratamiento envía un mensaje claro al mercado: el crecimiento estará basado en la planificación, la sostenibilidad y la protección del patrimonio natural. Esa señal genera confianza en inversionistas, mejora la experiencia de los turistas y asegura que el desarrollo económico pueda mantenerse durante décadassin comprometer la calidad ambiental del destino.
La rehabilitación de la planta de tratamiento incluyó, además, la intervención la limpieza y acondicionamiento del área de la planta y su entorno, el mejoramiento de la vía de acceso, la instalación de iluminación y señalización, la habilitación de las instalaciones eléctricas y la reparación del generador eléctrico.











