Bogotá, Colombia.– La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) expresó su preocupación por las afectaciones a la operación aérea en la ciudad de Bucaramanga, tras las protestas registradas en el departamento de Santander, que han impactado el funcionamiento del Aeropuerto Internacional Palonegro, una infraestructura clave para la conectividad de la región.
Según la prensa local colombiana, la crisis de orden público en Santander y Norte de Santander escaló hasta paralizar por completa la conectividad aérea y terrestre del oriente colombiano al punto que la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo ( ANATO ) también emitió un llamado de urgencia al Gobierno Nacional tras el cierre total del Aeropuerto Palonegro , ordenado por la Aeronáutica Civil ante la falta de garantías de seguridad.
Ante la situación, IATA como organismo internacional de transporte aéreo, señaló que, si bien la industria aérea mantiene su compromiso con la conectividad en Colombia, la seguridad de los pasajeros y del personal operativo continúa siendo la prioridad absoluta. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades nacionales y locales para garantizar condiciones adecuadas de movilidad y seguridad en los accesos al aeropuerto, como requisito indispensable para la continuidad del servicio aéreo.
De acuerdo con la declaración, las manifestaciones han generado dificultades significativas en la logística aeroportuaria, especialmente en el acceso del personal en tierra y en el suministro de combustible para las aeronaves. Esta situación, advirtió IATA, pone en riesgo la continuidad de las operaciones y podría afectar la calidad del servicio ofrecido a los pasajeros.
A pesar de este escenario, las aerolíneas han mantenido sus operaciones en la medida de lo posible, implementando medidas de flexibilidad para los viajeros, incluyendo ajustes en itinerarios y facilidades para cambios de vuelos, con el objetivo de mitigar el impacto de la situación en los usuarios del transporte aéreo.
La IATA reiteró que continuará trabajando de manera coordinada con las autoridades para restablecer condiciones óptimas de operación en el aeropuerto y garantizar una experiencia de viaje segura, fluida y eficiente. Este pronunciamiento se produce en un contexto en el que la estabilidad operativa de los aeropuertos resulta clave para la conectividad regional y el desarrollo económico, especialmente en ciudades intermedias como Bucaramanga.
En Colombia, el transporte aéreo es un componente estratégico de la movilidad interna y del turismo, por lo que situaciones como la registrada en Santander evidencian la vulnerabilidad de la operación ante factores externos, así como la importancia de garantizar entornos seguros para preservar la continuidad del servicio.











