Madrid, España. Algunos aeropuertos europeos comenzaron a aplicar desde ayer las nuevas regulaciones de la Comisión Europea que establece restricciones temporales al control de líquidos para armonizar el límite de líquidos en cabina de un máximo de 100 mililitros.
De acuerdo con la medida tomada recientemente por Bruselas, la norma busca estandarizar los controles, ya que algunos aeropuertos que utilizan sistemas de detección de explosivos en el equipaje de mano (EDSCB) permiten actualmente a los pasajeros transportar recipientes de líquidos de más de 100 mililitros.
Según un comunicado de la Comisión Europea, esta cuestión responde a una cuestión técnica temporal y se adopta de la mano de socios internacionales europeos. Eso sí, la UE ha remarcado que la aplicación de esta norma será «temporal».
Los escáneres C3, que son los que autorizaban subir líquidos al avión, dejarán de estar permitidos, por lo que una vez se pase el control de seguridad tanto geles o champús como colonias y otro tipo de líquido deberá sacarse del equipaje de mano, así como aparatos electrónicos.
La normativa afecta desde ayer a aeropuertos como el Adolfo Suárez Madrid-Barajas y El Prat de Barcelona, instalaciones que cuentan con estos equipos. En Europa, otros países como Italia, Alemania, Suecia, Países Bajos, Malta y Lituania que también habían instalado los nuevos escáneres, deberán ajustarse a las nuevas restricciones.
La UE explicó que esta unificación de normas es necesaria para reducir la imprevisibilidad en los viajes y ofrecer reglas básicas sobre el equipaje de mano y una experiencia más sencilla y consistente para los pasajeros, independientemente de las aerolíneas que utilicen. Si bien es posible que en el futuro se realicen ajustes a estas reglas a medida que la tecnología avance, por ahora, estos cambios se consideran fundamentales para garantizar una mayor coherencia y eficiencia en todos los vuelos dentro de Europa.
Estas normas son actualmente estándar en la mayoría de los aeropuertos de Europa, pero algunos viajeros han experimentado recientemente cierta flexibilización gracias a nuevos escáneres que permiten que los líquidos y los dispositivos electrónicos permanezcan en las bolsas. Sin embargo, estas excepciones llegaron a su fin ayer debido a cambios realizados por la Unión Europea (UE), que justificó la medida como una «precaución» hasta que se resuelvan algunos problemas técnicos. Esto significa que los aeropuertos que han adoptado la nueva tecnología tendrán que volver a los escáneres de rayos X hasta que la UE les dé luz verde nuevamente.
Uno de esos aeropuertos es el Aeropuerto de Dublín, en Irlanda, que ya ha notificado a los pasajeros sobre los cambios a partir de la próxima semana.
«Para los pasajeros que viajan a través de ambas terminales del Aeropuerto de Dublín, estos cambios significan que todos los pasajeros que salen deben estar preparados para retirar todos los líquidos, aerosoles y geles (LAG) de su equipaje de mano antes de la inspección, con todos los LAG en recipientes de menos de 100 ml», dijo el aeropuerto de Dublín en un anuncio esta semana.
Gary McLean, director general del Aeropuerto de Dublín, comentó que la esperanza es que el cambio sea solo una «restricción temporal» mientras el aeropuerto continúa invirtiendo tiempo y dinero en la transición hacia los nuevos escáneres.
«Esperamos que estas restricciones temporales estén en vigor solo por un corto período y que la UE pueda levantarlas lo antes posible. Los pasajeros deben estar atentos a nuestros canales de redes sociales y a nuestro sitio web para más actualizaciones», afirmó.
Equipaje de mano también tiene ajuste en su tamaño y peso
Las nuevas disposiciones establecen que el equipaje de mano tendrá un peso máximo permitido de 10 kilogramos y dimensiones que no deberán exceder los 55 x 40 x 20 centímetros, incluyendo las manijas y las ruedas. Además, los pasajeros podrán llevar un artículo personal adicional, como un bolso, una mochila pequeña o una funda para computadora portátil, que deberá caber debajo del asiento y no superar los 40 x 30 x 15 centímetros.
La nueva regla de los líquidos tiene la excepción pues no aplica para quienes lleven alimentos para bebés, medicamentos y productos dietéticos especiales en cantidades superiores a ese tope, siempre que puedan justificar su necesidad durante el viaje. Estos productos también deberán ser colocados en bolsas transparentes y presentados por separado en los controles de seguridad.











