Davos-Klosters, Suiza. – La Cumbre sobre Turismo e Inversión celebrada dentro del marco de la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF) en Davos consolidó al turismo como un eje estratégico de conversación global, no solo por su impacto económico, sino también como instrumento de diplomacia, desarrollo y “poder blando” en un mundo marcado por tensiones geopolíticas y una desaceleración del crecimiento económico.
Este año, por primera vez, la discusión sobre turismo en Davos no fue un tema marginal: se colocó en el centro del debate junto a la inversión, la cooperación internacional y la transformación económica, reuniendo a ministros, jefes de Estado, líderes empresariales e inversores interesados en ver al sector como un activo estructural y motor de desarrollo global.
De acuerdo con un amplio análisis publicado por el Foro Económico Mundial, el turismo volvió al centro de la conversación de Davos este año, no como un sector “agradable de tener”, sino como un instrumento de resiliencia económica, diplomacia y confianza en las inversiones a largo plazo.
El panel ejecutivo al que solo se podía asistir por invitación, organizado por Euronews Travel en el Euronews Hub (Hotel Davoserhof) el 20 de enero de 2026 , líderes políticos, inversores y ejecutivos del sector analizaron cómo el turismo puede impulsar el crecimiento, el empleo y la cooperación internacional en un período definido por la incertidumbre.
Las sesiones y paneles conjuntos de turismo durante el Foro —incluido el Global Tourism Forum— coincidieron en varios ejes:
Turismo como infraestructura económica
Líderes como Ahmed Al-Khateeb, ministro de Turismo de Arabia Saudita, defendieron que el turismo debe concebirse como infraestructura económica si se quiere maximizar su impacto en crecimiento, resiliencia y creación de empleo. Según Al-Khateeb, el turismo debe dejar de verse como un gasto discrecional y convertirse en un pilar para la diversificación y estabilidad económica, apoyado por inversión pública y privada a largo plazo.
Atracción de inversión y asociaciones público-privadas
Una parte central del debate giró en torno a cómo las asociaciones entre gobiernos e inversionistas pueden catalizar capital para infraestructura turística, innovación y sostenibilidad, y cómo esto impulsa la competitividad de destinos emergentes en un contexto económico global incierto.
Diplomacia, cultura y poder blando
Desde Davos se enfatizó que el turismo es también una forma de “soft power” —o “poder blando”— que facilita la construcción de diálogos entre culturas, el entendimiento mutuo y la reputación internacional de países y regiones. Este enfoque reconoce el turismo como un vector de política exterior y de influencia global, más allá de los balances económicos.
Cifras globales y rol en la economía mundial
unque no todos los datos del WEF son específicos al panel de turismo, informes y análisis aledaños al Foro recuerdan que el sector:
Contribuye con más de 10 % del PIB mundial y genera cientos de millones de empleos globalmente.
Flujo económico que llega hasta pequeñas y medianas empresas y comunidades locales, lo que convierte al turismo en uno de los sectores más inclusivos del comercio mundial.
Estas cifras están siendo discutidas hoy no solo como indicadores económicos, sino como argumentos para posicionar al turismo como pieza central de estrategias de crecimiento y cohesión social frente a economías globales que proyectan tasas de expansión moderadas.
Inversión y sostenibilidad: tendencias y prioridades
Los debates en Davos no se limitaron a economía y soft power, sino que también subrayaron la importancia de:
- Sostenibilidad y valor a largo plazo — Panelistas como Alessandra Priante, CEO de ENIT, plantearon que las inversiones en turismo deben evaluarse por su impacto social y económico sostenido, no solo por el volumen de visitantes.
- Cooperación público-privada — La colaboración entre gobiernos, sector privado y organizaciones internacionales fue resaltada como clave para superar retos estructurales, desde la conectividad hasta la gestión de destinos y la digitalización.
- Diplomacia y conexión cultural — La industria fue descrita como un canal de diplomacia cotidiana que facilita intercambios culturales y relaciones internacionales, reforzando la construcción de confianza entre países y comunidades.
Un foro con lecturas más amplias de poder y economía
Más allá del turismo, la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial subrayó un panorama global desafiante, en el que temas estructurales como la desigualdad económica, la polarización política y la confianza institucional se consolidan como ejes de riesgo y debate.
En este marco, el sector del turismo emergió en Davos no solo como un actor económico sino como un componente estratégico de las agendas nacionales y globales, capaz de fortalecer tanto la prosperidad local como las relaciones multilaterales en tiempos de incertidumbre.
A manera de resumen el Foro Económico Mundial se pueden establecer cuatro conclusiones claves sobre turismo e inversión:
- El turismo es ahora visto en Davos como infraestructura económica y catalizador de desarrollo sostenible.
- Las inversiones estratégico-turísticas deben evaluarse por su impacto social, cultural y económico más allá del corto plazo.
- El turismo se posiciona como herramienta de “soft power” que refuerza reputación global y relaciones internacionales.
- La cooperación entre sectores —público, privado y comunitario— es esencial para construir un crecimiento turístico resiliente.











