Jarabacoa, La Vega, RD.– En una decisión sin precedentes a nivel municipal en el país, el Concejo de Regidores de Jarabacoa aprobó de manera unánime una resolución que establece la obligación de reforestar como requisito para obtener permisos de construcción, en un intento por contener el creciente deterioro ambiental que enfrenta este destino turístico de montaña.
La medida, adoptada el pasado 18 de marzo, introduce un criterio ambiental directo en el desarrollo urbano, vinculando el crecimiento inmobiliario con la recuperación de cobertura forestal en una zona clave para la producción de agua y la sostenibilidad del turismo ecológico.
Una respuesta a la presión sobre el ecosistema
Conocida como “la ciudad de la eterna primavera” y cuyo nombre en taíno significa “lugar de mucha agua”, Jarabacoa ha experimentado en los últimos años un crecimiento acelerado del turismo de naturaleza, acompañado por un auge en proyectos inmobiliarios y actividades recreativas.
El valle intramontano donde se localiza Jarabacoa se caracteriza por poseer una rica diversidad de recursos naturales. Riqueza acuífera, producto de la presencia de varios ríos y sus cuencas. Cinco Áreas protegidas que contribuyen a la preservación de los recursos naturales. Las características de suelos y climas, que ofrecen condiciones favorables para la diversificación de la producción agrícola. Los elementos de la flora y la fauna del territorio incluyen especies de gran interés científico.
Sin embargo, diversos análisis y reportes locales advierten sobre una creciente presión ambiental que ha llevado a Jarabacoa a sufrir una deforestación progresiva en zonas de expansión urbana y turística, a enfrentar una contaminación de ríos como el Yaque del Norte y sus afluentes, a ver cómo crece el uso intensivo del suelo sin planificación territorial sostenible y a la proliferación de actividades de aventura, especialmente excursiones en vehículos 4×4
Este último punto ha generado preocupación entre ambientalistas y comunidades locales, debido al impacto directo sobre suelos, bosques y cauces de agua, en muchos casos sin controles estrictos sobre su operación.
Turismo de aventura: crecimiento sin regulación suficiente


El auge de Jarabacoa como destino de turismo activo —rafting, canyoning, senderismo y rutas todoterreno— ha dinamizado la economía local, pero también ha evidenciado vacíos regulatorios.
En particular, el crecimiento de operadores de excursiones en vehículos 4×4 ha sido señalado como uno de los factores que contribuyen a la erosión de caminos rurales y áreas boscosas, la alteración de ecosistemas sensibles, la contaminación acústica y ambiental y la afectación de comunidades rurales.
La nueva resolución municipal busca, en parte, equilibrar la expansión con medidas de compensación ambiental concretas.
Jarabacoa en el mapa de destinos en riesgo ambiental
Estudios sobre destinos de montaña en América Latina y el Caribe coinciden en que el crecimiento turístico sin planificación puede comprometer los recursos naturales que sostienen la actividad.
En el caso de Jarabacoa, su rol como zona de alta producción hídrica —clave para el país— hace aún más crítica la necesidad de conservar sus bosques.
En el documento que recoge el Plan Municipal de Jarabacoa 2023-2033 dado a conocer en marzo de 2024 ya se advertía los daños que el municipio turístico venía sufriendo. Revelaba que “en los últimos quince años, la deforestación y procesos de cambio climático, han propiciado el aumento de la temperatura y según Climate Information el clima apunta a incrementarse 1 grado en Jarabacoa para 2030, la aridez en 3%, la humedad del suelo a reducirse en 8%, las precipitaciones a reducirse en 6% y los caudales de ríos y arroyos a reducirse en 14%113”.
El mismo documento establece que, en cuanto a los bosques, la deforestación existente es causada por la extracción ilegal y corte irracional de madera, proyectos de lotificación y urbanización, la agricultura de tumba y quema, la ganadería, y en menor medida la ocurrencia de incendios forestales y no generalizada, la explotación mayor a los volúmenes aprobados para el manejo de los bosques. Agrega que persiste también la deforestación ocasionada por la falta de rehabilitación de las minas de agregados y otras que han sido explotadas y abandonadas.
Y es que la deforestación no solo afecta la biodiversidad, sino también la disponibilidad de agua, la estabilidad del suelo y la resiliencia ante eventos climáticos.
Reforestación como eje para construir: una tendencia global
Aunque innovadora en el contexto dominicano, la medida de Jarabacoa se alinea con prácticas adoptadas en otros destinos turísticos del mundo.
En regiones de Costa Rica, algunos municipios exigen compensaciones forestales para proyectos inmobiliarios. En zonas de montaña de Colombia, licencias ambientales incluyen reforestación obligatoria como parte de los permisos
En destinos europeos como Suiza, las regulaciones urbanas incorporan criterios estrictos de equilibrio ecológico y compensación ambiental. Estas políticas responden a un principio común: el desarrollo turístico debe ir acompañado de acciones concretas para preservar el entorno natural que lo sustenta.
Un paso hacia un modelo más sostenible
La resolución del Concejo de Regidores introduce un cambio de enfoque en la gestión del destino, al pasar de una lógica de crecimiento a una de responsabilidad ambiental vinculada al desarrollo.
No obstante, su efectividad dependerá de la implementación y supervisión de la medida, la definición clara de criterios de reforestación, la articulación con políticas de ordenamiento territorial y del control de actividades turísticas de alto impacto.
La decisión de Jarabacoa de exigir reforestación para autorizar construcciones marca un punto de inflexión en la gestión de destinos turísticos en República Dominicana. En un contexto de creciente presión ambiental, el reto no será solo legislar, sino garantizar que el desarrollo turístico —motor económico de la zona— no termine erosionando el principal activo del destino: su naturaleza.











