Washington D.C., EE.UU. – Los principales ejecutivos de la industria aérea de Estados Unidos, agrupados en Airlines for America (A4A), elevaron una advertencia sin precedentes al Congreso al solicitar acciones urgentes para evitar el deterioro del sistema aeroportuario, en medio del actual cierre parcial del gobierno que mantiene sin pago a miles de trabajadores clave de la aviación.
A través de una carta abierta firmada por los CEO de las mayores aerolíneas de pasajeros y carga, incluyendo compañías como American Airlines, Delta Air Lines, United Airlines, Southwest Airlines y JetBlue Airways, junto a operadores logísticos como FedEx y UPS, el sector pidió garantizar el financiamiento del sistema de seguridad aeroportuaria.
El documento exige al Congreso aprobar medidas que aseguren el pago de empleados esenciales, especialmente de la Administración de Seguridad del Transporte ( TSA por sus siglas en inglés), quienes continúan trabajando sin salario debido al cierre presupuestario.
El llamado en el portal de la A4A: Pongan fin al cierre del gobierno y paguen a los empleados de la aviación federal

“Con el inicio de la temporada de viajes de primavera, es fundamental que los empleados de primera línea de la TSA y los agentes de la CBP reciban su salario. Hacemos un llamado al Congreso para que financie completamente al Departamento de Seguridad Nacional a través del proceso de asignación de fondos, debido a su papel vital en el apoyo a los viajes”.
Señales de una crisis operativa
Las aerolíneas advierten que el impacto ya es visible en los aeropuertos del país pues más de 50,000 agentes de seguridad trabajan sin pago. Revelan que se han registrado filas de hasta 2, 3 y 4 horas en controles de seguridad. Destacan que más de 300 agentes han renunciado desde el inicio del cierre y que hay retrasos, cancelaciones y saturación en aeropuertos claves.
Los ejecutivos calificaron la situación como insostenible, señalando que el transporte aéreo se ha convertido en un “instrumento político” en medio de la disputa presupuestaria.
Un momento crítico para la demanda aérea
La advertencia cobra mayor relevancia debido al contexto de alta demanda. Se estima que se esperan 171 millones de pasajeros en la temporada de primavera, una cifra récord. Asimismo coinciden eventos de alto flujo como el Spring Break, el Mundial de Fútbol 2026 y celebraciones nacionales en EE.UU.
Las aerolíneas alertan que, sin una solución inmediata, la congestión y las fallas operativas podrían intensificarse en los próximos meses.
El origen del conflicto

El problema se origina en la falta de acuerdo en el Congreso para financiar el Department of Homeland Security (DHS), debido a desacuerdos políticos sobre políticas migratorias.
Este estancamiento ha provocado un cierre parcial que impacta directamente servicios críticos como la seguridad aeroportuaria.
Impacto para la aviación y el turismo
La industria advierte que el problema trasciende a Estados Unidos y podría tener efectos globales generando interrupciones en vuelos internacionales, afectando conexiones con el Caribe y América Latina, provocando deterioro de la experiencia del pasajero, con impacto en la percepción del destino y riesgos para la cadena logística aérea, incluyendo carga y comercio, así como la pérdidas económicas en turismo, especialmente en destinos dependientes del mercado estadounidense.
Para países como la República Dominicana, altamente conectados con el tráfico aéreo estadounidense, una disrupción prolongada podría traducirse en retrasos, menor flujo de visitantes y afectaciones en la operación turística.
La advertencia de las aerolíneas estadounidenses refleja una crisis estructural en la aviación vinculada a decisiones políticas. Más allá del reclamo laboral, el sector alerta sobre un posible colapso operativo en uno de los momentos de mayor demanda aérea del año, con implicaciones directas para el turismo regional y la conectividad internacional.











