Cien años de historia bajo un mismo techo: nace el museo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe y se estrena con “Expo Santo Domingo 2026”

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Santo Domingo, RD. – Los Juegos del Centenario no podían quedarse solo en el terreno de juego. Como parte de las celebraciones por los 100 años de la competencia multideportiva más antigua de América y el Caribe, el Comité Organizador de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 y Centro Caribe Sports inauguraron esta semana un espacio pensado para que esa historia no se quede solo en las medallas, sino que se pueda tocar, ver y recorrer: el Museo del Deporte Dominicano y su exhibición estelar, la Expo Centenaria de los Juegos Centroamericanos y del Caribe «Santo Domingo 2026».

El museo está ubicado frente al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, dentro del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, el mismo complejo que en 1974 vio nacer la primera edición de los Juegos celebrada en territorio dominicano y que hoy, remodelado de arriba a abajo, vuelve a ser el corazón de la justa regional.

Un proyecto que esperó más de una década

La idea de este museo no nació con Santo Domingo 2026. El presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía Oviedo, explicó durante el acto inaugural que la apertura de la muestra es la culminación de un proyecto concebido desde la creación del museo en 2013, orientado a reunir y preservar la memoria deportiva de la región. Trece años después, esa idea se convirtió en realidad gracias al impulso conjunto entre Centro Caribe Sports y el comité organizador de los Juegos.

Centro Caribe Sports es la entidad que tiene a cargo la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, así como los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Playa.

El momento no podía ser más simbólico: la competencia nació en 1924 y celebró su primera edición en 1926 en Ciudad de México, así que este centenario ofrecía la ocasión perfecta para, finalmente, darle a esa historia una casa permanente.

Qué encontrarán los visitantes

El recorrido está organizado en dos plantas, cada una con su propia narrativa. La exhibición que estrena el museo reúne elementos históricos, fotografías, documentos y piezas conmemorativas que recorren los momentos más emblemáticos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, así como el papel desempeñado por Centro Caribe Sports en el fortalecimiento del deporte de la región desde su fundación.

En la primera planta, el museo despliega una línea de tiempo que recorre la evolución de los Juegos desde Ciudad de México 1926 hasta San Salvador 2023, con especial énfasis en los momentos más memorables y en las grandes figuras que han marcado cada edición a lo largo de un siglo. Es, en esencia, la biografía visual de un evento que ha sobrevivido guerras, crisis económicas y pandemias sin dejar de reunir, cada cuatro años, a las naciones de Centroamérica y el Caribe.

El segundo nivel cambia de registro: ahí se exhiben artículos que pertenecieron a atletas y dirigentes deportivos de distintas épocas, junto con una narrativa específica dedicada a la participación de la República Dominicana en la competencia regional. Documentos, fotografías, objetos y material audiovisual se combinan para reconstruir no solo los resultados deportivos, sino el contexto humano detrás de cada medalla.

A esto se suman las experiencias interactivas que buscan acercar la historia a públicos de todas las edades, en un formato pensado tanto para el aficionado que recuerda haber visto competir a sus ídolos como para las nuevas generaciones que descubren por primera vez el peso histórico del evento.

Un punto de encuentro entre generaciones

urante el recorrido, los miembros del Comité Ejecutivo conocieron cada una de las áreas del espacio museográfico, el cual permitirá a visitantes, atletas y futuras generaciones acercarse al legado deportivo que ha unido a los países de Centroamérica y el Caribe durante un siglo.
urante el recorrido, los miembros del Comité Ejecutivo conocieron cada una de las áreas del espacio museográfico, el cual permitirá a visitantes, atletas y futuras generaciones acercarse al legado deportivo que ha unido a los países de Centroamérica y el Caribe durante un siglo.

Para el presidente del comité organizador, José P. Monegro, el propósito de la exposición va más allá de lo museográfico. Durante la inauguración, Monegro señaló que la muestra aspira a convertirse en un punto de encuentro entre atletas, aficionados y nuevas generaciones, y expresó su deseo de que el legado histórico de los Juegos sirva de inspiración para el éxito deportivo tanto de Santo Domingo 2026 como del resto de la región.

Esa vocación de encuentro es, quizás, la clave para entender por qué el museo se ubicó justo frente al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano —que durante estos Juegos también hará historia al convertirse en la sede de los eSports, disciplina que debuta oficialmente en el programa de los Juegos Centroamericanos y del Caribe—. En un mismo perímetro conviven así el pasado centenario del deporte regional y su futuro más tecnológico, dos caras de una misma celebración.

Abierto durante toda la justa, con vocación de quedarse

La Expo Santo Domingo 2026 permanecerá abierta al público durante todo el desarrollo de los Juegos, del 24 de julio al 8 de agosto, ofreciendo tanto a visitantes nacionales como a las delegaciones y aficionados extranjeros que llegan a Santo Domingo la oportunidad de conocer, de primera mano, la historia del evento multideportivo más antiguo de América y el Caribe.

Pero la apuesta del Comité Organizador y de Centro Caribe Sports va más allá de las dos semanas y media de competencia. El museo fue concebido como un espacio permanente, y su ubicación dentro del renovado Centro Olímpico Juan Pablo Duarte —sede principal de los Juegos y uno de los complejos deportivos más importantes del país— lo convierte en un atractivo llamado a quedar instalado en el circuito cultural y turístico de la capital mucho después de que se apague el pebetero.

En ese sentido, el museo se suma a otras iniciativas culturales impulsadas alrededor de Santo Domingo 2026, como la remodelación de la Ciudad Colonial, en la apuesta del país por convertir el legado de los Juegos en algo que trascienda el resultado deportivo: una infraestructura cultural que documenta, celebra y proyecta hacia el futuro cien años de historia deportiva regional, con la República Dominicana como su más reciente —y ahora también permanente— anfitriona.

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