Barahona, RD.– Esta provincia es sinónimo del Sur pero equivocadamente al Sur solo lo pensamos desde las guazabaras y bayahondas, el clima húmedo y ardiente.

Es cierto que el sol abrasa en la costa, que hay lugares que rayan en lo árido y que se observan paisajes desolados como sacados del cuento La Carretera de Juan Bosch, pero al recorrer Barahona desde su costa a las montañas, se descubre una región que lo abraza con el calor húmedo de un verano constante y una región que lo acaricia con un viento fresco desde alturas inimaginables del bosque húmedo de esta zona que nada tienen que envidiarle a San José de Ocoa, Jarabacoa o Constanza.